El Trono XXX de “Game of Thrones”

Trono de
El Trono XXX de Game of Thrones

Todos buscan montarse de las series exitosas de la TV mundial. En este caso de “Game of Thrones”. Un sexshop de Inglaterra creó un trono similar al de la serie pero con una particularidad: Está compuesto por 200 consoladores. Y el título de su nueva línea de productos también juega con el nombre de la serie, ya que lo denominaron “Game of Bones.”

En este video pueden ver el proceso de creación del trono.

Breaking Bad (versión Video Juego)


La pasión por la serie Breaking Bad no para. Y ahora, para los fanáticos, tenemos una versión reducida de la serie en formato video juego de 16BIT. (No puede ser más Geek)

Breaking Bad videogame


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Lost: El dedo gordo

Sigo compartiendo análisis sobre mi serie preferida: Lost. En este caso, un artículo del blog Linkillo de Daniel Link.

Lost coquetea con la erudición como parte de su dispositivo narrativo. Tiene, en ese y otros muchos aspectos, un antecedente célebre: El arco iris de gravedad de Thomas Pynchon. Como aquella novela insoportable (y por eso mismo memorable) moviliza todos los saberes para decir sencillamente que no sirven para nada, porque lo que siempre brilla (por delante o por detrás) es un conflicto primitivo entre lo ctónico y lo pneumático (entre la autoctonía, que nos devuelve siempre al barro del que alguna vez salimos, y la poiesis y su movimiento ascensional), se trate de Jacob y Esaú, como parece ser, o (más metafóricamente) de Osiris y su hermano Seth, figura de la fuerza bruta, de lo tumultuoso y de lo incontenible, patrón de las guerras, la tormenta y la violencia, fundador de los oasis en el desierto al que había sido condenado para siempre.

Todo lo que sucede en Lost (la guerra, en primer lugar) se ordena en relación con ese conflicto primitivo entre lo que domina el cielo (Osiris, el avión de Oceanic) y las fuerzas de la tierra (campos magnéticos, pozos subterráneos), que coinciden en el mismo dedo del pie que, en su momento, había llamado la atención de Bataille (“El dedo gordo“), de Freud, antes que él, y de Derrida, mucho después. Ese dedo que le falta a la estatua de Tueris (o Sobek o Seth, importa poco) en cuyos sótanos vive y ¿muere? Jacob (“No sé que es más inquietante, que le falte el resto de la estatua o que tenga sólo cuatro dedos.”, Sayid en “Live Together, Die Alone – Part 1).


Por supuesto, no es precisamente el dedo gordo lo que faltaría de ese pie sobreviviente, pero faltando un dedo, queda claro, lo que se ha perdido es lo que separa al hombre del animal: la máquina antropológica.

Así, Lost se postula como la narración del final de los tiempos y del más allá de la Historia, y se interroga cómo y por qué, habiendo ya perdido la humanidad sus rasgos y sus propiedades (habiendo desaparecido el “ser humano” como tal), la guerra, la violencia y la destrucción siguen existiendo. ¿En qué se funda esa supervivencia que ha perdido ya toda posibilidad de funcionar en relación con un “progreso” que, a todas luces, para los guionistas de la serie, ya ha cesado?

Como en El arco iris de gravedad, se parte también en Lost de vastas e improbables hipótesis científicas que, de pronto, conectan (de acuerdo con sistemas de agenciamientos un poco demenciales y que son capaces de impacientar a los seguidores más fieles) con mitologías olvidadas, divinidades insepultas y conflictos primitivos sobre los modos de aparición y de organización de lo viviente.

Por eso, Lost no ha escatimado ni uno solo de los motivos de interrogación de las formas-de-vida: las comunides utópicas (es decir, inoperantes), el buen salvaje, las conspiraciones, los modos de la reproducción, la isla desierta, la familia, las instituciones y las líneas de mando, los Estados “enemigos” del Imperio (Corea, Iraq), los órdenes aberrantes (desde los “seis grados de separación” hasta los números de Erdös), los enfrentamientos.

