Crítica critica a Crítica

Hace ya unos días salió el nuevo diario de Jorge Lanata.

Queriendo entrar a ver su versión digital, abrí mi navegar y puse la dirección www.diariocritica.com.ar y me encontré con esto:

Dentro de este sitio también se encuentra una denuncia contra el nuevo diario por la utilización de la marca registrada:

Finalmente llegué al destino originalmente buscado que se encuentra en el dominio www.criticadigital.com.ar

Una pelea de medios por los dominios para generar la primera polémica de un diario que sin dudas generará muchos más.

Roberto Gomez Bolaños

Los que conocen mis gustos, saben que amo al Chavo del 8 y al Chapulín Colorado.

Roberto Gomez Bolaños es el autor de Chespirito. Hace poco, un amigo mexicano me contó porque le dicen asi. No se si será verdad o no la historia pero es simpática. Parece ser que Bolaños era muy buen escritor desde chico, y se tenía fe. Y cuando le preguntaban que iba a ser de grande, el contestaba que iba a ser un escritor famoso, lo que le costó las bromas de sus amigos que empezaron a compararlo Shakespeare, y como era chiquito shakespearito, que derivó en la mexicanización Chespirito.

Como ya dije, no se si será cierto, pero es buena como anécdota.

Para que disfruten un rato de la genialidad de este artista mexicano, les dejo esta vieja entrevista de la Noticia Rebelde donde es entrevistado por otros dos petisos geniales: Guinzburg y Abrevaya

Beatriz Sarlo Escuela

La máquina cultural. Maestras, traductores y vanguardistas es un ensayo de Beatriz Sarlo (Buenos Aires, 1942) de 1998. A pesar del género del libro, la escritora porteña «relata», de manera casi novelística, tres historias diferentes que hablan de la relación con la «máquina cultural» en la Argentina del siglo XX.

Que se refieran a ella como «La Sarlo», es emblemático del respeto que sienten los ambientes intelectuales argentinos por esta intelectual. La ensayista de Buenos Aires ha sido catedrática de Literatura Argentina, ha dictado cursos en muchas universidades de Estados Unidos y dirige, desde 1978, «Punto de vista», una revista cultural de tendencia socialista que comenzó siendo un órgano casi clandestino y que hoy ocupa un lugar reconocido en la vida cultural de la Argentina. Sarlo ha trabajado sobre literatura popular sentimental, historia del periodismo y de los medios de comunicación, cine y cultura de masas en relación con las producciones artísticas y el papel de los intelectuales. Y la cultura, o mejor las relaciones de diferentes personajes con la producción cultural de su país, es el enfoque de este ensayo.

El libro está dividido en tres partes y en cada una se relata una historia de difusión de cultura: la de una maestra de escuela en los años veinte, la de la traductora y animadora cultural Victoria Ocampo en el mismo período y la de un grupo de cineastas vanguardistas en los años setenta.

Rosa del Río es una joven maestra nacionalista y su relación con la «máquina cultural» es de imposición y consolidación. Enseña en las escuelitas de los barrios pobres de Buenos Aires, poblados, al comienzo del siglo XX, por muchos inmigrantes en busca de una nacionalidad que la maestra les inculca, inclusive con la violencia, como si fuese legítimo imponer el derecho a la nacionalidad. Rosa piensa utilizar métodos personales en la enseñanza, pero en realidad es completamente conforme a las disposiciones del Estado. Sarlo relata la historia en primera persona, intentando entender y explicar las motivaciones de la maestra, e inserta muchas citas extraídas de los libros de lectura de la época, en las que se nota el «afán» en busca de una nacionalidad.

La segunda parte está dedicada a la traductora, viajera e intérprete de culturas extranjeras Victoria Ocampo. Esta joven rica y cultivada pertenecía a la elite porteña y creó la revista «Sur», que difundió la cultura europea en Argentina. La relación de Ocampo con la «máquina cultural» es diferente de la de Rosa del Río. Sarlo la explica de esta forma: «La máquina cultural es allí una máquina de traducir lenguas y libros, de interpretar, de imitar, de trasladar objetos, de moverse en el espacio. Victoria Ocampo vivió bajo el signo de la traducción, que no es un signo pacífico» (p. 280). Sarlo nos cuenta el conflicto lingüístico de esta mujer, que escribe en una lengua materna que no es la suya (el francés frente al español). Ocampo cree que la relación entre la cultura argentina y la europea es posible y es de integración y de síntesis. En realidad, como se nota a través de los malentendidos que se crean con algunos de sus amigos intelectuales, la relación es conflictiva por el carácter secundario y periférico de la cultura argentina.

