Premio Nobel de la Paz orgulloso de asesinar

Osama Bin Laden ha sido asesinado. Un hombre fue asesinado “selectivamente”. Y el presidente norteamericano, Barack Obama nos dice que “se ha hecho justicia”. Un premio Nobel de la Paz, dice “se ha hecho justicia”.

El líder de la fuerza militar más peligrosa del mundo, nos quiere hacer creer que la venganza es justicia. La maquinaria cultural americana que critica, y muchas veces con razón, las violaciones de derechos humanos en varios países del mundo, calla hoy frente a la ejecución sumaria del terrorista supuestamente responsable de una de las mayores humillaciones sufridas por Estados Unidos en su historia.

Obama

En un rapto de sinceridad Obama declaró “nuevamente se nos recuerda que EEUU puede hacer lo que se proponga. Esa es nuestra historia”. A buen entendedor, pocas palabras. Facilmente se puede interpretar la amenaza al estilo Kill Bill de Estados Unidos. Si se meten con nosotros, la pasarán mal, parece decir. Miles de norteamericanos festejan en las calles y Obama sube en las encuestas.

Estados Unidos también reconoció que operó en Paquistán sin avisarle al gobierno de ese país. No creen que deban hacerlo. La venganza lo justifica. Y el derecho internacional no tiene valor cuando los que deben respetarlo son los dueños de la pelota.

El derecho internacional y los más elementales y primarios derechos humanos, establecen que “Toda persona es inocente, hasta que se demuestre lo contrario”, sin embargo, la Casa Blanca admite que la orden dada fue “Matar a Bin Laden”. Atraparlo, hacer un juicio justo, con posibilidad a defensa, y condenarlo hubiera sido realmente justicia.

Bin Laden, era quizás, de ser verdad todo de lo que es acusado, un asesino despiadado. Pero tenía los mismos derechos que todos.

Con la muerte de Laden, hemos perdido la oportunidad de conocer más sobre los detalles de la relación de Al Qaeda con la CIA, con otros gobiernos del mundo, y de darle la posibilidad de defenderse de todas las acusaciones que le cargaron en sus espaldas.

Con el asesinato de Osama Bin Laden, Estados Unidos, perdió la oportunidad de demostrar que se puede hacer justicia real. Que son capaces de defender todos esos valores que reclaman al resto del mundo. Y sobre todo, perdieron la oportunidad de demostrar que entre esos terroristas que dicen perseguir y ellos existe alguna diferencia.




 


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Sobre Obama y sus virtudes de comunicador

Apenas un año después de haber asumido, se desvanece el encanto popular de Barack Obama (los índices de popularidad del presidente afroamericano cayeron por debajo del 50 por ciento) y con ello peligra su poder político. Esta caída, la mayor desde tiempos de Reagan en un primer año de gestión, tiene varios matices de justificación en los cuales no nos centraremos.

Pero vale la reflexión: cuando se crean expectativas exageradas es inevitable el desencanto, y Obama las creó (jugando con fuego) desde la masificación de su mensaje de cambio a través del proselitismo virtual, y el ingenioso uso de las nuevas tecnologías.

El primer error y el más grave de Obama fue renunciar a su mejor cualidad: la de gran comunicador. Politólogos y gurúes de las e-campaign deberían estudiar la otra cara de este “leading-case” que muestra, a tan sólo un año de asumir, el otro lado de la moneda.

Extraido del Newsletter de Gobierno Digital

Haití: la invasión humanitaria de EEUU. Entrevista al profesor norteamericano James Petras


Un tema realmente grave y está trascendiendo al mundo la actitud asumida por el gobierno de Obama en estas circunstancias porque no hay dos lecturas: Estados Unidos está aprovechando una coyuntura desgraciada para tomar el poder en Haití. Hay bases militares en Curazao, en Colombia, en Panamá, en El Salvador y ahora también tiene una base militar con más de 20 mil tropas y marines que están ocupando Haití bajo el pretexto humanitario.


Las Naciones Unidas con las tropas encabezadas por Brasil pero incluyendo a los uruguayos, han actuado como la guardia de los ricos allá en Haití, protegiendo la política norteamericana.


Comentarios para Radio Centenario del sociólogo norteamericano, Prof. James Petras desde Estados Unidos.