No sabemos cómo se resolverá la historia, pero lo que sí sabemos es que, narrativamente, en la guerra entre la autoctonía y la poiesis, triunfan el desorden y el tumulto, las tormentas temporales (prolepsis y analepsis), lo monstruoso y los laberintos, en los cuales el loophole barroco (rulo espacio-temporal) que finalmente encuentra el enemigo de Jacob es el mismo a través del cual se cuela la historia que llega hasta nosotros para decirnos que, aunque no haya Historia, horrenda paradoja, siempre habrá guerra.

Esperando a Lost

Sé, con plena certezas, que no soy el único. Es más, me atrevería a decir que somos más los que esperamos que los que no tienen esa maldita necesidad. Soy un fanático sin cura. Sufro, como muchos, la ansiedad de saber qué mierda pasó con esa bomba, con Jacob, con Locke, y con Juliet y su embarazo.
No pasa un día sin que en algún momento alguien diga algo que me recuerde a Lost. Y ahí me digo… ¡Qué pelotudo soy! Y sin embargo… ese comentario de ese alguien desencadena una charla que puede durar horas donde la mayoría participa, y donde los dos o tres que nunca la vieron (que no saben nada de la vida), se miran como diciendo “escuchá a estos salames”.
Y así la cosa, el mundo está dividido entre los que vemos Lost, y los que no entienden el mundo.
Y dentro de los que vemos Lost, están los que:
a- Convertidores : intentan a toda costa que los que no lo ven, lo vean.
b- Teóricos: Son aquellos que como yo, se rompen el cráneo deduciendo teorías, ecuaciones, situaciones, diálogos, etc. para tratar de adelantarse a lo que en verdad sucede en la isla.
c- Enfermos: Ven las temporadas dos o tres veces seguidas mientras esperan el inicio de la nueva.
d- Místicos: Creen que Lost es una muestra en Tele de lo que siempre se explica como “la voluntad de Dios”, o sea, todo lo que no tiene explciación.
e- Desinteresados: Los que dicen “está buena… pero…” Ellos, evidentemente, no entienden Lost.
Les propongo, queridos lectores, que comenten esta entrada de manera Lostiana…. Ustedes sabrán que hacer.
Sean felices, porque el que yace a la sombra de la estatua nos liberará a todos!!!

Malviviendo

Malviviendo es una serie de televisión para emisión en internet, o como ellos mismos definen a su proyecto:

Somos un grupo de jóvenes que hemos terminado los estudios y tras engrosar las listas del paro hemos decidido dar un paso al frente y crear nuestra propia serie, sin presupuesto de producción (¿acaso 40 euros para el primer capítulo puede considerarse presupuesto?), con pocos medios técnicos y con mucha imaginación.

En pocas palabras, mucho, muchísimo talento, un excelente trabajo de fotografía y guiones ingeniosos. Ya van por el 5º capítulo, y apuestan a más!

Recomiendo ver en orden, ya que la serie es autorecurrente, y los personajes se presentan y desarrollan con un orden lógico.

Uno de los aspectos interesantes, se basa en la identidad misma. Cada capítulo es presentado acorde a una serie diferente, por ejemplo, el 2º, La Cosecha, esta filmado como la intro de Los Soprano, así y todo, ellos logran que uno identifique a la serie, mas allá de los recursos de estilo.
El 3º como Lost, y el 4º, por dios, como ALF, jo!. Otro dato, la banda sonora es increíble!.

¿Por qué nos gusta Lost?

Nuevamente cito un artículo escrito por Alejandro Piscitelli en su blog Filosofitis. (Sí, vuelvo a recomendarlo)

En este caso un análisis impecable de la serie que despierta pasiones y que sigo cada semana.

A continuación transcribo el post “El Flashback de los arrepentidos. Lost y el pensamiento con imágenes”.

Los dejo. Me voy a ver el último capítulo de Lost.

1. Ver Televisión como se nos canta a nosotros y no como quieren los canales

Que bueno que en la era del rip, mix & burn haya tantas maneras distintas de ver Televisiòn. Que suerte que las majors, tratando de escaparle a la huelga de ojos caídos de los espectadores tradicionales, publiquen las series completas apenas terminada la última temporada, permitiendo de este modo la glotonería de ver 24 capítulos (una temporada completa) en 2 o 3 días. Cuando la limosna es tan grande, a veces da para aprovechar.

Mi enamoramiento de las series de la segunda e´pioca dorada de la TV es bien tardío. Descubrí 24 haciendo zapping recién en la cuarta temporada. Ví Los Sopranos a los saltos y entrecortadamente a voluntad del programador, y asi me pasó con la mayoria de las series, hasta que decidí que la mejor forma de verlas era programándolas yo mismo, y ahí me tragué varias temporadas seguidas de 24, para descubrir (¿cuando no?) que las primeras siempre eran mejores que las últimas (la séptima realmente es mala mala).

Hace pocos dias me compré en Madrid la Primer Temporada completa de Mad Men, y fue un placer inusual haberla podido verla entera a voluntad. Pero si había una serie a la que le tenìa ganas, y haberla visto a los saltos con publicidad, me había arruinado la experiencia se trataba de Lost.

Asi que aprovechando esta estancia larga y placentera en Rincon de Milberg, mé tomé días de semana y feriados por igual para tragarme de un solo saque la primer temporada completa, y paralelamente, gentileza de la Wikipedia, la Lostpedia y los recursos de la red, ponerme a entender un poco mas como funciona Lost y porque a los que somos sus fans nos gusta tanto verla.

2. Creadores vs guionistas. Universos de ficción y como pensarlos

En el cine guión y calidad casi van de suyo. En la TV la ecuación es bastante mas compleja porque si bien los directores son mucho menos importantes que en el cine, la otra pata también cojea. Los guionistas tienen poco margen de maniobra ya que existe una tercera entidad, llamémosla creadores, que en el caso de Lost son J.J.Abrams y Damon Lindelof, quienes con unas breves pinceladas, de apenas 30 minutos, generaron esta increíble maquina de producir misterio, suspenso, atención y sobretodo empatía, como ha sido Lost a lo largo de los últimos 5 años y que culminará con la sexta temporada en el 2010.

Reiterando la tesis del equilibrio puntuado, esta vez para la generación de una impresionante saga de 110 capítulos, les cupo a esos mastermind múltiples funciones. No solo coordinaron al grupo de guionistas, plantearon las tramas principales y escribieron o reescribieron los guiones sino que, -al menos en Lost y en muchas otras series de esta segunda era dorada de la TV- los creadores no solo han generado ristras de imágenes o historias. Antes bien han inventado un universo de ficción.

Como bien dice Oliver Perez Latorre en el ensayo seminal “El bucle del arrepentimiento: sobre la construcción del universo de ficción en Pedidos” incluido en la maravillosa compilación de nuestra amiga Cascojosa Virino La Caja Lista: Televisión norteamericana de culto. Madrid, Laertes, 2007) el universo de ficción es una macroestructura narrativa donde caben no una sino múltiples historias posibles.

Un universo de ficción se compone de un mundo central o de referencia y una serie de mundos posibles, que constituirán diversas alternativas narrativas, independientemente de que tengan lugar finalmente en la serie.

Los autores construyen el mundo de referencia del mundo de ficción, elementos básicos del programa y reglas narrativas (siempre la misma estructura de reglas simples que genera mundos complejos) que seguirán los guionistas y que serán las que finalmente veremos los espectadores.

Los creadores diseñan el juego y los guionistas y el resto del equipo de producción juega la partida. En su análisis Perez Lattorre se enfoca en dos misterios, la serie en si, el misterio de la isla y los números que dan cuerda al mundo: 0 4 8 15 16 23 42 y el otro -mas interesante aun para nosotros como mediologos, el de la creación del universo de ficción de Lost.

