¿Mi Sangre no Vale?

Esteban Paulón, Presidente de la Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans., nos explica el porqué a algunos argentinos se les prohíbe ayudar mediante la donación de sangre. 

Los Gays no pueden donar Sangre
Los Gays no pueden donar Sangre

Son las dos de la tarde. Suena el celular. Del otro lado de la línea Gabriel se presenta con voz de perplejidad.

-Hola, ¿hablo con la Federación LGBT?

-Sí, respondo, estás hablando con la FALGBT. ¿En qué puedo ayudarte?

Mi nombre es Gabriel y quería hacerte una consulta porque me parece que fui víctima de un error.

-Contame, respondí.

-Vengo del Hospital Garraham, fui a donar sangre para un conocido y cuando llegué me encuentro con que no puedo donar porque soy gay. Le pedí más detalles al enfermero que me atendió y su respuesta fue sólo un “los homosexuales no pueden donar sangre, así dice la ley nacional”.

Este diálogo que acabo de relatar ocurrió ayer y es real. Tan real como los llamados que recibimos todas las semanas con el mismo reclamo. Desde muchas provincias del país. Y esos llamados existen porque esto es una realidad: los varones gays no podemos donar sangre en Argentina.

Haciendo historia. La ley No 22.990 – Ley Nacional de Sangre -, sancionada en 1983, dispone en su artículo 45o que, cumplidos los requisitos de edad, los donantes deberán someterse obligatoriamente a un interrogatorio (anamnesis) con denuncia inexcusable de toda enfermedad o afección padecida o presente, así como a una verificación de su estado de salud mediante un examen clínico-biológico que permita descartar la existencia de alguna de las patologías que determinen su exclusión como tales.

Posteriormente la Resolución 865/2006 del Ministerio de Salud de la Nación reglamenta dicha Ley estableciendo la planilla de preguntas que deben incluirse en el interrogatorio (anamnesis), también denominado formulario de autoexclusión.

Dicho formulario subraya la prohibición de donar al grupo de “hombres que tiene sexo con hombres” – eufemismo discriminatorio para referirse a varones gays. Y entonces cuando un varón concurre a donar sangre deberá completar un formulario en el cual se le pregunta, si es hombre, si ha tenido “relaciones sexuales con otros hombres en los últimos 12 meses”. Y si es mujer, si ha tenido “relaciones sexuales con un hombre que a su vez haya tenido sexo con otro hombre”. Un completo despropósito.

Estas preguntas sustentan la exclusión de los varones gays de la donación bajo la idea de la existencia de “grupos de riesgo”, una mirada que sólo busca estugmatizar y excluir a un grupo poblacional, y desvía la atención de las prácticas sexuales que son las que, en todo caso, pueden constituir un riesgo por la falta de uso del preservativo.

Pasando en limpio, y en buen criollo, frente al VIH NO es un riesgo ser gay, SI lo es NO usar preservativo en las prácticas sexuales.

La modificación de los formularios en todo el país es uno de los cinco puntos fundacionales que la FALGBT asumió desde su creación, allá por septiembre de 2005. Y el camino a la modificación de estos formularios por vía de la ley, viene siendo largo y difícil. Incluso habiendo logrado en 2012 la media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación para este proyecto promovido junto a los Diputados Roy Cortina (Socialista), Ricardo Gil Lavedra (UCR) y Stella Maris Leverberg (FPV).

Frente a cada avance, el proyecto – que sigue vigente hasta el 30 de noviembre de 2014 – chocó con la férrea oposición del Ministerio de Salud de la Nación, en la persona de la Directora del Plan Nacional de Sangre Mabel Maschio y el propio Ministro de Salud Juan Manzur.

Lamentablemente mientras el propio Ministerio, encargado de orientar las políticas sanitarias del país, siga creyendo que somos un “grupo de riesgo”, dificil será que el Senado de la Nación de sanción definitiva a nuestro proyecto.