Invasion de EEUU en Haiti



«Lo que es un gran contraste es que los cubanos en las primeras 24 horas hay apoyado un hospital médico que está tratando a cientos de pacientes cada día las 24 horas por día. Y la pequeña delegación cubana ha tratado 20 veces más pacientes que todo el equipo norteamericano que sólo ha tratado a 60 pacientes hasta ahora, entre los miles que están heridos»”


Chury: Petras, ¿cómo te va?


Petras: Aquí estamos, muy bien, preparando para la entrevista sobre esta acción criminal de las fuerzas norteamericanas que están invadiendo Haití y bloqueando las diferentes expediciones médicas que están tratando de ayudar allá al pueblo que está sufriendo por la catástrofe.


Chury: Un tema realmente grave y está trascendiendo al mundo la actitud asumida por el gobierno de Obama en estas circunstancias porque no hay dos lecturas: Estados Unidos está aprovechando una coyuntura desgraciada para tomar el poder en Haití


Petras: Sí, principalmente una reflexión de la centralidad militar en la política externa norteamericana que no es simplemente en el caso de Afganistán o Irak. No tiene otros medios para intervenir en crisis, siempre mandan las fuerzas militares primero a conseguir el control tanto de las bases militares, el puerto y todos los sistemas de comunicación.


Los franceses y otros países se están quejando fuertemente por el hecho de que sus aviones de ayuda médica no podrían entrar en el aeropuerto. Lo que es un gran contraste es que los cubanos en las primeras 24 horas hay apoyado un hospital médico que está tratando a cientos de pacientes cada día las 24 horas por día. Y la pequeña delegación cubana ha tratado 20 veces más pacientes que todo el equipo norteamericano que sólo ha tratado a 60 pacientes hasta ahora, entre los miles que están heridos. 
Y esta intervención militar hay que analizarla porque como no tiene ningunos equipos civiles activos en el exterior, siempre mandan a los militares porque todo el dinero del gobierno está canalizado a la parte militar.


Por eso quedan paralizados cuando tienen que actuar como civiles. Y este militarismo tiene una larga historia. Me imagino que los alumnos de escuelas uruguayas recuerdan la invasión de Montevideo por los marines en 1858. Y deben recordar que la principal fuente de entrenamiento para los militares que han creado esta situación de pobreza en Haití eran entrenados por los marines en 1915 que formó la base del poder de la familia Duvalier, la dictadura de 30 años que terminó en 1986.


Este sistema dictatorial robó todo dinero de la isla, controlaron miles sino miles de millones de dólares que entraban al tesoro y después por fin el pueblo de Haití eligió un gobierno, de Bèrtrand Arìstide, un ex cura, como presidente; un hombre populista, nacionalista, que no quería privatizar los recursos, el sistema de electricidad y telecomunicaciones entonces el Banco Mundial y el Fondo Monetario no permitieron entrar ningún préstamo y eso también perjudicó al país.


Otro asunto es que como consecuencia de lo que pasó con Arístide, con su popularidad y sus programas sociales, el gobierno de Bush tumbó a Arístide con la invasión y el rapto del presidente Arístide que lo derrocó y pusieron un gobierno títere. Y este gobierno títere, conforme con las presiones del gobierno norteamericano y el Fondo Monetario, siguió la misma política favoreciendo a los ricos y a las empresas maquiladoras.


Por eso el país es pobre. Los que hablan de la pobreza en Haití no explican la historia de intervención norteamericana, no explican el apoyo de la dictadura de Duvalier, no hablan de la invasión y rapto del presidente Arístide. Esa es la fuente política de la pobreza. Y un punto más: los ricos se han beneficiado ¿y sabes qué? Las casas en el barrio de los ricos no están tan afectadas por el terremoto, siguen viviendo allá tras de las rejas los grandes ricos.

Por eso los marines entraron a proteger la propiedad de los ricos. Y cualquier pobre, cualquier persona con hambre con niños en la familia que se están muriendo de hambre, que trata de conseguir alguna comida en alguna tienda, ahora tiene que enfrentar a los marines y las balas que ya mataron e hirieron a algunos muertos de hambre protegiendo a los ricos.


Frente a la catástrofe, la primer consideración es proteger los barrios ricos y los almacenes que están vendiendo la comida en el mercado negro


Chury: Parece ser que el terremoto se puso como un servidor de los Estados Unidos para ocupar definitivamente Haití ¿no?