En la tercera parte los protagonistas son unos cineastas vanguardistas de los años setenta, un período clave en la historia contemporánea de la Argentina. Estos chicos grabaron en una noche media docena de cortometrajes para proyectarlos en un acto político. Sarlo relata de manera nítida cada film que fue grabado, casi como los observase a través del objetivo de una cámara. Se trata de films que hablan de la censura pero lo importante no es el sujeto de las películas sino de qué manera fueron acogidas por los vanguardistas políticos. Sarlo subraya la fractura entre la vanguardia estética, representada por los cineastas, que piensan que sus trabajos son políticos más por su forma que por su mensaje (que es, a veces, desacralizador), y la vanguardia política y revolucionaria.

La característica del ensayo es que debe de tener algo de ciencia y algo de literatura, o sea tendría que tener una exposición clara y sistemática y ser estéticamente bello. Esto no se verifica para todos los ensayistas, porque a veces son simplemente «técnicos» de un determinado tema. Beatriz Sarlo responde perfectamente a las demandas del género: su obra es una obra de crítica pura pero puede ser leída con placer estético, tiene la capacidad de combinar el rigor crítico con la elegancia de su estilo. Al leer este ensayo se nota que la estructura argumentativa en la que se basan los temas es impecable, el enfoque es nuevo y original: Sarlo, como en todas sus obras, analiza la realidad y la historia a partir de premisas nuevas y se plantea problemas culturales que nadie, antes de ella, se había puesto.

En este ensayo más que en otros la autora se ha fijado en la estructura narrativa; la novedad de La máquina cultural es precisamente la escritura, que a veces parece casi novelística, pero sin perder el rigor crítico que la caracteriza: en este libro la ensayista porteña utiliza la primera persona para relatar la historia de la maestra, como si se tratara de una ficción, para luego volver a la tercera persona con la que reconstruye la historia de Ocampo y de los vanguardistas.

Beatriz Sarlo

Una interesante nota de opinión publicada hoy en Clarin.com por Beatriz Sarlo, donde reflexiona sobre el conflicto y el debate, para todos mis amigos blogueros que discuten muchas veces sobre el sentido y la importancia sobre los comentarios en los posts.

Sin la espada, con la pluma y la palabra

E s frecuente que lectores manden mensajes indignados o extraordinariamente críticos,
en discusión con que han leído en esta columna. No puede sorprender que muchas cosas de las que aquí se publican a alguien le resulten irritantes, mientras que otros piensan que se trata sólo de banalidades. Si no existiera esa diferencia, sería grave porque indicaría una unanimidad de la que habría que sospechar.

Como a muchos, el conflicto de ideas me parece una de las cosas más interesantes que pueden suceder tanto en la universidad como en el periodismo o la política. La Argentina atravesó crisis tan graves y enconadas que muchas veces aparece, como compensación, un discurso blando sobre las bondades atribuidas al acuerdo. Creo lo opuesto: el conflicto es la forma en que posiciones diferentes se enfrentan, miden sus argumentos, se intersectan o, incluso, se influyen. El conflicto de ideas las mejora en lugar de empeorarlas. Cuando muchos ciudadanos expresan el deseo de que todos los políticos se unan, pasan por alto la necesidad de que haya partidos, es decir partes con perspectivas diferentes. Sobre algunas cuestiones no hay unión posible. Voy a poner un ejemplo del pasado: la Ley de Educación conocida como 1.420, que fundó las mejores décadas de la escuela argentina, fue producto de que, como resultado de un conflicto de ideas entre liberales y católicos, los primeros se impusieron sobre los segundos. No salió de una transacción, ni mucho menos de una transa, sino de una batalla parlamentaria y de una votación donde unos ganaron y otros perdieron.

Del mismo modo, hay cuestiones de orden ideológico o moral, como la despenalización del aborto, donde las ideas son irreductibles. En todos los países de Occidente se impuso una u otra posición, a través de leyes o de un plebiscito, y los que perdieron debieron aceptarlo, aunque tienen derecho a seguir reclamando cambios que avalen sus posiciones. Si estoy a favor de la despenalización, es muy difícil que obtenga un acuerdo con quienes la consideran un acto que legitima un crimen. O sea que, pese a acuerdos en otras áreas, nuestra vida está regida por algunas grandes diferencias que no deberíamos temer excepto que aparezca nuevamente en la Argentina la posibilidad de una resolución represiva o violenta.

Como pienso esto para la vida política, sostengo lo mismo respecto de las disidencias que, en una escala de importancia menor, puedan suscitar estas columnas o cualquier otra opinión. En realidad debería confesar que el conflicto de ideas me pone de buen humor, en una especie de tensión productiva. Y escribo la palabra “conflicto” a propósito, para no usar alguna más simpática como “disidencia” que podría indicar que posiciones opuestas pueden siempre, invariablemente, sintetizarse. A veces es posible, otras veces no lo es y por eso existe el voto. Si fuera posible siempre llegar a un acuerdo que sintetizara posiciones, cualquier votación perdería su sentido. Llegamos a votar porque hay diferencias

Editorial de "La Nación": Bosques, una ley impostergable

La distracción preelectoral que parecería paralizar las agendas de todos los políticos, sean éstos legisladores en funciones o miembros del Poder Ejecutivo de nuestro país, parece hacerles perder de vista ciertas cuestiones que son impostergables, como el tratamiento del proyecto de ley de bosques nativos. El sábado próximo será celebrado el Día Nacional de la Conciencia Ambiental, destinado a mantener vivo el recuerdo de las siete víctimas mortales de un escape de gas tóxico, hecho ocurrido hace catorce años en Avellaneda, y esa fecha, propicia para exaltar nuestra relación con el medio ambiente, también será útil para promover la defensa de esos bosques, hoy en día amenazados por la tala indiscriminada.

Aquella norma, todavía con apenas media sanción, fue aprobada por la Cámara de Diputados por abrumadora mayoría, aunque con algunos pocos votos en contra de diputados de Salta, la provincia donde ocurren los peores desmontes. Ahora, 1.200.000 argentinos suscribieron un petitorio para presionar a los senadores para que le den su aprobación definitiva a ese proyecto, indispensable para preservar la integridad de nuestros bosques nativos. “En los 80 minutos que dura un partido de los Pumas -revelan los ecologistas-, 40 hectáreas del hábitat donde viven los verdaderos pumas desaparecen bajo las topadoras.” Auténtica muestra de la insensatez de la cual hacen gala quienes toman en exclusiva cuenta las finalidades lucrativas y no se dan por enterados de que están destruyendo elementos vitales para la continuidad de la vida sobre nuestro planeta.

Peor que eso, cuando el bosque desaparece, muchas familias de argentinos son desalojadas, indemnizadas miserablemente y relocalizadas en cinturones urbanos de pobreza. Se los condena, o poco menos, a engrosar las filas del piqueterismo reclutado a fuerza de la dádiva de los planes sociales y del clientelismo político que se mofa de la dignidad del ser humano.

Con el millón largo de firmas ingresado en un disco de computadora, tres dirigentes de las principales organizaciones ambientalistas de la Argentina ingresaron durante la semana última en el despacho donde se suponía que el presidente del Senado y vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, debía recibirlos. Se encontraron, en su reemplazo, con una asesora de su campaña por la gobernación de Buenos Aires, a quien le entregaron las firmas y un pedido concreto: que el gobierno nacional se comprometa públicamente a dar tratamiento en el Senado a esta ley apenas finalizadas las elecciones, en la primera semana del mes próximo.

El presidente del Senado tiene hoy, pues, la oportunidad de impulsar la sanción de esta norma imprescindible, que prevé congelar mediante una “moratoria forestal” el arrasamiento de los bosques hasta que cada provincia elabore sus planes de ordenamiento territorial y, por ende, pueda ser establecido dónde y cuándo la agricultura podría darse el lujo de avanzar sobre los bosques nativos, acerca de los cuales debemos recordar que la Argentina sólo mantiene en pie un tercio de su superficie original.

