7 razones por las que el Póker es mejor que el sexo.

Poker y Sexo
Quienes jugamos al póker sabemos mucho de los placeres de la vida. Placeres que otros encuentran en otras cuestiones como el sexo, por ejemplo. Sin embargo, los que jugamos  sabemos que a veces el póker puede darnos más satisfacciones y de forma más sencilla, que el sexo. 
 
Y para quien no lo crea, veamos con estas siete razones por las que el póker es mejor que el sexo, y que son justo lo que la sala de póker en línea de titanbet.es nos ofrece…
 
La primera de ellas es que para jugar al póker no hace falta ir afeitado, arreglado, perfumado ni nada. De hecho quienes juegan en cualquier sala de póker pueden jugar tranquilamente desde su sofá, desde su cama o desde donde quieran sin tener que preocuparse de su atuendo. ¿Se puede pedir más?
 
Otra cosa importante del póker, y del sexo, son los compañeros. A la hora de jugar al póker da igual la edad de quien comparte mesa con nosotros. A nadie le preocupa que tenga unos cuantos años menos que nosotros. Y tampoco preocupa que se reúnan tres, cuatro o más personas a una mesa para jugar. De hecho cuanto más gente, más divertido suele ser (aunque en esto el sexo también es similar…).
 
Vayamos ahora con el tiempo. En una partida de póker podemos pasar todo el tiempo que deseemos… mucho mejor que el sexo que a veces pues… es un visto y no visto. Así que no hay problema de quedar insatisfecho con el póker porque nos podemos servir todo lo que queramos. Y por si eso fuera poco, para el póker no hace falta andar con presentaciones, con preliminares y otras zarandajas. Porque a diferencia del sexo, en el póker podemos ir directamente al grano. Sin más. Y como si todo esto no fuera poco, en el póker no tenemos que preocuparnos de una mala mano porque al momento podemos volver a por más y dejar el pabellón bien alto. Totalmente instantáneo.
 
Pero quizá una de las mayores diferencias, y más placenteras, sea que el póker, a veces, nos paga cuando lo hacemos bien. Cierto que no mucho pero a veces nos paga. Y además siempre estarán dispuestos a darnos la bienvenida con los brazos abiertos a nuestra llegada. Si echamos cuentas de lo que nos cuesta el sexo (entre cenas, cines, copas y demás) seguramente la idea del póker acabe resultando mucho más rentable. Y mucho más fácil sin duda.
 
Si aún no tienes claro que estas siete ventajas del póker frente al sexo son más que claras, lo mejor que puedes hacer es darte una vuelta por las mesas y ponerlo en práctica tu mismo. Ya nos contarás tu experiencia.