Una casa en la altura en Plaza de Mayo

La ONG Un Techo para mi País que construye casas de emergencias instaló una “Casa en el Aire”  a 12 metros de altura en el centro de Plaza de Mayo a metros de la Casa Rosada.

Bajo el lema “Para esta casa sobran candidatos”, se realizó esta instalación con el objetivo de concientizar y poner en agenda pública la emergencia habitacional que sufren miles de familias argentinas e invitar a toda la sociedad a sumarse para cambiar esta situación.

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“Para esta casa sobran candidatos”, haciendo alusión a la gran cantidad de familias que viven en situación de pobreza y ni siquiera cuentan con una vivienda de emergencia, reclama la organización.

Los que quieran saber más o colaborar con esta ONG hacé click aquí

¿Qué tan rico sos comparativamente?

 

Pobreza

 

El Centro de estudios distributivos, laborales y sociales de la Universidad de La Plata (CEDLAS) , está llevando adelante un estudio sobre la pobreza relativa.


El proyecto tiene una herramienta online muy interesante y que nos permite darnos una idea sobre el lugar que ocupa cada hogar, el de cada uno de nosostros, en la distribución del ingreso en Argentina y la percepción imaginaria que tenemos sobre esa ubicación real y poner en suspenso el efecto “verdad” del relato simbólico que elaboramos de esta relación real/imaginaria.


Entrando aquí podremos completar cual es el ingreso mensual de nuestro hogar y ubicar su posición en un ranking que valora de 1 a 10 los 10 millones de hogares argentinos en relación a su mayor o menor riqueza.


Si querés más información sobre este estudio podés ver esta nota publicada en Clarín.


Informe sobre el Desarrollo Humano 2009


Se presentó el informe sobre el Desarrollo Humano 2009 publicado por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas.

Este año está centrado en las migraciones internacionales, un tema, que sin dudas, se incrementará en las discusiones globales de los próximos años.

Para acceder al informe hacé click aquí

"Disculpen la molestia: armados contra los pobres" Por Eduardo Galeano

Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?

¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?

Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.

Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina 3 millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren 15 niños por hambre o enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?

¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?

¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.

Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.

Fuente: UTPBA


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Africa, de los africanos

Artículo de Armando Quintana para Listao.


Hace unos días un menor inmigrante africano residiendo en un centro de acogida en Canarias recibía la visita del Comisario Europeo para migraciones y del Ministro del Interior español, y les decía a viva voz: “Queremos que África sea como Europa”. Es decir, que tenga las mismas posibilidades de trabajo y de progreso que existen en el llamado primer mundo.

Hace unas semanas se celebraba el Día Mundial de África. Todas las estadísticas que se hacían públicas eran negativas. No había una que arrojara una semilla de luz.

Es verdad que África es más que cayucos que cruzan el mar, que gobernantes corruptos, que safaris organizados para los turistas que la visitan. Es verdad que África es algo más que las sonrisas de los niños que vemos en documentales arremolinándose en torno a las cámaras televisivas. Es verdad también que en el pueblo africano están surgiendo, con fortuna, muchos movimientos sociales, la mayoría de ellos abanderados por mujeres, que reclaman un cambio y un mayor protagonismo popular en sus decisiones.

Pero no se puede pensar del todo en África sin olvidarnos de su pasado. Del colonialismo, de la expoliación permanente, hasta hoy, de empresas que hacen su agosto en sus países a costa de bajos salarios y gran trabajo. De los límites que impusieron los europeos a sus fronteras mezclando etnias rivales dentro de las mismas tiralíneas rectas. Solamente solucionando las causas del problema podremos ir a la raíz de las soluciones. Actuar sobre las consecuencias del hambre, injusticia y cosas parecidas es pan para hoy y hambre para mañana.

África es vitalidad, energía, danza, música, baile. Pero sigue vetada en los visados europeos. Interesa el turismo barato a un país exótico, pero no la venida de los africanos. Interesa sí que vengan los famosos del fútbol o los que han cultivado su cerebro, fugándose del desarrollo interior de su país, mientras seguimos dando limosnas para colaborar a su desarrollo. No hay fronteras ni visados para las empresas europeas o americanas que quieran allí constituirse.