Para lo cual se apoya en dos textos de base muy complejos y muy ricos a la vez como son el de Lubomir Dolezel Heterecosmica: ficcion y mundos posibles (Arco Lirbos, 1999) y el de Thomas Pavell Fictional worlds (1986) que brindan fantásticas pistas para repensar Lost

3. Una frase generativa de las buenas. Como 30 minutos se transformaron en 110 capítulos

Como todo proyecto generado por una cadena comercial, entre la intuición y la filmación pasaron infinidad de cosas. Sobretodo porque Lost ha sido una de las series mas caras de la historia, al punto de que los dos primeros episodios costaron cerca de 14 millones de dólares y cada uno de los restantes nunca bajó de los 4 millones, en parte porque la serie está filmada en Oahu, Hawaii y mueve a una cincuentena de actores y quien sabe cuantos técnicos y logística.

Curiosamente el comienzo fue muy puntual y acotado. Entre el grupo inicial que gestó el universo de ficción estaban los creadores J.J.Abrams y Damon Lindelof, los guionistas de Alias , Jeff Pinker & Jesse Alexander y el productor Bryan Burk mas un grupo de asesores. En solo media hora la gran maquinaria de ficción había sido mas que aceitada y las 5 o 6 temporadas que tardaría un quinquenio en desenrrollarse ya estaban delineadas.

Los elementos fundamentales de todo mundo de ficción se dividen según Doelezel en motivos estaticos y en motivos dinamicos. Para Chatman la divisoria pasa entre existentes (personajes, espacios y temporalidades) y eventos (estados, sucesivos y acciones). Independientemente de que esquema analítico usemos todos los datos están a alli a la vista.

Concordantemente en esa reunión fundacional se definieron los elementos centrales de la serie: espacio, personajes, temporalidad, situación inicial, situación final, acontecimientos intermedios importantes y las acciones básicas de los personales.

“Plane crashes into the ocean and several survivors wash ashore on a desert island”. Que una linea como ésta pudiese generar 110 episodios y despertara una Lostmania que tardará en acallarse, no era anticipable ni por el propio J.J.Abrams quien al principio dudó bastante acerca de la viabilidad de una serie con tan poca materia prima como disparador.

La levadura provino es claro de algunas modalizaciones sobre la frase original. ¿Y si la isla no fuera solo una isla? ¿Y si los supervivientes encontraran una escotilla en la isla? ¿Y si encima un ruido ensordecedor, humo y mucho misterio rodeara una amenaza desconocida dentro de la isla? Opciones tales seguramente ampliarían las posibilidades narrativas hasta limites impensables en la frase original.

Ese es el misterio de la isla que se compuso en la serie con el misterio de los personajes, obligados a comportarse de maneras concretas en situaciones harto especiales. Todo desde la concepción ayudó a tejer relaciones y conexiones entre los personajes de una riqueza inusuales.

Un vuelo internacional aseguró un punto de partida multicultural y heteróclito. Curiosamente en la idea original tampoco hubo mucho detalle que pintara a los personajes, dejados sabiamente, para autoinventarse a medida que iba transcurriendo la serie al punto tal de que la identidad de cada uno también se delineó en una frase “Kate: nuestra heroína. Veinti-muchos años o treinta… Sayid Iraquí. Estuvo en el ejército. Shannon Chica del estilo París Hilton.

4. Orden, instinto y algo mas y Los motivos dinámicos

En la Primer Temporada (única que vi completa hasta ahora), no sabemos gran cosa acerca de los protagonistas ni al principio ni al final, ya que la información se dosifica a través de los flashbacks, un mecanismo crucial para la puesta en marcha de Lost. En cuanto al estado final si se hubiese agotado en la Primer Temporada no hubiese habido 5 temporadas mas. Se cumple aquí a rajatabla la sentencia de Ballo y Pérez en Yo ya he estado aquí. Ficciones de la repetición para quienes la serialidad televisiva es una ficción infinita de sucesos intermedios.

