La Carta Que Fausto No Escribió

Gracias a Twitter, descubrí una faceta desconocida para mi, de Cristina Perez @cris_telefe, la de poeta. La conductora de Telefé Noticias y una de las periodistas argentinas que más y mejor usa Twitter compartió en su cuenta uno de sus poemas.

El Fausto


La Carta que Fausto no escribió


Ya no temo al infierno: es el desamor 
en el que me he consumido sin fuego.
Dejo a mi sirviente Wagner lo que tengo,
lo que nunca tuve. Será mi última 
apariencia. Alguien me recordará bueno.
Esta noche he confesado a mis pares
que mis artes eran negras y mi ciencia
magia. Ellos no me juzgaron. Esta
noche sentí la amistad de la que fui 
incapaz. Yo que desafié a Dios, yo
que interrogué al Diablo en mis
delirios de inmortalidad, yo que besé
a Helena de Troya, convencido 
de que no era una sombra de mi soberbia. 
No me arrepiento, no puedo.
La formalidad de firmar con mi sangre
No era anterior a mi propia perdición.
Esta noche el reloj clausurará las treguas.
Le agradezco a mi autor por defender
la libertad de la que he gozado 
para elegir mi infierno. Ciega o inútil
es lo único que me queda. 
El infierno no me espera.
Yo llegué antes.

Poema raro



Dedicado a Eugenia, la otra (no la del muro), sino la del sur. Los dos primeros versos me los dió ella. Se merece que yo le regale el resto.

Pegame como un hombre
Cogeme como una gran mujer
Taladrame como madera
Hacé nido en mí.

Abrime como cirujano
Coseme como costurera
Analizame como Freud
Hacé tuya mi voz.

Hablame como poeta
Vendeme como barato
Comprame en contrabando
Hacé un negocio de mi piel.

Gritame como fanático
Matame como asesino
Cortame como tijera
Hacé todo vos, en mi.

“A la espera de la oscuridad” por Alejandra Pizarnik

 

Ese instante que no se olvida
Tan vacío devuelto por las sombras
Tan vacío rechazado por los relojes
Ese pobre instante adoptado por mi ternura
Desnudo desnudo de sangre de alas
Sin ojos para recordar angustias de antaño
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.

Ampáralo niña ciega de alma
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.

Pero ese instante sudoroso de nada
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos

Oscuridad
“A la espera de la oscuridad” por Alejandra Pizarnik
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“La Renuncia”


Morir escribiendo, defecando poesía como si fuera luz, morir de luz y soledad, del ansia de restaurarlo todo: las entrañas y el mar, los domingos y los inviernos, los cementerios y las mutilaciones, la voces y los ojos, restaurar las entregas y el adiós, morir acordonando los zapatos de Lucifer para poder esgrimir el más humano de los cantos.


Morir iluminado, aun sin el plato de comida y sin el sueño, masticando luz, blasfemándola, para que a fin de cuentas la luz no sea sombra, ni dios sin un sentido, ni silencio, proclamando a la luz como la única y corrosiva garantía de verdadera sobrevivencia, la trascendente.


Morir saboteando, inventándole a la noche las luces de neón que otros no se atreven a reconocer intentando perpetuar entre nosotros a la costumbre, morir por aborrecerles, destornillándole los huesos, plastificándoles las vísceras que no entregan o que acomodan domésticamente en sus muebles de bolsillo, morir reventando los cuños y los papeles, de pura explosión, de cándida desarmonía, con la fuerza y las implosiones de tanta luz estallando desde adentro.


Morir de intriga, execrado, calumniado, acusado de ser rufián de la palabra que devela y no perdona, de la palabra que reclama auditarnos el alma y el corazón, auditarnos el nivel de afecto, ese al que no le dedican sitios ni páginas Web, el inasible, el imprescindible afecto que jamás será golondrina de los e-mails, el que jamás emigrará de un celular al otro, el que no podremos quemar en CDs, el que jamás podremos encerrar en Ipod.


Morir como el arpa que deciden abandonar en los sótanos, como los almacenes que clausuran, en la resbaladiza lengua de mis enemigos, por el desmesurado apasionamiento que pudieran esgrimir al hablar de mí contados amigos, por la inapropiada o la impropia conveniencia de las amantes que en verdad lo que me aborrecen con la misma intensidad que me inspiran los burócratas y los presidentes.


Es preferible suicidarse a continuar viviendo como un ser feliz y oscuro.


Autor: Ian Rodríguez Perez (Cuba). Director del Centro de Investigación y Promoción Literaria “Florentino Morales, Cienfuegos (provincia donde reside actualmente) es, además, estudiante de Comunicación Social, 4to año.

Malajusted noche (Autora: Daria)

Malajusted noche.

El aire está inflamado.

Tu mente se inquieta e interroga con descaro mi silencio.

Al ritmo de un what?

Malajusted noche, he dicho!