Pero no todas son pálidas. Desde el año 2005 la ciudad de Rosario modificó sus formularios en todos los efectores públicos, lo mismo que hizo el Gobierno de Santa Fe desde 2007, la provincia de Chubut en 2009 y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por ley, en 2013. Despacio, pero se avanza.

Por lo demás nos toca a las organizaciones seguir recibiendo llamados indignados, de tantas personas que sienten una profunda – y justa – indignación, cada vez que concurran, en la mayor parte del país, a concretar un “acto altruista para el que no hay que tener condiciones excepcionales” a decir del propio Ministerio. ¿Leerán lo que escriben?

¿Cuales son los países donde más se acepta la homosexualidad? #Infografía

Aunque parezca mentira, aún hoy hay países donde la homosexualidad no solo no es aceptada sino que es penada como delito. En otros, por ejemplo, la Argentina se han dado avances muy importantes como la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Según un estudio de Pew Research Center, en gran parte América Latina, América del Norte, y la Unión Europea la homosexualidad es ampliamente aceptada. Sin embargo, el rechazo de la homosexualidad es igualmente generalizada en los países de mayoría musulmana y en el África subsahariana, así como en partes de Asia y en Rusia.

 

Aceptación-de-la-Homosexualidad
Mapa mundial de aceptación de la homosexualidad según la opinión pública de cada país.

 

La opinión pública sobre la homosexualidad es positiva en España (88% dice que debería ser aceptada por la sociedad), Alemania (87%), República Checa (80%), Canadá (80%), Australia (79%), Francia (77%), Gran Bretaña (76%), Argentina (74%), Italia (74%) y Filipinas (73%).

Por el contrario, menos de uno de cada diez entrevistados en Nigeria (1%), Túnez (2%), Ghana (3%), Senegal (3%), Egipto (3%), Jordania (3%), Indonesia (3% ), Uganda (4%), los territorios palestinos (4%) y Kenya (8%) dicen que la homosexualidad debe ser aceptada por la sociedad.


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La homosexualidad y los medios de comunicación


La Dra. Laura Schlessinger es una conocida locutora de radio de los Estados Unidos que tiene un programa en el que da consejos en directo a los oyentes que llaman por teléfono.

Recientemente saltó la polémica (y más cuando se mezclan temas de religión y homosexualidad, donde cada persona interpreta lo que dice Dios y la Biblia de una manera distinta) cuando la presentadora atacó a los homosexuales.


Esta locutora ha dicho recientemente que la homosexualidad es una abominación, ya que así lo indica la Biblia en el Levítico, versículos 18:22, y por tanto no puede ser consentida bajo ninguna circunstancia.


Lo que a continuación transcribimos es una carta abierta dirigida a la Dra. Laura escrita por un residente en los Estados Unidos, que ha sido hecha pública en Internet (no tiene desperdicio):


Casamiento de homosexuales

Querida Dra. Laura:

Gracias por dedicar tantos esfuerzos a educar a la gente en la Ley de Dios. Yo mismo he aprendido muchísimo de su programa de radio e intento compartir mis conocimientos con todas las personas con las que me es posible. Por ejemplo, cuando alguien intenta defender el estilo de vida homosexual me limito tan sólo a recordarle que el Levítico, en sus versículos 18:22, establece claramente que la homosexualidad es una abominación. Punto final.

De todas formas, necesito algún consejo adicional de su parte respecto a algunas otras leyes bíblicas en concreto y cómo cumplirlas:

a) Me gustaría vender a mi hermana como esclava, tal y como indica el Éxodo, 21:7. En los tiempos que vivimos, ¿Qué precio piensa que sería el más adecuado?

b) El Levítico, 25:44, establece que puedo poseer esclavos, tanto varones como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas. Un amigo mío asegura que esto es aplicable a los mejicanos, pero no a los canadienses. Me podría aclarar este punto? ¿Por qué no puedo poseer canadienses?.