Hay es claro al final de la Primer Temporada una acción final gancho como es la voladura de la escotilla, pero la acción mas interesante común a todos los personajes que resulta esencial a la estructura de Lost es el recuerdo a través de los flashbacks.

Así como el tiempo real es determinante en 24, ese rol en Lost lo juega el flashback que no solo “rellena” a los personajes, creándoles historias, sino que lo hace con tal fuerza, que hasta le quita trascendencia al mero hecho de sobrevivir en la propia isla. Mientras que en 24 lo que lleva la fuerza narrativa es el presente, en Lost lo es el pasado.

Que el mismo hecho, el accidente de avión, sea contado por distintos protagonistas según su particular punto de vista, en vez de aburrirnos nos ofrece un caleidoscopio, a lo Rashomon, mas que interesante, y como todos los personajes están siempre divididos entre el recuerdo y el presente, la pregunta que se impone es ¿qué tipo de narraciones genera el universo de ficción de Lost?.

Según Pérez Latorre hay dos tipos de relatos fundamentales sobre el tema del naufragio y la isla: aquellos donde los hombres trasforman la naturaleza hostil y desconocida, y aquellos donde el espacio es el que transforma al hombre. En el primero tenemos culturalización, en el segundo naturalizacion. Los ejemplos canónicos que da Perez Latorre son Dos años de vacaciones (1888) de Julio Verne como culturalización exitosa y el mucho mas conocido El Señor de las Moscas (1954) de William Golding que termina con chicos torturados y asesinados y con el experimento social totalmente fallido.

Lost no está ni en un extremo ni en el otro. Si bien hay conflicto, odio y lucha (culminando en la Primer Temporada con la tortura de Sawyer a manos de Sayid “autorizada” por Jack) el relato oscila permanentemente entre los dos extremos anteriores. La trama no se identifica con una voluntad de organización social, y tampoco con lo puramente instintivo. Por ello conviene retomar el mecanismo básico que hace funcionar Lost, el recuerdo a través del flashback. La acción fundamental de los supervivientes es el recuerdo, y no cualquiera sino un tipo muy específico de recuerdo determinado/determinando el universo de ficción de Lost.

5. Un universo de algunas preguntas posibles, y de otras simétricamente excluidas. Gran poder gran del Flashback

Todo tenemos una miríada de recuerdos diferentes, pero en los extremos éstos pueden ser o confesables o inconfesables. Lamentable (¿o afortunadamente?) en Lost prevalecen solo los recuerdos inconfesables determinados por el Flashback. Los que fueron determinados por los creadores y no por los guionistas.

Mas aún. Si bien los recuerdos inconfesables pueden ser de intimidad o de arrepentimiento, los creadores decidieron que los recuerdos mortificantes siempre definieran una falla de carácter de los protagonistas, y por lo tanto que su recuperación en el presente de las coordenadas de la isla sirviera de arrepentimiento.

En uno de los episodios finales de la Primer Temporada uno de los personajes principales se pregunta, qué culpa están expiando en la isla. Todos los protagonistas se lamentan, sueñan con un pasado diferente, y se imaginan como hubiese sido una vida mejor. Casi todos tienen mucho que ocultar, o perdieron (y sufrieron) mucho antes de subir al avión.

La denuncia que hizo Jack del alcoholismo del padre, que lo llevó a cortar una arteria y matar a una mujer embarazada, terminó a su vez con la muerte solitaria y alcoholizada de su padre en Australia. Charlie mero bajista de Drive Shaft, y la decisión de su hermano -el verdadero protagonista- de abandonar los excesos de la banda y convertirse en padre modelo, lo llevaron a un consumo insano de heroína. Kate era una estafadora profesional, pero al transgredir uno de sus amantes de turno la orden de sin heridos, ella misma termino baleando a sus compañeros de aventuras, ademas de llevar a la muerte a su gran amor de juventud, ya casado y con una beba. Sawyer el bravucón, fue engañado por un socio de avería, y terminó cometiendo un crimen por encargo, cuando lo único que quería era vengar el suicidio inducido de su padre -que previamente había asesinado a su madre- a manos de otro estafador de ley. Sayd torturó en Irak y volvió a hacerlo en La isla.