Petras: Sí, pero fíjate la resistencia. Lo que llaman las pandillas, realmente son una mezcla de gente con hambre, son grupos políticos organizados y pandillas, son una mezcla de todo y todo lo que tienen en común es que quieren comer, quieren agua, quieren reconstruir la casa, la casa, quieren encontrar los familiares bajo las piedras caída y no pueden quedarse con los brazos cruzados mientras las patrullas militares pasan buscando muertos y hay gente que grita bajo los edificios y los marines sólo buscan castigar a cualquier muerto de hambre que trata de conseguir una bolsa de harina.


Eso va a detonar un gran levantamiento. Ya tenemos el caso del terremoto en Managua en el año 72 que provocó un levantamiento, tenemos el caso del terremoto en la ciudad de México que detonó una gran organización de barrios y una fuerza popular en todos los barrios populares de México por la falta de atención del gobierno Federal. Hay que ver cuáles son las consecuencias de esta forma criminal de actuar de Estados Unidos. La gente no va a olvidar que cuando tenían hambre y sed los oficiales del gobierno entregaron los puertos y las facilidades a los marines.


Chury: Pero lamentablemente México hoy está siendo más víctima de los EE.UU. que lo que era en el 62.


Petras: Eso es cierto, pero digo que en el momento que la gente tiene que tomar las medidas en sus propias manos. Y la poca solidaridad que existe en Haití es entre los familiares, entre los barrios, las comunidades, los amigos. Hay solidaridad, hay ayuda para tratar de encontrar cadáveres o heridos. Pero es entre el pueblo la solidaridad y la ayuda, no viene de todos estos oficiales, ONG, funcionarios de ayuda que están organizando reuniones y pasando papeles más que redistribuir comida.


La Cruz Roja sólo ha dado 80 mil paquetes de comida. Fíjate que en un país de millones, 80 mil es una gota en el mar. A pesar que han recibido más de 500 millones de dólares, ¿dónde va ese dinero, a qué bolsillos va? ¡Los grandes robos y estafas! Simplemente anuncian que va tanto dinero a Haití, pero no dicen a qué manos va a pasar este dinero. Si pasan 500 millones, hasta que llegue al pueblo en los barrios yo creo que van a ser menos de 50 millones.


Chury: ¿Qué pasa con las Naciones Unidas y Banki Moon?


Petras: Bueno, las Naciones Unidas con las tropas encabezadas por Brasil pero incluyendo a los uruguayos, han actuado como la guardia de los ricos allá protegiendo la política norteamericana y ahora que el terremoto tumbó el edificio de Naciones Unidas no sé cuántos soldados de qué países han muerto. Pero la pregunta es ¿qué están haciendo estas tropas durante tantos años?


Porque entraron al país cuando Estados Unidos derrocó al presidente elegido Arístide y desde ahí en adelante sirven como una guardia represora de cualquier movimiento constitucionalista que trata de restaurar en el gobierno al presidente Arístide.


Ahora mismo están volviendo a esta función. Los soldados de Naciones Unidas no han hecho nada para alimentar al pueblo y encontrar cadáveres; sólo sirven para circular en los barrios populares tirando balas contra cualquier persona o grupos de personas que buscan comida entrando a algunas tiendas que quedan. Pero ayuda humanitaria, olvídalo.


Chury: Petras, Estados Unidos ha conseguido un nuevo lugar para quedarse con sus fuerzas militares ¿no?

Petras: Sí, por razones de agresión contra Cuba y contra Venezuela. Esa es la razón estratégica. Tienen bases militares en Curazao, en Colombia, en Panamá, en El Salvador y ahora también tiene una base militar con más de 20 mil tropas y marines que están ocupando Haití bajo el pretexto humanitario.


No hay que olvidar que utilizaron el pretexto de intervención humanitaria para establecer bases militares en Kosovo y con la quiebra de Yugoslavia aprovecharon para intervenir, quebrar el país y conseguir un pedazo de territorio en la parte separatista de Kosovo. Eso de ayuda humanitaria es un viejo canto porque con los militares no es humanitaria, es militarista, es imperialista.


Chury: Dejamos por un momento esto estupendamente tratado por tí, pero quería preguntarte tu opinión sobre el resultado final que se produjo en las elecciones de Chile.


Petras: Eso hay que ver qué pasó. Yo creo que los diarios hablan de la popularidad de Bachelet pero la realidad es que la figura de Bachelet es una cosa y la política de concertación y su gobierno son otra cosa, porque en realidad las desigualdades en Chile han crecido de una forma muy profunda entre los millonarios y los pobres. Y el derechista Piñera ha utilizado esta brecha para castigar al gobierno. Mucha gente pobre votó para castigar la concertación por el descuido de las reivindicaciones populares.


Hablan de la reducción de pobreza pero pasar de la miseria hacia la pobreza no es un gran salto cuando ves automóviles Jaguar y Mercedes Benz pasando frente a las casas pobres yendo hacia el barrio alto. Las desigualdades son muy profundas en Chile y la arrogancia en las clases altas y clase media alta es un factor emotivo también en Chile. Los intelectuales chilenos pretenden que son algo especial los chilenos. Hablan de que «nosotros somos europeos» y se olvidan que el 50 % de la población tiene descendencia de mapuches.


El abuso de los pobres en Chile es brutal; la represión de huelgas, el asesinato y encarcelamiento por las protestas indígenas, están entre los más brutales en todo el continente. Y lo que hay que ver en Chile es las enormes reservas económicas que los gobiernos han acumulado, mientras hay desinversión en educación, desinversión en pensiones, desinversión en el tratamiento familiar porque hay clínicas pero mal financiadas con colas y esperas para mucha gente.


Hay que contrarrestar eso con el discurso oficial que dice que Chile es próspero, que Chile es estable entonces hay un enorme contraste, una provocación entre las condiciones populares y el discurso eufórico del gobierno. Creo que estos factores políticos, sociales y psicológicos han costado bastante al gobierno. La gente debe reconocer que Chile no es un paraíso para los pobres. Ahora, por falta de una alternativa más a la izquierda, la gente votaron a la derecha -por la concertación- o no votaron.


Y vemos que la derecha dura vuelve al poder pero con un condicionamiento porque el nuevo elegido dice que va a continuar la política de los socialistas y democristianos. Las diferencias en la política económica son mínimas. Y sobre la posibilidad de privatizar la única empresa minera importante de cobre que queda, sobre eso sí hay diferencia.


Pero de fondo la política neoliberal que el gobierno anterior practicaba va a continuar y por eso las sonrisas y abrazos entre Bachelet y Piñera se entienden entre sí por eso tocan bombos y platillos porque el hecho es que las clases dominantes se sienten tan seguras con el nuevo gobierno como con el viejo. Y yo conozco varios empresarios en Chile que financiaron a ambos candidatos y cuando les preguntaban decían mire, para nosotros son iguales, estamos comprando seguros. Si uno o el otro gana terminamos igual.


Chury: Petras, se nos ha terminado el tiempo. Simplemente te quiero agradecer muchísimo la precisión de tus comentarios. El martes próximo estaremos en contacto nuevamente.


Petras: Una cosa más Chury: si pueden enviarme las transcripciones de la semana pasada y de esta. Y otra cosa: los medios están pidiendo al público canalizar dinero para Haití. Yo digo que hay muchos estafadores manejando estos fondos, muchas instituciones poco eficaces. Yo tengo toda la solidaridad con el pueblo de Haití y quiero que todos canalicemos el máximo. Pero ojo: cualquier dinero o ayuda se canaliza a partir de instituciones no oficiales porque si no la burocracia va a comerse el 80% de estas donaciones y contribuciones.


Si alguna misión por ejemplo de organización popular puede llevar por mano la ayuda, el grano, la comida o lo que sea, y que se pueda controlar la contribución directamente al pueblo y no pase por una docena de bolsillos, es una forma de canalizar la ayuda y no simplemente mandarla por las fuentes oficiales, que como decíamos antes, van a comer la gran parte de esta ayuda humanitaria.


Chury: Está perfecto Petras. Te mando un gran abrazo.


Petras: Un abrazo, chau.


Plantas nucleares Zombies


La estación de Oyster Creek, en los suburbios de Lacey Township, Nueva Jersey, abrió el mismo mes que Richard Nixon asumió el cargo prometiendo llevar “una paz honorable” a Vietnam.  Esta planta de energía nuclear, la más antigua del país, estaba programada para cerrarse en 2009, cuando su licencia de cuarenta años llegaba a su fin. La planta había estado en funcionamiento por cuatro décadas, utilizando el calor producido radiactivamente para hervir el agua a alta presión mediante cientos de kilómetros de cada vez más frágiles tuberías.