c) Sé que no estoy autorizado a tener contacto con ninguna mujer mientras esté en su período de impureza menstrual (Lev 5:19-24). El problema que se me plantea es el siguiente: ¿cómo puedo saber si lo están o no? He intentado preguntarlo, pero bastantes mujeres se sienten ofendidas.

d) Tengo un vecino que insiste en trabajar en el Sábado. El Éxodo 35:2, claramente establece que ha de recibir la pena de muerte.¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría apañar usted este tema de alguna manera?

e) En el Levítico 21:20, se establece que uno no puede acercarse al altar de Dios si tiene un defecto en la vista. He de confesar que necesito gafas para leer. ¿Mi agudeza visual tiene que ser del 100%? ¿Se puede relajar un poco esta condición?

f) La mayoría de mis amigos (varones) llevan el pelo arreglado y bien cortado, incluso en la zona de las sienes a pesar de que esto está expresamente prohibido por el levítico, 19:27. ¿Cómo han de morir?

g) Sé gracias al Levítico, 11:6-8, que tocar la piel de un cerdo muerto me convierte en impuro. Aún así, ¿Puedo continuar jugando al fútbol si me pongo guantes?

h) Mi tío tiene una granja. Incumple lo que se dice en el Levítico 19:19, ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo, y también lo incumple su mujer, ya que lleva prendas hechas de dos tipos de tejido diferentes (algodón y poliéster). Él, además, se pasa el día maldiciendo y blasfemando. ¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento de reunir a todos los habitantes del pueblo para lapidarlos? Lev 24:10-16). ¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos? (Lev 20:14).

Sé que usted ha estudiado estos asuntos con gran profundidad, así que confío plenamente en su ayuda. Gracias de nuevo por recordarnos que la palabra de Dios es eterna e inmutable.

Fuente: Jorge Lanata

Comunidades imaginadas

Artículo de Daniel Link escrito para Soy y publicado en su blog Linkillo.

El comienzo del siglo XX vio florecer en Alemania un conjunto de comunidades utópicas, la mayoría de las cuales fueron aniquiladas por las guerras. Fueron el germen de las defensas de derechos a la disidencia luego retomadas en otros contextos.

El comienzo del siglo XX vio florecer en Alemania un conjunto de comunidades utópicas, la mayoría de las cuales fueron aniquiladas por las guerras. Fueron el germen de las defensas de derechos a la disidencia luego retomadas en otros contextos.

El siglo alemán

La crisis del sujeto que caracteriza al siglo XX no es sólo un asunto de teóricos ni tampoco de artistas (no es, por cierto, un tema sólo surrealista, porque es una crisis generalizada del universalismo, correlativa de la degradación de los estados imperiales a finales del siglo XIX. La consecuencia más o menos lógica (pero en todo caso histórica) fue que las personas se lanzaran a diseñar comunidades que pudieran contener las diversas formas de vida que brotaban precisamente de la crisis de los sujetos universales, el hundimiento de los valores tradicionales (asociados con las familias dinásticas, el conocimiento nacional-comunitario, la pedagogía humanista, los dogmas religiosos) y una radical transformación del paisaje urbano (económico).
Los historiadores suelen hacer coincidir la historia del siglo XX con la historia soviética (porque el siglo estuvo obsesionado por ese extraño imperio comunista y sus potencias, consideradas el mal o el bien, según el punto de vista) o con la historia estadounidense (porque es el intervalo durante el cual Estados Unidos deja de ser un país más del Nuevo Mundo para convertirse en una fuerza planetaria que impone su cultura). Pero hay también otro siglo, que es el siglo alemán, el de los experimentos comunitarios que desembocaron en las peores utopías y en las formas más sanguinarias de represión de lo viviente. ¿Pudo haber sido de otro modo? Deberíamos ser capaces de ensayar una respuesta.

Desfamiliarización

Entre 1896 y 1933, los bosques y los lagos de la Europa septentrional estuvieron literalmente ocupados por grupos que se llamaban Wandervogel (Pájaros Migratorios). Fueron institucionalizados en 1901 por Herman Hoffmann a partir de las enseñanzas del pedagogo Gustav Wyneken, que acuñó el término “Jugendkultur” (cultura juvenil). Habría que agregar: cultura juvenil de varones. En el seno de los Wandervögel se dirime la identidad masculina y se debate la modernidad. A partir de 1933, los Wandervögel (y grupos similares) fueron integrados a las Juventudes Hitlerianas. El nazismo tomará de los Wandervögel dos emblemas tristemente célebres: la denominación de “Führer” y la venia “Heil” con el brazo en alto, que había sido el saludo acostumbrado de los jóvenes desnudos de muslos apretados que se bañaban en los ríos y los lagos entonando sus canciones.

En 1911, Ernst Jünger había pasado ya por varias escuelas cuando tomó la decisión radical de unirse, junto con su hermano Friedrich, a los Wandervögel, donde seguramente adquirió su pasión ininterrumpida por la entomología y comenzó a elaborar su teoría de la emboscadura como disidencia radical en relación con el Estado.

También en 1911, el niño bávaro Bertolt Brecht (13 años) compró una mandolina usada que cambió inmediatamente por una guitarra en la que practicaba todos los días, descuidando sus tareas escolares (para decepción de sus padres). Al año siguiente creó el septeto Amicitia, cuyo repertorio incluía canciones del movimiento Wandervogel y composiciones del propio Bertolt de estilo folk. Brecht registra en 1913 su legendario encuentro con la Juventud Libre Alemana, asociación pacifista que se convertirá en Asociación Juvenil Comunista con el correr de los años y que se oponía abiertamente a la tendencia nacional-patriótica del repertorio oficial de los Wandervögel. El septeto Amicitia terminó disolviéndose.

Había una fuerza de disolución que enfrentaba a los niños y jóvenes con sus familias (con independencia de las ideologías: Jünger y Brecht no fueron precisamente compañeros de ruta) y esa fractura de la familia (índice de un malestar comunitario) llevó a los jóvenes a adoptar estilos de vida radicales.

Naturalmente, los Wandervögel fueron fundamentalmente grupos de varones (el devenir manada o pandilla reconoce un límite de género). Pero hubo también mujeres en el movimiento: Annemarie Schwarzenbach (nacida el 23 de mayo de 1908 en Zurich), últimamente recuperada como la lesbiana andariega que fue, comenzó a escribir a partir de 1923 para la revista de ese movimiento que funcionó como una fuerza de atracción irresistible para los jóvenes germanoparlantes y en cuyo seno se impugnó el rumbo utilitarista de la modernidad (no a la pedagogía, no a la familia, no al comercio; sí a la vida comunitaria, a los espacios abiertos, al vitalismo y al desafuero sexual).

Se trata de una fuerza de la imaginación que arrastra a la época, desde Jünger, Heidegger y Rilke, por ejemplo, hasta el más rubicundo de los Wandervögel, entregado al rechazo radical de la técnica y la mercantilización de la cultura propia del capitalismo. Esas líneas de fuga pronto se encontraron con las líneas del nacionalismo teutónico (de allí al antisemitismo hubo sólo un paso: había que cruzar un abismo, pero era sólo un paso).

En el seno de los grupos Wandervögel, los niños eran entrenados (en campamentos de fines de semana y de vacaciones de verano) en la supervivencia en “estado salvaje”, llevados a redescubrir la naturaleza (los campos, los lagos, la desnudez) como forma de reconectarse con los aspectos esenciales del ser: formas preindustriales de vida y rechazo de la cultura burguesa que el hippismo sólo tuvo que resucitar años más tarde. Un participante recuerda: “Jugábamos con las llamas de un mundo incendiado, y eso calentaba nuestros corazones. Fue entre nosotros que la palabra ‘Führer’ se originó, con su significado de obediencia ciega y devoción… Y nunca voy a olvidarme de aquellos días en que pronunciábamos la palabra Gemeinschaft (comunidad), con la garganta temblorosa de excitación”.