No todo es gris en el verde. Actitudes como las de Alto Paraná SA deben ser reconocidas. La compañía forestal de capitales chilenos, que posee en la provincia de Misiones 220.000 hectáreas (la mitad de ellas forestadas artificialmente y el resto de bosque nativo del tipo selva paranaense), decidió, en 2001, que no desmontará ni siquiera una hectárea más. Aplicó su propia “ley de bosques”, demostrando que se puede producir y, al mismo tiempo, preservar el medio ambiente, lo cual pone aún más en relieve el altísimo costo de la demora provocada por la desidia de nuestros senadores nacionales.

Latinoamérica tiene las peores condiciones para ejercer el periodismo

Con riesgo de vida

Según un reciente informe, en la mayoría de los países latinoamericanos las leyes aseguran la libertad de prensa pero los periodistas sufren un inmediato riesgo físico al ejercer su profesión. Si bien en Argentina hay legislación menos restrictiva para el ejercicio, existe un gran desarrollo de prácticas mordaza.

(INFOCIVICA, 6 de febrero de 2007).- En la mayoría de los países latinoamericanos, las leyes aseguran la libertad de prensa, pero en algunas naciones el Estado no protege su libre ejercicio, hasta el punto que los periodistas sufren un inmediato riesgo físico. Esta es una de las conclusiones que desprende del informe “Indicadores de Periodismo y Democracia a Nivel Local en América Latina” realizado por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).

El informe advierte que el país más riesgoso para la vida de los periodistas es México donde el Estado está bloqueado para resguardar sus derechos; mientras tanto, Argentina posiblemente tenga la legislación menos restrictiva para el ejercicio del periodismo en América Latina, pero tiene un gran desarrollo de prácticas mordaza.

El informe, titulado “El periodismo frente a la coalición criminal”, revela cuáles fueron las peores zonas para ejercer el periodismo durante el segundo semestre de 2006, al tiempo que hace un análisis exhaustivo de las denuncias por avasallamiento de las libertades fundamentales y las maneras en que los gobiernos imponen presiones a los medios de comunicación.

El análisis distingue en el mapa regional tres tipos de áreas: las “zonas negras” son aquellas donde la ley prohíbe el ejercicio de la libertad de prensa, y la ley se cumple. En este lugar el trabajo ubica a Cuba y afirma que “el gobierno cubano acentuó la represión y el bloqueo informativo para proteger su proceso sucesorio”.

Las “zonas rojas” son aquellas donde la ley protege el ejercicio de la libertad de prensa, pero el Estado no la protege hasta el punto que los periodistas o los medios están en riesgo de muerte, como ocurre en algunos distritos de México y Ecuador, y República Dominicana, Guyana y Haití.

Y finalmente las “zonas marrones” son aquellas donde la ley protege el ejercicio de la libertad de prensa, pero existe un acoso que conmociona al periodismo, aunque no están en inmediato riesgo físico quienes ejercen el periodismo. “Este es el caso de Venezuela, donde tras la reelección, el presidente Hugo Chávez ha comenzado a avanzar sobre los medios privados que se le han opuesto en forma más notoria, expresado en la no renovación de licencias de radiodifusión o la sanción de una ley que regula la actividad de los medios gráficos”.

Los países que muestran una tradición de respeto al periodismo siguen siendo Chile y Uruguay, pero mantienen vigente algunas de las leyes consideradas mordaza, como el delito de desacato en Uruguay o la pena de cárcel por delitos contra el honor en Chile.

El trabajo de investigación y recopilación de datos estuvo a cargo del periodista Fernando Ruiz quien señaló que “el informe revela las situaciones de mayor gravedad en varias zonas de América Latina. Lo llamativo es que resulta muy probable que en las zonas donde hay mucha violencia, haya más violencia de la que parece, porque crece la autocensura para denunciar las amenazas o agresiones“.

La coalición criminal

El documento dedica un capítulo especial a los grupos criminales que se han convertido en la principal amenaza externa al ejercicio del periodismo en varios países de América Latina.

“Esto no implica el fin del acoso de las autoridades públicas, dado que estas suelen estar incorporados en forma abundante a esas coaliciones criminales. Estos grupos no están políticamente motivados, pero sus acciones sí tienen claros efectos políticos. Esta sociedad aprovecha para desarrollarse de las mayores garantías y libertades que ofrecen los procesos democráticos. Esto produce una degradación de la cultura de la legalidad y difunde socialmente el mecanismo de la violencia como forma de resolución de conflictos”.