Planta Nuclear




Si se construyera hoy en día, Oyster Creek no tendría licencia, ya que no cumple las normas de seguridad vigentes. Sin embargo, el 8 de abril la Comisión Reguladora Nuclear (NRC) – la agencia gubernamental que supervisa la industria, le dio una nueva licencia, extendiendo su vida veinte años más allá de lo originalmente previsto.


Siete días más tarde los trabajadores de la planta encontraron un escape radioactivo de tritio que contaminó el agua. El tritio es una forma de hidrógeno. En agosto los trabajadores encontraron otra fuga de tritio procedente de una tubería ubicada dentro de un muro de hormigón. La radiación hace más frágil al metal por eso los tubos viejos deben ser reemplazos por nuevos periódicamente. La segunda fuga derramó alrededor de 7.200 galones por día. Esta agua contenía 500 veces el nivel aceptable de radiación para agua potable.


Esa tubería había sido enumerada erróneamente, o tal vez de manera fraudulenta, como reemplazada. Aún no se ha explicado como ocurrió un error así. Lo que parece más probable es que el dueño anterior de la planta, GPU Nuclear, deliberadamente escatimó en el mantenimiento cuando se acercaba el final de la licencia de la planta. Luego de Oyster Creek fue vendido a Exelon y ganó la renovación de licencias. ¿Cuántos otros viejos componentes rotos fueron mal clasificados y aún permanecen en las entrañas de la planta? Esto es imposible de determinar sin una auditoría masiva y una investigación seria. Lamentablemente, las historias como esta son muy comunes: viejas plantas nucleares que se desmoronan, con goteras, propensas a los accidentes. Sin embargo, están consiguiendo que se le renueven las licencias en secreto y en un marco de silencio total.

Con el reconocimiento del problema del cambio climático, muchas personas que están desesperadas por alternativas a los combustibles fósiles están considerando (erroneamente) el potencial de la energía nuclear. El gobierno ha puesto encima de $ 18.5 mil millones en subsidios para construir plantas atómicas. El ex-candidato a la presidencia de Estados Unidos, John McCain llamó a la construcción de cuarenta y cinco nuevas plantas nucleares.


Los ecologistas han señalado los peligros que ello entrañaría. Pero las nuevas plantas nucleares no son el problema. Como se señala en estas páginas el año pasado, las nuevas plantas atómicas son prohibitivamente caras. Si hay suficientes subvenciones públicas que se destinen a esta industria, a lo sumo podrían construir una o dos extremadamente caras plantas de energía nuclear.


El verdadero problema es lo que ocurre con las plantas viejas. La industria de la energía atómica tiene un plan: quiere hacer tanto dinero como sea posible de la flota actual de los viejos, y a menudo decrépitos, reactores logrando que el gobierno le extienda sus licencias. Las plantas más antiguas, la mayoría de las cuales abrieron en la década de 1970 y fueron diseñados para funcionar solo cuarenta años, deberían estar cerradas. Sin embargo, como zombies en vida, siguen  caminando gracias a la indulgencia de la NRC.


Más de la mitad de las centrales nucleares de Estados Unidos han recibido una extensión de licencias por veinte años. De hecho, la NRC no ha rechazado ni una solicitud de renovación. Muchas de estas plantas también han recibido el poder de funcionar a hasta con 120% potencia que la capacidad inicialmente prevista. Eso significa que sus sistemas están sujetos a cantidades sin precedentes de calor, presión, corrosión, estrés y radiación.


Estas armas nucleares son muy peligrosas. Pero con constantes y cuidadosas inspecciones y mantenimientos se podrían mitigar los riesgos. Desafortunadamente, la NRC no exige nada de eso. Y la industria a menudo se comporta teniendo en cuenta primero el beneficio económico y luego la seguridad.


Durante la campaña presidencial Obama llamó a la NRC “una agencia de moribundos … presos de la industria que regulan.” Lamentablemente, desde entonces la posición de Obama se ha suavizado considerablemente. La NRC está dirigida por una comisión de cinco miembros. Cuando Obama llegó al poder uno de esos asientos estaba vacío, e inmediatamente después se abrió otra posición. Llenar esos puestos expertos de seguridad que no tuvieran una relación tan directa con la industria nuclear hubiera hecho mucho para cambiar la cultura de la NRC.


El primer paso del presidente fue muy bueno: hizo presidente de la Comisión a Gregorio Jaczko. Jaczko había cuestionado abiertamente la cultura de la seguridad tanto de la NRC y la industria y es respetado entre los ambientalistas como un regulador serio y orientado a la seguridad.


Pero en octubre de Obama nominó a dos personas para los puestos abiertos. El nombramiento relativamente decente, en opinión de los ecologistas, es George Apostolakis, profesor de la ciencia nuclear e ingeniería en el MIT. Se sienta en una junta de supervisión de seguridad dentro de la NRC. Su especialidad académica es la evaluación probabilística del riesgo de sistemas tecnológicos complejos, la gestión de riesgos y análisis de decisión.


“Él piensa en la seguridad todo el tiempo”, dice Ed Lyman, científico senior de la Union of Concerned Scientists. “Pero me preocupa que su enfoque pueda ser un poco demasiado teórico, demasiado académico. Quizás no esté listo realmente para regular la industria.”


El otro candidato, William Magwood, es definido por los ambientalistas como un desastre. Magwood trabajó en el Departamento de Energía com director del programa de energía nuclear. En esa posición, actuó como un refuerzo para la industria. Ha hecho numerosos discursos públicos promocionando la energía atómica. Y, más recientemente trabajó como consultor de la industria nuclear.


Debido a que la NRC es un organismo regulador independiente, los candidatos del presidente deben ser confirmado por el Senado. Un jugador clave, existe – El notorio negador del cambio climático, senador James Inhofe, miembro de alto nivel sobre el Medio Ambiente y Obras Públicas – saludó a los nombramientos con un cumplido ambiguo al presidente: “Por lo menos, la selección de estas personas indica que el presidente Obama entiende la importancia de la NRC en la reconstrucción de la capacidad nuclear de nuestra nación. ” Teniendo en cuenta la fuente, esta alabanza en realidad es una condena.


La cultura laxa de seguridad de la NRC, al menos en parte, es el resultado de la puerta giratoria entre el negocio de la energía atómica y la Comisión, incluidos los medios y el personal de nivel superior. El ejemplo más destacado de esta relación puede verse en el comisario Jeffrey Merrifield, quien abogó por acelerar la concesión de licencias y otras iniciativas políticas importantes que beneficiaron directamente al Grupo Shaw, el autoproclamado “mayor proveedor comercial de servicios de mantenimiento y modificaciones de plantas de energía nuclear de los Estados Unidos.” Doce días después de que Merrifield dejara la NRC, en 2007, se convirtió en un alto ejecutivo de, tal como lo sospechaban, el Shaw Group. Luego, a finales de octubre de este año, tras la presión de los grupos de interés público, la Oficina del Inspector General del NRC encontró que Merrifield había violado las normas de Ética Gubernamental por negociar con la industria mientras permanecía en la NRC.


Esta simbiosis corrupta entre la industria nuclear corrupción y la NRC se encuentra incluso en el nivel discursivo. Durante la renovación de licencias, la NRC ha utilizado el lenguaje literal de la industria nuclear en sus informes. Un reciente informe realizado por la Oficina del Inspector General encontró que casi la mitad del discurso de los documentos habían era casi literal a lo promovido desde la industria nuclear. En otras palabras, no sólo la NRC no puede llevar a cabo su propia investigación, sino que ni siquiera puede reescribir las autojustificaciones de la industria nuclear a la hora de otorgar nuevas licencias.


“Políticamente, la industria nuclear es muy eficaz”, dice Richard Webster, director legal Eastern Environmental Law Center, que representa a cinco grupos de ciudadanos que luchan contra Oyster Creek. “Si tan sólo se pudieran manejar las centrales nucleares tan bien como hacen lobby”


Esta íntima relación se ve favorecida por el hecho de que la búsqueda de ganancias de la industria de la energía nuclear coincide con la voluntad burocrática de la NRC para sobrevivir. Si se inactivan todas las plantas viejas, la NRC (y tal vez la mayor parte de la propia burocracia) desaparecería.


Los ecologistas describen la renovación de licencias y hasta el proceso de cambio tecnológico como muy opaco, manipulado en favor de la industria, diseñado para excluir la participación del público y marginar a la oposición. Dicen que la seguridad está estrechamente vinculada a la transparencia – que es un bien escaso.