Desnudamiento

El siglo XX comenzó con experimentos variados y mezclados de organización comunitaria. Fue también en Alemania (antes que en ningún otro lado) donde el nudismo fue formalizado como una actividad social colectiva (los jóvenes Wandervögel, queda dicho, lo practicaban). Los alemanes buscaron un remedio contra las “enfermedades del alma” del siglo XIX sacándose la ropa. Los inventores del nudismo: uno es Heinrich Pudor, autor de libros de teoría del arte, arquitectura y de “prácticas conyugales sanas” quien, con seudónimo, publicó Nackende Menschen (1894). Pudor encontraba la constumbre de vestir ropa una “inadmisible” renuncia a la naturaleza. Otro fue Richard Ungewitter, autor de Die Nackheit (1903).

Esos libros populares condujeron a la fundación de la primera colonia nudista del mundo, la “Freilichtpark”, en 1905, donde la influencia de la severa disciplina de Ungewitter instauró un inflexible régimen vegetariano, gimnasia compulsiva y abstinencia de alcohol. La progresión es obvia: muy pronto comenzaron a aparecer campos nudistas llamados “Swastika” y “Valhalla”.

Hitler, que era (además de otras cosas) un psicópata sexual, prohibió por decreto el nudismo entre 1933 y 1935, pero la prohibición se aplico sobre todo a las clases trabajadoras. Siguieron existiendo campos nudistas (depurados de miembros “no arios”), que se integraban en el Kampfring für völkische Freikörperkultur (Movimiento para la Cultura Popular del Cuerpo Libre). Heinrich Himmler se implicó personalmente en las actividades del FKK, uno de cuyos objetivos era hacer de los alemanes un pueblo más fuerte y sano.

Despenalización

Existía en el código penal prusiano un artículo (el Nº 175) que criminalizaba las prácticas homosexuales. El 15 de mayo de 1897, Magnus Hirschfeld fundó en Berlín el Wissenschaftlich-humanitäres Komitee (Comité Científico Humanitario), la primera organización de defensa de los derechos homosexulaes del mundo. En 1903 apareció la segunda organización, la Gemeinschaft der Eigener (Comunidad de los Peculiares), fundada por Adolf Brand, que veía con desagrado la tolerancia del afeminamiento propia de Hirschfeld y sus seguidores. La Gemeinschaft ponía el acento en la masculinidad y el eros pedagógico.

El grupo de Brand editaba una revista, Der Eigene. Ein Blatt für Alle und Keinen (“Un periódico para todos y ninguno”: el drama de la comunidad imposible). A partir del segundo año, la bajada cambia a Ein Blatt für männliche Kultur (“Un periódico de cultura masculina”) y la periodicidad se declara nominalmente mensual, aunque sale irregularmente y con interrupciones (Ilustran esta nota algunas fotografías de esa publicación, cuyo Nº 8 del año XI, 1909 tenía la tapa que se reproduce).

Entre 1907 y 1909 el Comité Científico Humanitario sufrió una crisis a consecuencia del escándalo Eulenburg (que reveló al gran público orgías sodomitas en el seno de las tropas imperiales). Durante el período de entreguerras, Hirschfeld llegó a convencer a los Mann, a Rilke y a Hesse (entre otros) de la justicia de su causa.

Esos jóvenes formados en el espíritu comunitario y antimoderno de los Wandervögel, que despreciaban la política como juego burgués y que miraban con hostilidad a los adultos (padres o pedagogos) como parte de un aparato de domesticación de sus energías vitales, esos disidentes de la heteronormatividad, son los que marcharon con algarabía a la Primera Guerra Mundial, llevando en sus mochilas libros de Hölderlin y Goethe y entonando sus canciones contraculturales. La guerra, podría decirse (entonces como hoy) los estaba llamando para acabar con ellos.