¿Por qué Perú y Namibia si, y Argentina no?

Hay muchas formas de demostrar como podemos construir DESARROLLO sin dinero. Sí. Hay países que mejoran la calidad de vida de sus habitantes y que tienen mucho menos potencial económico que la Argentina: Perú y Namibia son un claro ejemplo.  Ninguno de estos dos países tiene las bendiciones naturales y territoriales que nosotros tenemos. Perú tiene una gran dispersión y aislamiento con poblaciones en villorrios a lo largo de toda su extensión y Namibia recibe el azote de la desertificación impulsada por el cambio climático.

Perú está en plena implementación del Programa Nacional de Electrificación Rural (PNER) que implementado por el gobierno llevará electricidad con paneles solares a cada población rural del total de su territorio. El plan comprende el período  2013 y 2022. Está claro que hoy vivimos un momento excepcional. El estadio tecnológico y los costos en disminución cada año permiten a los gobiernos atacar problemáticas antes inviables para países con los condicionamientos territoriales como es el caso del Perú. El panel solar libera a los pobres de la imposibilidad de tener energía.

Namibia 

En el caso de Namibia, desarrolla una activa política de educación para enfrentar las adversidades que le toca en el cambio climático. Como señala un artículo de la DW, El Ministerio de Medio Ambiente y Turismo creó una organización juvenil para todo el país llamada Namibian Youth Coalition on Climate Change (Coalición Namibia de Jóvenes contra el Cambio Climático). Con su accionar y ciento de ONGs  experimentan con nuevas variedades de plantas útiles en mini-huertos improvisados en sacos; ayudan a instalar paneles solares en los poblados o instruyen a otras personas sobre el riego por goteo. El artículo cuenta que en el caso de la Organización de Educación Medioambiental del Desierto del Namib (Namib Desert Environmental Education Trust, NaDEET), trabaja desde el 2003 con niños en edad escolar en pleno desierto del Namib. Les enseñan lo necesaria que es la protección medioambiental para que luego ésta forme parte de su vida cotidiana. Para ello, NaDEET invita a clases enteras de colegiales a pasar una semana en el desierto. Entre las cosas que aprenden se destaca el problema más acuciante en Namibia: el ahorro de agua. Pero también cómo disminuir la producción de gases de efecto invernadero y de basura. A través de juegos y competiciones se intenta hacerles comprender la importancia de la naturaleza. Este programa educativo para generar conciencia en los niños es la mejor inversión para el futuro. 

¿Cuál es el motivo por el que en nuestro país no se aplican estas técnicas para mejorar la calidad de vida de la sociedad? ¿Cuánto facilitaría la lucha contra la pobreza extrema difundir la instalación de paneles solares a poblaciones que solo conocen la luz durante el dia? ¿Cuánto mejorarían nuestros problemas urbanos y de contaminación con niños preparándose para ser ciudadanos verdes? 

No estaría mal un poco de educación verde y energías renovables para todos y todas.






Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *