Google enfria su datacenter con agua de mar

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Google abrió un nuevo centro de datos en Finlandia, donde toda la refrigeración de los servidores se hace con agua de mar en reemplazo de compresores y refrigerantes.

El edificio, que fue construido originalmente como una fábrica de papel, se encuentra en el Golfo de Finlandia. El uso de agua de mar es una manera de ahorrar dinero mientras se mantiene el edificio refrigerado con un recurso disponible. La refrigeración es uno de los mayores gastos para centros de datos. La acumulación de servidores genera una gran cantidad de calor que debe ser disipado para mantener el equipo funcionando.

El centro de datos de Google utiliza la circulación de agua de mar por túneles de granitolo que logra que el agua absorba el calor para mantener fresco al equipo. El agua caliente se enfría luego con agua fria del mar en un edificio separado antes de que se devuelva al mar para minimizar el impacto que el agua caliente pueda tener sobre el medio ambiente natural.

Fuente Ecogeek

Cloud computing ayudaría a la reducción de la huella de carbono

A los beneficios obvios de la computación en nube (gran escabilidad, reducción en costos de administración, disponibilidad mejorada) Microsoft espera sumar otro:  menor huella de carbono. Un nuevo estudio llevado con apoyo de Microsoft sugiere que pequeñas empresas pueden reducir las huellas de carbono casi en un 90% cambiando su infraestructura a alternativas basadas en la nube.

El argumento tiene sentido ya que estas pequeñas empresas suelen tener servidores con capacidades superiores a sus necesidades reales, conllevando a un gran desperdicio (un servidor en inactividad puede utilizar 50-60% de la energía que un servidor en su máximo funcionamiento consumiría).

Las ventajas para grandes organizaciones con 10.000 o más empleados son menores ya que suelen tener sus servidores desempeñándose a su máxima capacidad, haciéndolos más eficientes. Pero inclusive en estos casos, el estudio asegura que la utilización de cloud-computing puede reducir la huella de carbono en un 20 a 80%, dependiendo de la carga de trabajo. Sugieren que si cada una de las compañías estadounidenses que tienen entre 100 y 10.000 empleados cambian su servicio de email a una alternativa en la nube, el ahorro en emisiones de carbono sería equivalente a retirar  100.000 de pasajeros de las carreteras.

Los Data Centers son actualmente grandes consumidores de energía y un cambio a la computación basada en la nube haría que consuman aún más. Sin embargo, su gran eficiencia sería un gran beneficio ante el uso del cloud- computing.


Fuente: ars technica