Mi ego anda en un dodge 1500 y el tuyo no.

Mi mundo se está doblado sobre sí mismo.

Y vos…

No haces otra cosa que dar cuerda a tu modo de ser en stereosílabo.

Te volves tosco con cada palabra dicha.

Y yo…

Me vuelvo limitada.

Decís que compro realidad sin distorsión.

¿Acaso existe?

Si estamos distorsionados.

Lo necesitamos como clave para el escape.

Wild side, nene!

Es todo lo que quiero.

Wild side en maladjusted noche!

Es todo lo que quiero.

Tu boca se contrae en risas…

Das fe tu wild side.

Tu fin de semana fue violento

Estas purgando tus entrañas pero la cura se hace lenta

Tontamente sugiero… podríamos llevarnos bien

Casi como si fuese una necesidad

Tu cuerpo esta dando señales

bye bye en malajusted noche.

 

Gracias Daria por el aporte.

 

Un fiestero de ley….

Y hablando de Norita me de un señor fiestero: el amigo Charles Bukowski

Y acá les dejo uno de los poemas que más me
gustan de este autor.


Girl In A Miniskirt Reading The Bible Outside My Window

Sunday, I am eating a
grapefruit, church is over at the Russian
Orthadox to the
west.

she is dark
of Eastern descent,
large brown eyes look up from the Bible
then down. a small red and black
Bible, and as she reads
her legs keep moving, moving,
she is doing a slow rythmic dance
reading the Bible. . .

long gold earrings;
2 gold bracelets on each arm,
and it’s a mini-suit, I suppose,
the cloth hugs her body,
the lightest of tans is that cloth,
she twists this way and that,
long yellow legs warm in the sun. . .

there is no escaping her being
there is no desire to. . .

my radio is playing symphonic music
that she cannot hear
but her movements coincide exactly
to the rythms of the
symphony. . .

she is dark, she is dark
she is reading about God.
I am God.


Lord Byron

No amé al mundo, ni el mundo me quiso a mí.
No adulé sus jerarquías, ni incliné
paciente rodilla a sus idolatrías.
No he forzado sonrisas en mis mejillas, ni gritado
Adorando un eco, entre la multitud
no me contaron como uno más.
Estaba con ellos, pero no era de ellos.
Estuve y estaré solo, recordado u olvidado.

Arte poética por Vicente Huidobro

Que el verso sea como una llave

Que abra mil puertas.

Una hoja cae; algo pasa volando;

Cuanto miren los ojos creado sea,

Y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;

El adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.

El músculo cuelga,

Como recuerdo, en los museos;

Mas no por eso tenemos menos fuerza:

El vigor verdadero

Reside en la cabeza.

Por qué cantáis la rosa, ¡ Oh Poetas!

Hacedla florecer en el poema ;

Sólo para nosotros

Viven todas las cosas bajo el Sol.

El Poeta es un pequeño Dios.

De El espejo de Agua, 1916

Vicente Huidobro
Vicente Huidobro

Un buen poema

COMO SER UN GRAN ESCRITOR

Por CHARLES BUKOWSKI

 

Como ser un gran escritor
Como ser un gran escritor

tienes que cojerte a muchas mujeres

bellas mujeres,

y escribir unos pocos poemas de amor decentes

y no te preocupes por la edad

y los nuevos talentos.

Sólo toma más cerveza, más y más cerveza.

Anda al hipódromo por lo menos una vez

a la semana

y gana

si es posible.

aprender a ganar es difícil,

cualquier pendejo puede ser un buen perdedor.

y no olvides tu Brahms,

tu Bach y tu

cerveza.

no te exijas.

duerme hasta el mediodía.

evita las tarjetas de crédito

o pagar cualquier cosa en término.

acuérdate de que no hay un pedazo de culo

en este mundo que valga más de 50 dólares

(en 1977).

y si tienes capacidad de amar

ámate a ti mismo primero

pero siempre sé consciente de la posibilidad de

la total derrota

ya sea por buenas o malas razones.

un sabor temprano de la muerte no es necesariamente

una mala cosa.

quédate afuera de las iglesias y los bares y los museos

y como las arañas, sé

paciente,

el tiempo es la cruz de todos.

más

el exilio

la derrota

la traición

toda esa basura.

quédate con la cerveza,

la cerveza es continua sangre.

una amante continua.

agarra una buena máquina de escribir

y mientras los pasos van y vienen

más allá de tu ventana

dale duro a esa cosa,

dale duro.

haz de eso una pelea de peso pesado.

haz como el toro en la primer embestida.

y recuerda a los perros viejos,

que pelearon tan bien:

Hemingway, Celine, Dostoievski, Hamsun.

si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas

como te está pasando a ti ahora,

sin mujeres

sin comida

sin esperanza…

entonces no estás listo

toma más cerveza.

hay tiempo.

y si no hay,

está bien

igual.