Pero África debe ser de los africanos. Igual nuestros modelos europeos de construcción, de planificación, de política no entran en los esquemas de miles de etnias, tan diferentes entre sí, que pueblan su continente. Si no tienen el protagonismo suficiente para ejercitar su desarrollo, será difícil que se lo demos nosotros. Tendremos que colaborar – más bien devolverles lo que es suyo- pero dejando sean ellos los que se organicen, y exigiendo, como a todos –tanto en desarrollo como desarrollados- un seguimiento organizado en la práctica y ejecución de los Derechos Humanos. Un seguimiento que pasa porque los niños y adolescentes no trabajen sino que estudien para labrar el futuro de sus países. Para que pronto, ojalá que mañana mismo, sea el continente del futuro.

Otros artículos de Armando Quintana para Listao:

Internet en aldeas africanas

En el New York Times publicaron un artículo sobre el uso de Internet en comunidades rurales africanas muy interesante.

Aquí, la traducción:

Luego de transitar 100 millas por una carretera desde Nairobi se llega a este pueblo en el país masai. El asfalto da paso a la arena y el polvo, hasta que finalmente es solo una pista de tierra. El viaje es lento.

El poblado, con más de 4000 habitantes, se encuentra al final de ese camino y fuera del alcance de las líneas eléctricas. En el lugar no tienen banco, oficina de correos, pocos coches y muy poca infraestructura. Los diarios llegan cada tres o cuatro semanas.

Por la noche, la mayoría de la gente ilumina sus hogares con velas y lámparas de querosén en sus casas o chozas y se van a la cama temprano, a excepción de quienes vigilan los cultivos de los elefantes y búfalos.

Entasopia es el último lugar en la tierra que un viajero espera encontrar una conexión a Internet.

Sin embargo, fue aquí, donde tres jóvenes ingenieros de la Universidad de Michigan, con el apoyo financiero de Google, instalaron una pequeña antena alimentada por un panel solar, para conectar un puñado de computadoras del centro comunitario con el resto del mundo.

En los últimos años el teléfono móvil se ha convertido en el principal vínculo de comunicación en las zonas rurales de África. De 2002 a 2007, el número de kenianos usuarios de celulares creció casi diez veces alcanzando casi un tercio de la población. Según Unión Internacional de Telecomunicaciones muchos estos usarios no tienen líneas fijas.

Pero muchos de los teléfonos son modelos simples para hablar y no permiten navegar por la Web. Además el acceso inalámbrico a redes de datos es lento y con cobertura esporádica.

Las conexiones satelitales son más rápidas y más estables, por lo que están atrayendo el interés de empresas como Google, como una forma de ofrecer acceso a Internet a aproximadamente el 95 por ciento de los africanos que por el momento no están conectados.

Aunque brindar acceso a Internet está por ahora fuera del modelo de negocios de Google, con este proyecto la empresa busca aprender como superar los en Kenya y otras partes de África.

Para eso, Google paga por el diseño final de las estaciones y cubre la cuota mensual de ancho de banda por satélite. La empresa también ha invertido en O3b, una start-up que instalará una constelación de satélites sobre África a finales del próximo año.

“La creación de la infraestructura no es necesariamente el objetivo de Google, pero si se mira en todas las áreas que Google ha incursionado, en muchos casos ha sido para llenar un vacío”, dijo Joseph Mucheru, director de Google África: “El mercado debe ver la oportunidad”.

Google no tiene certezas si estas estaciones de satélite pueden pagarse por sí mismas en las zonas rurales, teniendo en cuenta el costo del equipo y el ancho de banda. Las comunidades pueden beneficiarse de la conexión, pero no todos tienen los medios para pagarla.

El costo de conexiones como las que requiere la estación de Entasopia puede llegar a los 700 dólares mesuales, aunque se pueden conseguir más barata con conexiones más lentas, dice Wayan Vota, director de Inveneo, una organización sin fines de lucro que trabaja para difundir la tecnología de Internet en toda África. Al popularizarse este tipo de conexiones, objetivo principal de O3b, el precio podría caer, agrega Vota.

Cuando las conexiones a Internet llegan a pequeñas ciudades como Entasopia, nuevas herramientas se acercan a personas hambrientas de utilizarlos y para algunas de ellas traen cambios significativos.

James Mathu ha trabajado para el Ministerio de Agricultura de Kenya en Entasopia durante cinco años, asesorando a los agricultores sobre el medio ambiente, métodos de cultivos y la conservación del suelo. Una conexión estable a Internet le permite enviar información a la sede central en el distrito de Kajiado, en vez de pasar días viajando hasta allí para entregar los informes mensuales, que son demasiado largos para ser envíados a través del celular. Mathu estima que gracias a Internet le permitió ahorrar 12.000 chelines al año, equivalente a U$S152, en un país donde el producto interno bruto por persona es de $1700.

