Más sobre desmontes…


Les adjunto un email que envió Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace, desde Salta.

Noe, es una mina de fierro, que lucha desde Salta, contra el desmonte y por la naturaleza, en condiciones muy jodidas de laburo, rodeada de los lacras socios del gobernador Romero, que cada vez que pueden le tratan de complicar la vida.

Sin embargo, ella se la banca. Y consigue grandes resultados.

Les dejo su carta:

Me hace muy feliz que nuestras cosas salgan bien.

Nuestras cosas, que en realidad, no son solo nuestras, sino de una enorme cantidad de gente y otros tantos que no clifican para gente.

La defensa de los bosques, no sólo es dar esperanza a los que sufren el desmonte, el desarraigo y el desconcierto. Es, para muchos la diferencia entre vida y la muerte. La línea entre la nueva burguesía y el desposeído. Para unos, es el “buen vivir” y para otros el seguir malviviendo.

El desmonte es un acto muy injusto y violento. Simplemente el desmonte ocurre porque con las leyes actuales, las personas no tienen derechos. Por eso, no debemos ceder la libertad de la tierra, de los agricultores, de los consumidores, de los animales, de las semillas.. Es un deber moral, mas que un trabajo, una causa.

La libertad de la tierra consiste en que el pequeño agricultor sobreviva, que el último jaguar muera de viejo y no acorralado y de hambre, que los pobres tengan derecho a alimentarse.

Hace un tiempo, fuimos con Hernán a una aldea Mbya Guaraní, que en realidad son parte de mi familia. Y alli, deberían verlo: las cosas sucedieron tan rápido, que ya casi no hay selva, ni jaguares, ni alimentos (en los ultimos 4 años, se perdió el 20% de mi gente). Pese a todo, ellos nos contaron sus planes sencillos para vivir mejor, los niños nos llenaron de sus cantos, sus collares y su exquisita comida de harina y aceite.

Para mi, salvar lo que queda, es una buena razón para seguir trabajando y salirle indefectiblemente al sol de la mañana, porque sé que tenemos una alternativa.

También entiendo que no hay tiempos de victoria o derrotas, sólo están los que siguen o se bajan.

Un abrazo, Noe