La estrategia del flashback opera como un auténtico paradigma que permite hacerse ciertas preguntas y descartar otras, tomar algunas respuestas como verosímiles e ignorar otras por impertinentes. El flashback obliga a preguntarse ¿Qué es lo que ocurrió? ¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Cuál es el secreto de los personajes?

Lo curioso es que estas no son las preguntas que uno se haría normalmente alrededor de los universos de ficción de islas desiertas, que siempre están atenazados por la curiosidad acerca de si serán rescatados o no, y de como se organizarán para sobrevivir.

Pero aunque Lost no comulgue con ese género si lo hace -nosotros decimos que lo hace- con las ficciones post-apocalipticas, relatos en donde hay que empezar desde cero, y donde también hay un amplio espacio para al arrepentimiento. En estas ficciones los condenados a sobrevivir -a diferencia de los habitantes de Macondo-, tienen una segunda oportunidad sobre la tierra. A grandes crímenes grandes expiaciones parecería ser el leit-motiv en este caso.

A diferencia de los naufragios, los sobrevivientes de los Apocalipsis son corresponsables de su destino. Pérez Latorre encuentra muchos paralelos con clásicas obras de ciencia ficción pero en particular con Barbagris (1964) de Brian Aldiss. Allí la naturaleza ha recobrado el terreno perdido, ya no nacen chicos como en Hijos del Hombre, aunque sabiamente deja el ansia clasificatoria del genero al que Lost finalmente rendirá pleitesía para cuando la serie haya finalmente culminado.

6. El cine de insularidad y el placer de la repetición

Los críticos cinematográficos tienen costumbres que nosotros ni imaginamos, como por ejemplo clasificar a las películas en la categoría aquellas que transcurren (filmadas) en islas (como Stromboli de Rossellini, Un Verano con Mónica de Bergman y L’avventura de Antonioni.

El aislamiento, el ensimismamiento, los problemas y dificultades generan relaciones personales y estéticas muy distintas a las tradicionales. Y también permiten imaginar transcursos narrativos tan poco comunes como ellas.

El universo de ficción de Lost es una máquina de generar arrepentimiento en forma cíclica. Pérez Latorre recurriendo nuevamente a esos autores tan brillantes como son Ballo & Perez, reencuentra una distinción de Kierkegaard en el donde el filòsofo danés opone la repetición al recuerdo. Para este augusto triunvirato K/B&P/PL la repetición hace feliz al hombre porque se recuerda avanzando, mientras que el recuerdo lo hace desgraciado porque se repite retrocediendo.

Aquí tocamos un punto exquisito en donde Lost se convierte en una melodía filosófica, debidamente registrada en varios de los libros citados mas abajo. El consumo de series de TV (llevado al paroxismo en estas cajas de 6 o 7 DVD, que permiten darnos panzazos audiovisuales sin parar) está harto ligado al placer de la repetición, en oposición al recuerdo.

Pero en el caso tan especial de Lost lo que se repite es el recuerdo. En forma semejante, por otros motivos, a lo que sucede en 24, por un lado Lost obedece ciegamente a la clásica temporalidad cíclica de las series televisivas, y al mismo tiempo intenta dinamitar la noción de ciclo.

Este no remite a lo cotidiano, a lo previsible sino que es generado por el flashback convertido en una máquina de arrepentimiento, por lo cual lo cotidiano en vez de celebración siempre termina como tragedia

Cierra su fascinante excursión Pérez Latorre con una hipótesis que suscribimos enteramente acerca de la correlación entre las contradicciones de la ficción como reflejo de las nuestras y de las sociales. Si es así la cosa las preguntas que series como Lost levantan son inescapables ¿Debemos arrepentirnos? ¿De que errores? ¿Los nuestros, los vuestros, los suyos? ¿Estamos repitiendo avanzando o repitiendo retrocediendo? Las preguntas brotan como ramilletes, nuestras dudas hacen espejo a la serie. Lo que parecía una pasatiempo bobo o inconsecuente esta tejido de la misma estopa que el confuso y sordido mundo real y nuestros intentos dessperados por entenderlo.