Julius Kasifu, 40, está usando Internet para tratar de ayudar a otros. Su familia tiene una granja, perdo debido a que sufre parálisis en sus piernas por una polio que lo afectó de nió, son pocas las tareas agrícolas que puede hacer.

En la sociedad masai, explica, discapacidades como las suyan son consideradas malos augurios. Tradicionalmente, los bebes discapacitados eran abandonados y sus madres eran objeto de un ritual de limpieza para eliminar los malos espíritus que creen son los culpables de la discapacidad, mientras que el lugar donde tuvo lugar el nacimiento se quemaba. En la actualidad incluso en muchos casos esos niños se mantienen ocultos dentro de las chozas.

“Las madres vienen y me dicen: “¿Tienes un lugar para nuestros hijos?”, dice. “Me duele, pero ¿qué puedo hacer? De ese dolor nació este proyecto.”

Sin embargo, existen importantes limitaciones para la cantidad de kenianos que pueden acceder a Internet. Incluso si es gratuita, no todos pueden sacar el máximo provecho debido a la analfabetización informática.

Teddy Chenya, que durante los últimos ocho meses ha ayudado al staff de un centro comunitario perteneciente a la Red de Información de las Tierras Áridas, la organización no gubernamental de Kenya que gestiona los centros con Internet satelital, dice que los jóvenes tienen más predisposición a visitarlo que los mayores, porque tienen más tiempo libre y están dispuestos a sentarse de a tres en una sola PC, y aprender mediante prueba y error.

“La mayoría de las personas que vienen en busca de información, necesitan ayuda”, dijo. “Ellos todavía no saben dónde mirar o qué es una dirección Web. Cuando les muestro video en streaming me preguntan: “¿Es una radio? ¿Es un televisor?”

Otro obstáculo es la alfabetización: muchos de los adultos en Entasopia en adultos, especialmente las mujeres, no saben leer.

Nthenya Mula, directora de Acumen Fund para África del Este, una organización sin fines de lucro que invierte en empresas regionales que tienen un aspecto de desarrollo social. Mula opina que las comunidades rurales enfrentan muchos retos, y el progreso es a menudo frenado por grandes problemas como la falta de infraestructura, la atención de la salud o la disponibilidad de préstamos, en lugar de la falta de acceso a Internet.

“¿Es VSAT lo más importante?” Pregunta, refiriéndose a la tecnología satelital usada en el proyecto. Sin embargo, la Sra. Mule dice, “hay tantos problemas, que la mayoría de las veces uno comienza a actuar donde se puede”.

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“Una parte de la población del mundo, la que está por debajo de la línea de pobreza, está sufriendo mucho las consecuencias del cambio climático"

Entrevista a Cecilia Ugaz, experta en Economía y Desigualdades sociales del Programa de las Naciones.

Fuente: Agencia CyTA-Instituto Leloir. Por Claudia Mazzeo

Las imágenes de televisión no dejan espacio para las dudas. Los efectos del cambio climático castigan a la población mundial de manera despareja y son los países pobres quienes se ven más afectados por la acción de fenómenos como huracanes, inundaciones y sequías, los que asolan cada vez con más frecuencia e intensidad.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicó un informe sobre Desarrollo Humano 2007-2008, denominado “La lucha contra el cambio climático: Solidaridad frente a un mundo dividido’ en el que advierte que el mundo avanza hacia un “punto de inflexión” que podría atrapar a los países más pobres y a sus ciudadanos más vulnerables en condiciones de desventaja, cada vez peores, y dejar a millones de personas enfrentadas a la malnutrición, a la escasez de agua, a amenazas ecológicas y a pérdidas irreparables en sus medios de vida.

Los datos revelados en el informe indican que entre los años 2000 y 2004, 262 millones de personas resultaron afectadas por desastres climáticos; más del 98% de ellas vivían en países en desarrollo.

En los países pertenecientes a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), uno de cada 1500 habitantes ha sido afectado por un desastre climático, mientras que para los habitantes de los países en desarrollo la proporción es de uno cada 19.

“El cambio climático representa una amenaza para toda la humanidad. Pero son los pobres, que no tienen responsabilidad alguna por la deuda ecológica que estamos acumulando, quienes enfrentan los costos humanos más graves e inmediatos”, señala en el informe Kemal Derviþ, administrador del PNUD.