En las últimas dos décadas, la NRC también ha promulgado normas que efectivamente excluye de la consideración muchos de los motivos por los que el público podría intervenir para oponerse a la renovación de licencias. Por ejemplo, el público no puede plantear la cuestión del terrorismo. Tampoco puede cuestionar los planes de mantenimiento o de almacenamiento de residuos, o incluso los procedimientos de evacuación.


La Oficina del Inspector General de la NRC encontró que su propia agencia había “establecido en una carga excesivamente alto de exigencia de una prueba absoluta de un problema de seguridad, frente a la falta de una seguridad razonable para mantener la salud y seguridad públicas, antes de cerrar una planta de energía”.


Los parámetros para la renovación de licencias a veces son escandalosamente permisivos. Por ejemplo, Oyster Creek, ubicada a sólo cincuenta millas de Filadelfia, carece de una concha de contención del reactor lo suficientemente fuerte como para soportar el choque de un avión. Y la geografía alrededor de la planta hace imposible una evacuación: construida originalmente en un área rural, la planta está ahora rodeada por una zona urbana. Sin embargo, la NRC no toma en cuenta nada de esto.


Aún más sorprendente, el proceso de renovación de la licencia de Oyster Creek no requirió ensayos de fragilidad de los metales del núcleo de la planta. Se descubrió que la cubierta de la contención, está corroídos hasta la mitad de su espesor deseado. Los grupos ciudadanos tuvieron que presentar una demanda sólo para obtener que el NRC celebrara una audiencia pública que pudiera dar lugar a un fallo. Y fue el primero que la NRC ha mantenido durante más de cuarenta y cinco procesos de renovación de licencias.


Indian Point, a cuarenta millas al norte de Times Square, está también solicitando una nueva licencia. Esta planta tiene demasiado fugas de agua radiactivas: decenas de miles de galones agua mezclada con tritio radiactivo y estroncio-90 de una sus piscinas de combustible gastado han contaminado las napas de aguas subterráneas contaminadas y el río Hudson. La primera de varias fugas fue descubierta en 2005, pero el dueño de la planta, Entergy, no informó el problema durante casi un mes.


Vermont Yankee, también propiedad de Entergy, tiene uno de los peores desempeños de las plantas que operan en el país, está trabajando al 120 por ciento de capacidad debido al incremento que le otorgaron en el 2006 y está en camino de conseguir una renovación de licencia. Vermont Yankee ha sufrido recientemente una serie de problemas: un fuego generó movilizaciones de emergencia en tres estados, una torre de refrigeración se derrumbó, una grúa dejó caer un barril de residuos nucleares, e incluso desaparecieron partes de una barra de combustible. Para ahorrar dinero Entergy ha sido sorprendida evitando mantenimientos de rutina y evitó contratar nuevo personal. Este año, la planta ha estado luchando contra las filtraciones, que parecen ser interminables: en febrero el sistema de limpieza agua tuvo filtraciones, en mayo fue identificada una fuga en el tubo del condensador, pero no se reparó, en junio hubo una fuga en una tubería de agua de servicios. Entonces, se produjo una inesperada reducción de poder de una bomba de recirculación y se trabó, evitando que los operadores pudieran cambiar de su velocidad. Y en agosto de Entergy anunció que no estaba haciendo toda la vigilancia radiológica mensual necesaria de su combustible gastado.


Esta flota de plantas zombies mal reguladas forman parte de la historia real de la energía nuclear. Construir cientos de nuevas plantas nucleares para salvarnos del cambio climático es un sueño, para el cual el tiempo y gasto necesario implicaría al menos dos décadas. De este modo, el debate sobre el futuro de la energía atómica en la era del cambio climático es apenas una cortina de humo detrás de la cual estas viejas, goteantes, y desmoronadas plantas están siendo llevados al límite de su resistencia. A la mitad de las plantas ya se les renovaron sus licencias y a muchos se les incrementó la posibilidad de funcionar a más del 100 por ciento de su capacidad diseñada.


Para evitar accidentes peligrosos en las próximas dos décadas, la industria debe estar sujeta a la supervisión real. Para que eso suceda, la NRC debe ser reformada.

Es probable que haya una mayor apertura en la comisión. Si el riesgo de un desastre nuclear real no va ser considerado, Obama debe designar a un comisionado con ideas robustas en cuanto a seguridad y que pueda asegurar la independencia y la transparencia para hacer frente a las poderosas compañías propietarias de la flota nuclear zombie.



Fuente: http://www.thenation.com/doc/20091207/parenti