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Daniel Ellsberg, el Julian Assange de los 70´s: “Los crímenes de Nixon hoy son legales”

En la década de 1960, Daniel Ellsberg trabajaba como analista del Departamento de Defensa de Estados Unidos cuando el entonces Secretario de Defensa, Robert McNamara, le pidió que elaborara un informe secreto sobre la presencia del ejército estadounidense en Vietnam.

En ese momento, la Guerra de Vietnam estaba en plena ebullición y los resultados de su informe hicieron que Ellsberg se diera cuenta de que cinco presidentes de EE.UU. habían mentido al pueblo sobre el papel que el país había representado en el conflicto de Vietnam. Por este motivo, en 1971 decidió filtrar a la opinión pública su informe de 7.000 páginas, conocido como “Los papeles del Pentágono”, a través del The New York Times.

Hoy Daniel Ellsberg, el precursor de Julian Assange, habla sobre los crímenes que el Estado Norteamericano cometió contra él y denuncia la situación actual en ese país.

Ellsberg

Hace poco se hizo un documental sobre su vida, “El hombre más peligroso de América”, película nominada para un Premio de la Academia en el 2010, que tomó su título de las palabras el ex secretario de Estado Henry Kissinger quien describió de esa forma a Daniel Ellsberg en 1971.

En la década de 1960, Ellsberg era un funcionario de alto nivel del Pentágono, un ex comandante de marina que creía que el gobierno de Estados Unidos había estado del lado de los buenos. Sin embargo, mientras trabajaba para la administración de Lyndon Johnson, Ellsberg tuvo acceso a un documento muy confidencial que revelaba que los principales líderes de América, incluyendo varios presidentes, sabían que la guerra de Vietnam era un trágico lodazal imposible de ganar.

Oficialmente titulado “Relaciones entre Estados Unidos y Viet Nam entre 1945-1967: Un estudio preparado por el Departamento de Defensa”, los Papeles del Pentágono, como fueron conocidos publicamente mostraron que el gobierno había mentido al Congreso y a la opinión pública sobre el progreso de la de la guerra. En 1969, Ellsberg fotocopió las 7.000 páginas del documento y se lo dio a la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. En 1971, filtró completamente el informe dandoselo al The Washington Post, y 18 otros periódicos, incluyendo The New York Times, que finalmente lo publicó.

Poco tiempo después, se entregó a las autoridades y confesó ser el responsable de las filtraciones. Ellsberg fue acusado de ser un espía. Su juicio, en el cual fue acusado de doce cargos tenía como posible sentencia una pena de 115 años, pero fue anulado por razones de mala conducta gubernamental en su contra. En abril de 1973, el tribunal se enteró de que Nixon había ordenado a su llamada “Unidad de plomeros” entrar en la oficina del psiquiatra de Ellsberg para robar documentos que supuestamente permitirían hacer quedar como loco al denunciante. En mayo, más pruebas de las escuchas ilegales del gobierno fueron reveladas. Los cargos contra Ellsberg fueron retirados. Esto llevó a la condena de varios asesores de la Casa Blanca y esta información fue clave en el proceso de destitución contra el presidente Nixon.

Ahora el gobierno federal ha desclasificado los “documentos del Pentágono”. La Biblioteca y Museo Presidencial Nixon dará a conocer los documentos el 13 de junio, cuarenta años después del día que se filtró parte del informe que luego fueron publicados en la primera página de The New York Times.

En entrevistas realizadas a Ellsberg en el documental “The Most Dangerous Man in America: Daniel Ellsberg and the Pentagon Papers” el declaró:

“Si Richard Nixon estuviera vivo hoy, se sentiría reivindicado ya que todos los crímenes que cometió contra mí, que lo obligaron a renunciar para no enfrentar un juicio político, ahora son legales.” (Gracias a la Ley Patriota y otras leyes aprobadas en los últimos años.)”

Además dice que todos los presidentes norteamericanos desde Nixon han violado la Constitución. El ejemplo más recientemente es el presidente Obama, con el bombardeo de Libia.

  • Hasta ahora, el público solo había podido leer sólo las pequeñas porciones del informe que usted filtró. ¿Cuál le parece que puede ser el impacto de la liberación del informe completo con sus 7000 páginas?

La ”desclasificación” de los Papeles del Pentágono, exactamente con cuarenta años de retraso, es básicamente un no-evento. La idea de que ”sólo una pequeña parte” del informe fue liberado hace cuarenta años, es pura propaganda de la Biblioteca Nixon. Casi todo el estudio, a excepción de los volúmenes de las negociaciones, que fueron desclasificados en su mayoría hace más de veinte años, están disponibles desde 1971, entre el redactado y (censurado) por el Gobierno y la edición del Senador Gravel difundida por Beacon Press.