El estudio, que es fruto del trabajo de varios grupos de especialistas, subraya, asimismo, las extremas desigualdades en cuanto a las capacidades de adaptación que presenta la población mundial. Mientras los países ricos invierten grandes sumas en sistemas de protección contra el cambio climático y sus gobiernos desempeñan un rol fundamental en estas actividades, en los países en desarrollo “los pobres del mundo, con sus escasos recursos, tienen como única alternativa nadar o hundirse”, sostiene en el trabajo Desmond Tutu, Arzobispo Emérito de Ciudad del Cabo.

Esta situación crea un “mundo de apartheid” en materia de adaptación. Pero no todo es desesperanza. El cambio climático brinda también al mundo una oportunidad: la oportunidad de unirse para dar una respuesta común.

“Si el mundo reacciona hoy será posible mantener durante el siglo XXI el aumento de la temperatura mundial dentro del umbral de los 2°C por encima del nivel de la época preindustrial. Lograr esto requerirá un elevado nivel de liderazgo y cooperación internacional sin precedentes”, afirma el estudio del PNUD.

Para conocer más sobre la importancia del informe del PNUD, “La lucha contra el cambio climático: Solidaridad frente a un mundo dividido’, la Agencia CyTA entrevistó a Cecilia Ugaz, doctora en economía, subdirectora y editora del informe “La lucha contra el cambio climático: Solidaridad frente a un mundo dividido. La entrevista tuvo lugar en el marco del seminario sobre cambio climático, organizado por InfoSud y la red internacional de periodistas Media 21, en Ginebra, Suiza.

– A su juicio, ¿qué es lo más importante de informe, ‘La lucha contra el cambio climático: Solidaridad frente a un mundo dividido’? ¿La información recabada o que se logre mayor conciencia sobre las implicancias del cambio climático?

Lo que a mi me da mayor satisfacción de ese trabajo es tener la oportunidad de poner en claro, con datos concretos, que existe una gran desigualdad frente al cambio climático y que nosotros los ciudadanos tenemos que ser muy concientes de ello. Hay una parte de la población del mundo que está sufriendo muchísimo y que no tiene voz y creo que nosotros, con ese informe, somos un poco la voz de ellos. Es la gente que sabemos que está viviendo bajo la línea de pobreza, que está sufriendo los efectos del cambio climático ahora, y en adelante, ellos y sus hijos. No tienen quien presente su caso y nosotros estamos, de algún modo, haciéndolo.

-¿Cuál es el próximo paso, luego de la publicación del informe?

Es seguir presionando, sobre todo a nivel político. Estamos tratando, por todos los medios, de lograr influenciar lo más posible a los gobiernos, a nivel del parlamento. A nivel nacional actúa el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dentro de su parte programática, y trabajando a nivel país, pero creo que también está el área de derecho internacional, de tratar de hacer los vínculos con los otros regímenes que existen, como el régimen de los derechos humanos. Creo que eso puede dar todavía mucha más fuerza a todo el proceso de cambio que se necesita para poder evitar las consecuencias catastróficas del cambio climático.

-¿Cree que es importante que el cambio climático sea vinculado con los derechos humanos a nivel de los organismos internacionales? El agua ha sido definida como un derecho básico en ese contexto, pero ¿ha cambiado algo?

Ya se consiguió que el cambio climático sea considerado un aspecto de los derechos humanos. Lo importantes es cómo dar contenido a ese concepto, cómo incluirlo en las políticas a fin de lograr evitar que se produzca una violación de los derechos humanos. Sin duda tenemos que trabajar en las políticas. Pero sin el marco normativo no es posible.

Creo que los aspectos políticos y normativos deben ir de la mano. Para que un ciudadano pueda exigirle a su gobierno el cumplimiento de sus obligaciones, estás tienen que estar explicitadas.

De lo contrario, ¿cómo exigir? Puede entonces parecer, sobre todo al principio, una declaración de intención. Y como decimos “el camino del infierno está lleno de buenas intenciones”. Pero creo que el marco normativo es importante y no nos podemos quedar allí. Eso también es parte de la batalla. Tenemos el derecho establecido, ¿ahora qué hacemos para que se cumpla? No disponemos de un sistema de rendición de cuentas, y eso tenemos que ponerlo como una piedra angular.
A partir de allí, debemos movernos en términos de políticas para poder exigir que esas políticas se cumplan.

-¿A quiénes cree que hay que implicar verdaderamente para que el cambio climático, la contaminación, la deforestación, la desertificación sean en verdad tomadas en cuenta. ¿Qué es necesario primero? ¿La conciencia social o el cambio político?

Lo primero es el nivel político. Creo que los políticos antes que nada tienen que darse cuenta que ellos también son ciudadanos, no somos esferas separadas. Ellos tienen la posibilidad de decidir. Desafortunadamente en este momento el cambio climático se ve como una cosa tan lejana según nuestros horizontes de tiempo, que parece que en nuestra vida útil nunca va a pasar nada, y que además poco podemos hacer.

Porque las decisiones que tomamos ahora en términos de energía, de consumo, son decisiones que van a tener muchas repercusiones en el futuro, a mediano y largo plazo. Entonces creo que hay que comenzar por la esfera política y hacerles saber que los costos, aunque parezcan enormes desde el punto de vista económico, no lo son en realidad.
El costo de no actuar es cinco veces mayor que el actuar. Eso está medido, ha sido probado.

– ¿Sigue aún vigente el concepto de que los países pobres no pueden darse el lujo de pensar en el cuidado del ambiente?

Lo que parece un ahorro ahora, va a ser un costo enorme después. Y hay daños que son irreparables. La vida humana es irremplazable. No se cuenta en términos de 1, 2 o 4 millones. Una vida cuenta. Entonces eso es lo que tenemos que fijarnos. Eso también es el enfoque de derechos y de desarrollo humano. Una persona cuenta. Y en la medida en que haya una sola persona que sufra la violación de sus derechos humanos esa persona nos tiene que importar a todos. Tenemos que evitar el error de hablar en abstracto. De considerar únicamente números agregados, cifras promedios, datos globales.

-Sobre ese cambio de actitud que menciona que debe producirse entre los políticos, ¿qué papel estima que juega la sociedad civil?

Un papel importantísimo. Creo que el mundo actual está centrado en el conocimiento y la comunicación. Así es el siglo XXI. Y siento que de alguna manera hemos heredado taras de la Edad Media. Que somos un grupo de elegidos, que sabe, que entiende, que ha estudiado, y que se comunica las novedades entre ellos, transmitiendo al resto lo que más le conviene, en el momento que quiere.

Creo que precisamente el rol de la sociedad civil, y de los medios de comunicación en particular, es democratizar el conocimiento. Siento que la ignorancia es un lujo que no nos podemos permitir. No es humano, no es justo y es extremadamente inigualitario. Todos tenemos la obligación de bajar al llano y decir lo que sabemos sobre lo que va a pasar; hasta el premio Nóbel debe hacerlo. Tenemos que ser capaces de comunicarnos de una forma simple.
Porque hoy parece que hay que tener un doctorado hasta para leer un recibo de la luz. ¿Qué es lo que me pasa? Yo misma leo mi recibo de la luz y no entiendo nada. No puede ser. Creo que está puesto a propósito de modo complicado para que nadie entienda. Y como no se entiende, la gente no tiene tiempo, cada vez corremos más, y entonces no hay reclamo. Ha llegado el momento en de democratizar el conocimiento y la información y eso tiene que ser patrimonio de todos, es un bien público.

¿No cree que hay un discurso, disociado en los hechos, que alcanza a científicos y políticos por igual, sobre la importancia que tiene la comunicación en la vida diaria?

Se menciona con mucha frecuencia la necesidad de informar, pero no se ven iniciativas tendientes a sumar comunicadores a los grupos de investigación o a las áreas de trabajo relacionadas con la política. Es cierto. Hay todavía una cuestión muy elitista según la cual, el conocimiento le pertenece sólo a unos cuantos.

Creo que también hace falta empujar en ese sentido. La comunicación debería ser parte de la estructura curricular de toda disciplina, fuera la que fuere. Para ello, es necesario tener un concepto muy claro de por qué es importante la comunicación y de que eso también es parte del aprendizaje.

Porque de lo contrario, me pregunto, la investigación ¿para quién la haces? ¿Para ti y para tus colegas? ¿O la estás haciendo porque realmente tienes una intención de cambiar el mundo? Todos tenemos que estar concientes de que el mundo tiene que cambiar. Para ello, tenemos que cambiar todos individualmente. El fenómeno del cambio climático nos da la oportunidad de saber que no basta con producir modificaciones a nivel local. El cambio real requiere de la participación de todos.

