¿Cómo es el negocio de los sitios de descuentos en Argentina?

Los sitios de descuentos han tenido un auge mundial que en los últimos meses se replicó en Argentina. Para comprender más este nuevo negocio de Internet y su crecimiento en nuestro país invité a Laureano Medeot, Gerente de Marketing de Notelapierdas.com a que nos cuente las particularidades de este nuevo nicho de mercado online.

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Sitios-de-descuentos

Para mí fue un placer enorme que Hernán me invitara a escribir unas palabras sobre el auge de los sitios de ofertas diarias, o las cuponeras de descuentos, o como quieran llamar a estos sitios que te ofrecen un producto o servicio a un precio imposiblemente bajo, durante un día. Porque resulta que yo casualmente trabajo en uno de ellos, que es Notelapierdas, como Gerente de Marketing.

En julio de 2010 entré de lleno al tema, cuando lanzamos nuestro portal. Desde entonces pude leer y escuchar a decenas de expertos y gurúes enojados por la proliferación de sitios que básicamente repiten el mismo modelo de negocio. No hay mucho de interesante en lo que dijeron, y no es la idea volver sobre estas discusiones. Yo más bien quiero contarles algunas cosas sobre esta industria que se me hicieron muy notorias viendo el fenómeno desde adentro. Varias de ellas exceden a las cuponeras y tienen que ver con todo el ecosistema de negocios digitales.

El fair play internético, si alguna vez lo hubo, se acabó. Entre los emprendimientos digitales se supuso siempre una cultura de colaborar pacíficamente con la competencia, bajo la idea de que un ecosistema con prácticas sanas beneficiaba a todos. Ser prolijos, abiertos, compartir, escuchar, respetar, son ideas que se volaron en la violenta tormenta de la competencia entre las cuponeras. Bases de datos generadas a partir de SPAM, robo de personal, presión a los proveedores, contratos de exclusividad para los comercios sin validez legal, y otras prácticas igual de mugrientas empezaron a aparecer desde el minuto 1 de este partido.

– Los números  son una incógnita: Desde que salió la primera cuponera en Argentina, en junio del año pasado, se sumaron unos 20 sitios que hacen lo mismo, y cada uno tiene una idea distinta. Hay quienes quieren liderar el mercado, otros que quieren ser adquiridos por alguno de los grandes jugadores internacionales, otros  que están buscando inversores por cualquier lado, otros que apuntan a que algún grupo de medios local los chupe. De todo. Y al ser una industria joven, no hay números de cuánto mueve cada uno elaborados por un tercero. Ninguna de las informaciones sobre inversiones y facturación que dan vueltas es muy creíble.

A nivel publicitario, los medios son los grandes ganadores. La competencia por keywords y espacios en las redes de publicidad es algo que nunca se había visto. No con tantos jugadores en simultáneo. Al punto tal que Google, que en sus redes vigila a todos por igual pero a los poderosos los vigila un poco menos, permite cosas que enchastran un poco su entorno publicitario. ¿Quién no vio banners que prometen escapadas de fin de semana por $100, y al clickearlos te ofrecen una página de registro, y uno puede navegar 5 horas sin encontrar nada parecido a una escapada? O los últimos avisos gráficos que ofrecen una galería de productos de los que jamás tendrás un descuento aunque los esperes 3 años. Todo lo que Google y sus normas para no engañar al usuario promulgaban, está hoy bastante más laxo.

Claro que no son todas malas ni mucho menos: los usuarios pueden estar felices porque hay un ejército de muchachos de todas las cuponeras convenciendo a los negocios de que te vendan eso que querés a mitad de precio, o más barato todavía.

Lo anterior trajo lo que para mí es lo más interesante de todo esto: cada vez más y más gente entra al mundo de las compras por Internet. Esta es una gran noticia para los que estamos en esto, pero también para todos los que pueden ver que se abre un canal de comercialización con posibilidades que nunca antes soñaron. Son muchas cuponeras hoy pujando por hacer que sus usuarios, de distintas ciudades del país, pongan los 16 dígitos de su tarjeta para comprar un ofertón. La tentación es mucha y más y más gente se anima a dar el paso. Ya aparecerán algunos números que cuantifiquen el fenómeno.

El tema es mucho más profundo e interesante de lo que lo cuento, pero espero que esto haya ayudado a entender un poco el backstage y que desde este lado agregue algo a la discusión.

¿Y vos qué experiencia tuviste con sitios de ofertas diarias?


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