  • El 23 de junio de 1971, en ​​una entrevista con Walter Cronkite de CBS News, usted dijo: “Creo que la lección es que la gente de este país no puede permitirse el lujo de olvidar es que no se puede dejar que el presidente dirija el país por sí mismo, incluso las relaciones exteriores, sin la ayuda del Congreso, sin la ayuda del público. Creo que no podemos permitir que los funcionarios del Poder Ejecutivo decidan por nosotros qué es lo que el público necesita saber acerca de que manera y con que grado de éxito se están cumpliendo sus funciones. ”¿Qué tan preocupado está ahora que los funcionarios electos no hayan aprendido las lecciones del pasado?

Aún me mantengo en mis conclusiones de ese momento, tanto para lo que pasó en 1971 hasta lo que ha ocurrido cada año, incluído este. Pero nunca esperé que los funcionarios electos en el Poder Ejecutivo o sus subordinados entendiera que las lecciones del pasado eran advertencias.

Los líderes en el Poder Ejecutivo de todos los países saben lo que están haciendo y por qué lo están haciendo, y siempre quieren permanecer en el poder y seguir manejando las cosas con la menor interferencia posible del Congreso, el público y los tribunales: es decir, con que el mayor secreto que pueden manejar. Así que no estoy muy preocupado de que todavía están haciendo lo mismo ya que es muy predecible, en todo gobierno,tiránico o ”democrático”.

  • En marzo usted, que tiene 79  años, fue arrestado frente a la Casa Blanca, y luego otra vez fuera de la prisión militar de Quantico, mientras protestaba en apoyo de Bradley Manning, acusado de ser el informante de Wikileaks. Manning, acusado de 34 cargos que incluyen “ayudar al enemigo”,se enfrenta a pasar la vida en prisión y a una posible ejecución. ¿Ha sido usted capaz de comunicarse con Bradley?

Comunicarse con Bradley Manning es casi imposible, y hasta ahora solo puede hacerlo a través de sus pocos visitantes. Frente a la Casa Blanca y en Quantico, yo estaba tratando de comunicarse con quienes los tienen preso, para protestar contra las condiciones abusivas e ilegales de su detención, que incluyen que esté tanto tiempo detenido sinr ser juzgado ni condenado, y por la tortura recibida que por supuesto está prohibida por derecho nacional e internacional y por la Constitución, incluso como un castigo.

  • ¿Cree usted que lo que hizo Bradley fue heroico y necesario?

Sí.

¿Todavía tiene todas las 7.000 páginas de los Documentos del Pentágono?

No sé. Cientos de cajas de archivos han pasado del sector de almacenamiento a mi sótano, y mis viejos ejemplares de los documentos pueden estar por ahí. Yo no voy a ir a buscar entre ellos encontrar un par de palabras aún clasificadas.

  • ¿Ahora cuando usted piensa en Richard Nixon, qué se le viene a la mente?

Si Richard Nixon estuviera vivo hoy, podría tener la satisfacción agridulce de saber que él no fue el último presidente en prolongar injustificadamente una guerra sin sentido e imposible de ganar, con un gran costo en vidas humanas. (Y su ayudante Henry Kissinger no fue el último funcionario estadounidense que ganó un inmerecido Premio Nobel de la Paz.)

Probablemente también se sienta reivindicado (y envidioso) ya que todos los crímenes que cometió contra mí, lo que obligó a su renuncia, ahora son legales. Eso incluye robar la oficina de mi antiguo psicoanalista (para obtener material para chantajearme), las escuchas telefónicas sin orden judicial,utilizando la CIA en contra de un ciudadano americano en los EE.UU., y la autorización de un escuadrón de la Casa Blanca para que “me incapacite totalmente” (en la escalinata del Capitolio el 3 de mayo de 1971).

Todo lo anterior fue para impedir que yo revele secretos su propio gobierno que iban más allá de los Documentos del Pentágono. Sin embargo, bajo George W.Bush y Barack Obama, con la Ley Patriota, la Ley de reforma de la FISA, y las órdenes ejecutivas (para el escuadrón de la muerte) del Presidente Obama todas estas cosas se han convertido en legales.

Los presidentes actuales o futuros no tienen necesidad de obstruir a la justicia (como los sobornos de Nixon a testigos potenciales) para ocultar tales actos. Bajo las nuevas leyes, Nixon se hubiera quedado en el cargo, y la guerra de Vietnam hubiera seguido por lo menos varios años más.
Asimismo, Nixon que fue el primer presidente en la historia en utilizar la Ley de Espionaje, para acusar a un americano por la divulgación no autorizada para el pueblo estadounidense (había sido utilizada previamente, con su uso real, exclusivamente contra los espías), estaría impresionado de ver que el presidente Obama ha generado cinco acusaciones por ejemplo contra fuga de información, casi el doble que todos los presidentes anteriores juntos.
Sólo podría admirar la audacia de Obama en el uso de las disposiciones de la misma Ley de Espionaje usada en mi contra, para acusar a ThomasDrake, un denunciante clásico que expone la ilegalidad en la NSA.

El juicio a Drake comienza el 13 de junio, el 40 aniversario de la publicación de los Documentos del Pentágono. Si Nixon estuviera vivo, bien podría optar por asistir.

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