Fotos con una mirada distinta del mundo.

Chicos carenciados de entre 10 y 20 años aprenden a “mirar y mostrar las distintas realidades de sus vidas” gracias a los talleres que dicta la Fundación Ph 15 en Ciudad Oculta y Boulogne. Los cursos, de 4 años, les permiten obtener una salida laboral e incorporarse como docentes a los talleres. Sus obras fueron editadas en un libro y recorrieron muestras grandes y chicas de todo el país. La idea es extenderse en otros barrios.

Israel Nieves


Desde el centro comunitario de su propio barrio, hasta el Palaise de Glace; desde una escuela del conurbano bonaerense hasta las páginas de un libro de 80 páginas.

Las fotografías de los chicos recorren distintas exposiciones y también cruzan fronteras: por caso, desde el 1º de noviembre y hasta el 7 de diciembre, sus obras podrán conocerse en la ciudad de Rosario, en el Museo de La Memoria. Pero no sólo aprenden y fotografían, también venden sus obras y los ya graduados se suman a la docencia, dictando talleres en escuelas del conurbano bonaerense.

“También participan de otros talleres que ofrecen artistas y personas que se acercan a ofrecerlos; ya hicieron talleres de escritura, de cómo nutrirse mejor, de relevamiento del espacio público donde viven… Todo lo que ellos desean hacer”, explicó Moira Rubio, codirectora y docente de Ph 15.

“Ellos fueron quienes decidieron empezar con esta iniciativa, y son ellos quienes deciden todos los proyectos a emprender”, agregó. En efecto, Ph 15 nació en 2000 gracias a la inquietud de un grupo de chicos de Ciudad Oculta, que querían aprender fotografía.

El fundador de la Fundación comenzó a dictarles algunas clases y con el paso del tiempo, esta iniciativa se fue consolidando. Hasta el año pasado, todas las actividades eran realizadas por fotógrafos y docentes voluntarios, a pulmón, hasta que obtuvieron una donación parcial de la Fundación Panamericana. Desde entonces, los talleres se extendieron a Boulogne, a través de una alianza que realizó la Fundación con la organización Crear Vale la Pena.

Tienen proyectado seguir abriendo talleres en otros barrios carenciados. “La idea es hacerlo vinculándonos con organizaciones de cada lugar, que conocen bien sus problemáticas y necesidades, para adaptar los talleres a su realidad social”, destacó Rubio. Hasta el año pasado, la duración del curso era de dos años, pero con la donación pudieron incorporar dos más.

“El primer año es sólo de expresión fotográfica y los chicos se inician con una cámara plástica básica, sin automatismo. Y una vez que aprenden a producir les enseñamos el lenguaje fotográfico”, explica Rubio.

En 2º año, los chicos comienzan a incursionar en la técnica fotográfica, con una cámara manual, y en el revelado de fotos en el laboratorio del que disponen en el centro comunitario, pero sólo en blanco y negro por una cuestión de costos. “Este año se abrió tercero, en el que incorporamos fotografía digital y la enseñanza de programas de manejo de imagen, como photoshop, que les permite tener una salida laboral más amplia.

En 2008, se abrirá un cuatro año, con enseñanza de video, para que obtengan una formación audiovisual”, contó Rubio. Además, cada vez que los chicos de Ph 15 son invitados para exponer sus obras en el interior del país, también se dictan talleres cortos de fotografía estenopeica, una técnica que “consiste sacar fotos con cámaras armadas con cajas o latas”, según explicó Rubio. Es decir, en los talleres se les enseña a los chicos a construir sus propias cámaras de fotos, a sacar algunas fotografías y a revelarlas en el mismo lugar, porque el procesamiento no necesita más que de un cuarto oscuro.

“Es una experiencia buenísima porque desmitifica esto de que sólo se pueden sacar fotos con una supercámara. Luego, las fotos que surgen de ese taller se cuelgan junto con las obras de nuestros chicos de Ph 15”, señala Rubio. La experiencia de estos talleres, que duran entre dos y cuatro días, también se llevan a escuelas de la Ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense, y son los mismos chicos ya graduados de los cursos de Ph 15 quienes los dictan.

“Pero la fotografía no lo es todo en los barrios carenciados; es más bien una excusa, porque a partir de los talleres y el trato cotidiano con estos chicos surgen muchas otras problemáticas que también tratamos de solucionar. Por eso, además de un grupo de docentes de fotografía, Ph 15 cuenta con una red de amigos y voluntarios de todas las profesiones, que están dispuestos a ayudar”, cuenta Rubio. Desde psicólogos y maestros que dan clases de apoyo escolar hasta médicos… Ph 15 está allí, para acompañarlos.