7.Cuentos visuales

Como bien se dio cuenta Kevin Carr en “Lost: The Complete First Season”DVD Review, Lost es la primer serie de TV que alcanza el nivel máximo de una novela en el medio visual. Para Carr -como para muchos otros incluyéndonos a nosotros, Lost no es una serie de televisión sino una serie de libros. La primera temporada fueron 25 capítulos (de un libro) imperdibles. Y que contento me pone saber que tengo por delante como 80 o 90 mas.

La estructura del flashback de la que hablamos tanto mas arriba permite delinear personajes con una profundidad inusual en el cine y en la TV y mas propios de las novelas tradicionales.

Lost barre así un arco que une cultura popular y alta cultura, lo cíclico y lo episódico, lo escritural y lo audiovisual, mostrando como la videografía también puede ahondar en la psicología lindando en ocasiones con la metafísica, sin perdida de calidad y profundidad, y sobretodo con un poder empático de la imagen al que muchas veces aludieron Deleuze y Cabrera

Sabíamos que el cine podía hacer filosofìa de calidad. Ahora lo comprobamos una vez mas con la Televisiòn. La Televisión sirve para pensar y Lost (igual que Los Sopranos, que 24, que House) descolla en la tarea.

Referencias

Ballo, Jordi y Pérez, Xavier Yo ya he estado aquí. Ficciones de la repetición para quienes la serialidad televisiva es una ficción infinita de sucesos intermedios. Barcelona, Anagrama, 2005.

Carr, Kevin Lost: The Complete First Season”DVD Review

Dolezel, Lubomir Heterecósmica: ficcion y mundos posibles. Madrid, Arco Libros, 1999.

Pavell, Thomas Fictional worlds. Harvard University Press, 1989.

Perez Latorre, Oliver “El bucle del arrepentimiento: sobre la construcción del universo de ficción en Pedidos” en Concepción Cascojosa Virino (ed) La Caja Lista: Televisión norteamericana de culto. Madrid, Laertes, 2007.

Documental Perdidos Primera Temporada séptimo DVD de la colección.

Adicionales

ABC de Lost

Unofficial fansite

Asian Stereotypes Lost or Found in the Television Series Lost?

Roberta Pearson (ed) Reading Lost
Perspectives on a Hit Television Show
Disponible desde mediados de abril

The Literature of “Lost” and the Quest for Justice, Dos cursos enseñados por Eduardo Velasquez, associate professor of politics at Washington & Lee University

The Future is “Lost”: Economic, Social, and Technological Impact of a Cult (and Cultural) Phenomenon curso dictado por E.J. Kalafarski & Chadwick Matlin en el Tufts Experimental College.

Sharon M. Kaye (Editor) Lost and Philosophy: The Island Has Its Reasons

Christian Piatt Lost: A Search for Meaning

Lynnette Porter & David Lavery Unlocking the Meaning of Lost: An Unauthorized Guide

Lista de libros leídos por los protagonistas de Lost

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Lost: Hurley es Argentino

Lost no para de sorprender a sus seguidores. En este caso, se nos presenta un nuevo misterio.

Romina me manda la foto de Hurley, uno de los personajes de la tira, esperando el colectivo 41, en una ordinaria calle de Buenos Aires.

Además, unas fotos del interior del colectivo nos muestran a un Hurley pensativo que trata de descifrar los extraños sucesos que vivió en la Isla.

Lo que más le cuesta entender, según cuenta al cronista que tomó las fotos, es como luego de llegado a Argentina, se dio cuenta que todo lo acontecido en la Isla fue un poroto a las tribulaciones y extrañezas que pasó en nuestro país.

Los que quieran charlar con él, solo tienen que tomarse el 41 a las 8.30 de la matina.