Actualmente, los talleres de Ph 5 en Ciudad Oculta cuentan con 30 alumnos, y los de Boulogne con 9. Las clases se dictan todos los sábados por la mañana en el centro comunitario de cada lugar.

Mientras tanto, el libro “ph15: fotografías por chicos de Ciudad Oculta” se vende en varias librerías para financiar la actividad. Se trata de una edición de 80 páginas a todo color, que contiene las obras de todos los alumnos de los talleres.

¿La meta más ambiciosa? Hacer una exposición conjunta con los chicos que forman parte de este tipo de talleres en los países de Latinoamérica.

“Tenemos los contactos e intercambiamos fotografías constantemente, pero nos falta el financiamiento y la logística. Algún día lo lograremos”, concluyó Rubio.

Pablo Danese
Pablo Danese

Pablo Danese

Víctor Gonzalez

Samanta Córdoba

Marcela Monteiro

Matías Borbona

Morena Sosa
Morena Sosa

Nanci Alfonso

Bitacora de una asesina, Independencia y el recuerdo a un grande.

Las bitacoras (weblogs) salen mucho más alla de la Internet. Su influencia en volver a instaurar los diarios intimos es evidente incluso en gente qeu no toca una PC.

Ayer, DETUVIERON A UNA CHICA DE 18 AÑOS POR UN CRIMEN EN UNA BAILANTA, y cuando revisaron su casa encontraron en su diario escrito ““Hoy me mandé una cagada, apuñalé a un chabón”

El hecho ocurrió a la salida de una bailanta de José C. Paz el sábado pasado.

9 de Julio. Celebramos la Independencia. Je je je ¿La Independencia? Si, la independencia.

No sabemos de quien. Imposible saberlo.

No dejaré pasar este dia sin recordar a uno de los más grandes periodistas de la historia argentina: CARLOS

ABREVAYA.

Fue uno de los conductores de “La Noticia rebelde”.

Una nota muy buena para recordarlo y saber más de él:

PALABRAS

Rafael Bielsa

“Es inevitable que quienes padecen hambre consideren las palabras que se pronuncian en estos ámbitos como objetos suntuarios, porque las palabras no se comen. Cuando una persona está en situación de exigencia, su largo plazo está dado por cómo conseguir el almuerzo.”

(Del canciller Rafael Bielsa, desde Quito, donde asistió a la Asamblea General de la OEA.)

“Tenemos que estar junto al pueblo” de Pagina 12 por Por Washington Uranga

 

ASESINATO DEL CURA CARLOS MUGICA

“(José) López Rega me va a matar”, le había anticipado el cura villero Carlos Mugica a su gente. Y no se equivocó. Una ráfaga de ametralladora terminó con su vida el 11 de mayo de 1974. El jefe de la Triple A había ordenado acabar con ese sacerdote tercermundista que concientizaba en las villas.

Carlos Mugica

Ahora tenemos que estar más que nunca junto al pueblo”, le dijo Carlos Mugica a una enfermera del Hospital Salaberry de Buenos Aires, poco antes de morir, la noche del sábado 11 de mayo de 1974. Minutos antes, en la puerta de la parroquia de San Francisco Solano, en Flores, el cura villero, el mismo que se había convertido en un obstinado defensor de los derechos de los pobres y en emblemática figura del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (MSTM), había recibido cinco impactos de la ráfaga de ametralladora de la Triple A. El propio cura había adelantado su suerte días antes en una reunión con vecinos de la villa de Retiro (la misma que hoy lleva su nombre), donde eligió vivir. “(José) López Rega me va a matar”, dijo refiriéndose al siniestro jefe de la organización terrorista.

Mugica era un “cura villero” que, a pesar de su origen en una familia tradicional y acaudalada de Buenos Aires, hizo una radical opción por el servicio a los pobres, fundó una capilla en medio de la villa Comunicaciones de Retiro, se comprometió socialmente a través del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo, y políticamente optó decididamente por el peronismo, considerando que las mejores opciones en favor de los pobres y excluidos se daban en el marco de ese movimiento político. Junto a otro cura, Jorge Vernazza, Mugica fue una de las personalidades que ocupó un asiento en el avión que trajo de regreso al país a Juan Perón el 17 de noviembre de 1972, después de su prolongado exilio. Junto al también asesinado obispo de La Rioja, Enrique Angelelli, Mugica es reconocido por amplios sectores de la Iglesia Católica y también del cristianismo como una de las figuras más simbólicas del compromiso cristiano con los pobres y excluidos y como “mártir” de la justicia.

El asesinato de Mugica se produjo en un momento de gran agitación política y confusión institucional en el país. Mugica había sido asesor del Ministerio de Bienestar Social cuyo titular era el propio López Rega (1973), pero renunció por discrepancias con el ministro. El 7 de diciembre de 1973, al celebrar una misa en memoria de dirigentes montoneros muertos, el sacerdote expresó su discrepancia con la estrategia establecida por la dirigencia guerrillera: “Como dice la Biblia, hay que dejar las armas para empuñar los arados”. Producido el asesinato en la puerta de la iglesia de la que era párroco su gran amigo, el también tercermundista Jorge Vernazza, todos los sectores trataron de deslindar responsabilidades en su muerte. El entierro fue una gran manifestación popular, donde predominó la presencia de los villeros, aquellos a quienes había acompañado durante toda su vida.

Carlos Mugica había nacido en Buenos Aires el 7 de octubre de 1930 y su padre, Adolfo, fue diputado por el conservadurismo (1938-42) y ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Arturo Frondizi (1961). Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires e inició la carrera de Derecho en la Universidad de Buenos Aires. En 1952, después de viajar a Roma, decidió ingresar al seminario. Según cuenta el sacerdote Eduardo de la Serna, actual coordinador del grupo de sacerdotes comprometidos con la opción por los pobres, durante el paso de Mugica por la Facultad de Derecho “fue notable su enfrentamiento con el entonces titular de Derecho Agrario, José Alfredo Martínez de Hoz”, quien luego fuera ministro de Economía de la dictadura militar encabezada por Jorge Rafael Videla (1976).

Ordenado sacerdote en 1959, profundizó su compromiso social e hizo cada vez más ostensible su compromiso con el peronismo, llegando a visitar al propio Juan Domingo Perón en su exilio en Madrid. Su vinculación como asesor de la Juventud Estudiantil Católica (JEC) le dio también una estrecha vinculación con muchos de los que luego se constituyeron en dirigentes de Montoneros, con los que siguió manteniendo relación personaly política, pero también muchas discrepancias en torno de la metodología y el modo de actuación. En el marco de la Iglesia, sus constantes pronunciamientos sociales, sus relaciones con otros movimientos sacerdotales y políticos de América latina también le trajeron aparejados problemas con las autoridades eclesiásticas: primero con el cardenal Antonio Caggiano y luego con quien lo sucedió, el arzobispo Juan Carlos Aramburu. Según testimonios de otros sacerdotes, este último llegó a proponerle a Mugica que abandonara su condición sacerdotal, algo a lo que siempre se opuso. Acompañando el tiempo político y preocupado por los temas sociales, Mugica fue uno de los que alentó el diálogo y la colaboración entre cristianos y marxistas y a finales de la década de los sesenta llegó a viajar secretamente a Cuba para interiorizarse sobre el modelo socialista liderado por Fidel Castro.

En junio de 1972, en una entrevista concedida a la revista Siete días, el cura Mugica definió su compromiso con el pueblo diciendo que “debo actuar desde el pueblo y con el pueblo, vivir el compromiso a fondo, conocer las tristezas, las inquietudes, las alegrías de mi gente a fondo, sentirlas en carne propia”, justificando de esta manera su directa inserción en la villa de Retiro. En el mismo reportaje y ante la pregunta de si un cristiano tiene derecho a matar Mugica contestó “no lo sé. Lo que sí está claro es que tiene la obligación de morir por sus hermanos. (…) De repente nos escandalizamos porque alguien puso una bomba en la casa de un oligarca, pero no nos escandalizamos de que todos los días en las villas miseria o en el interior del país mueren niños famélicos porque sus padres ganan sueldos de archimiseria. La idea fundamental me parece ésta: el cristiano tiene que dar la vida por sus hermanos de una manera eficaz”, subrayó.

Treinta años después de su asesinato, el cura Carlos Mugica sigue siendo un símbolo de compromiso cristiano con los pobres. Así lo testimonian muchos dirigentes sociales y políticos que lo conocieron y gran cantidad de comunidades eclesiales que lo siguen invocando como referente