“Además va corroyendo en la conciencia ciudadana la legitimidad de la democracia como régimen político. La participación de autoridades políticas, judiciales y de fuerzas de seguridad y militares en estas estructuras criminales tiene como principal efecto el bloqueo de la capacidad estatal de sostener el estado de derecho. Asegurar el orden público -para que los ciudadanos (y los periodistas) puedan ejercer sus derechos y garantías- se convierte en una especie de guerra civil intraestatal, donde, por ejemplo, hay policías que tiran para un lado y policías que tiran hacia el otro” señala con dureza el informe.

“También la prensa a veces se integra a la coalición criminal. La línea de la legalidad no solo está difusa en las fuerzas políticas, judiciales y de seguridad, sino también en el periodismo. El informe del CPJ (Committee to Protect Journalists) sobre la frontera norte mexicana señala: “la corrupción en Nuevo Laredo es galopante y las redacciones no son la excepción. Algunos periódicos informaron que les habían ofrecido dinero para trabajar para los carteles de la droga o para comprar su silencio. En algunos casos, dicen los periodistas, son colegas quienes realizan las ofertas de dinero“.

De esta manera “los grupos criminales obligan a una redefinición de las prácticas periodísticas en varios países de la región, como México, Colombia y Brasil, entre otros. Al punto de que el periodismo de Estados Unidos pareciera no querer profundizar la cobertura del narcotráfico en el interior de su país”.

En este informe se analizan los hechos ocurridos del 1 de julio al 31 de diciembre del 2006. Para ver los informes anteriores o éste en su integridad consultar www.cadal.org

El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina es una ONG apartidaria que sostiene los valores liberal democráticos y cuyo objetivo es promover en los países de la región el fortalecimiento de la democracia, el estado de derecho y las políticas públicas que favorecen al progreso económico e institucional. Para tal fin, CADAL realiza actividades de análisis, investigación, difusión, asesoramiento y capacitación.

Para mayor información comunicarse el autor del documento, Fernando Ruiz al (0381) 154732765.

"Habrá más penas y olvidos" por Jorge Lanata

El gran Cali Villalonga me recomendó leer esta interesante nota de Jorge Lanata sobre el caso Gerez. Le hice caso y no puedo dejar de compartirla.

Si bien, las condiciones de este caso dieron que sospechar desde el primer momento a todos, Lanata aporta datos que nos hacen pensar en que en este país, hasta los complots estan atados con alambre.

Lo peor es que entramos como caballos en cada uno de ellos.

El Artículo que transcribo fue publicado el domingo en el Diario Perfil. En la investigación participó el director del Diario de Morón y amigo personal Javier Romero.

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La historia del “aparecido” Luis Gerez forma parte de una larga cadena de hechos falsos, testigos mentirosos, internas políticas y espectaculares operaciones de prensa. Aunque típicamente argentina, es también una especie de versión remixada del cuento del pastorcito y el lobo pero, en este caso, el lobo había nacido en Santa Cruz. Mientras el Gobierno tironea de la causa para pasarla al fuero federal, los resultados obtenidos por la fiscalía local profundizan la pista política.

Esta semana, la investigación hará foco en el entorno político de Gerez, y su posible vinculación con delincuentes comunes de la zona de Escobar. Por otro lado, una investigación llevada a cabo por este equipo de PERFIL nos permite concluir, sin duda alguna, que Gerez apareció varias horas antes del discurso presidencial, el Gobierno lo sabía y lo que se vio por la pantalla fue simplemente un ejercicio de manipulación del público.

EL LOBO, EL LOBO

Si pensáramos antes de hablar, o antes de repetir palabras y razonamientos ajenos, podríamos advertir con claridad la cantidad de juicios sin fundamentos que hacemos a diario.

El “caso Gerez” está repleto de esas medio verdades que se completan en la opinión pública a fuerza de reiteración. El periodismo, al tratar de transformar problemas complejos en ideas simples de comunicar, ayuda a completar la confusión.

Repetimos, por ejemplo, que el testimonio de Gerez fue “clave” en la destitución de Patti. El 20 de abril de 2006 a las 11.25 de la mañana, Gerez declaró ante la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos que estuvo “detenido en la Comisaría de Escobar, pero no por un hecho político, en el año 1972. Hubo un crimen en mi barrio: mataron y violaron a un chico que era conocido mío. Entonces, fui detenido por dos o tres días (…). Recibimos amenazas de algunos policías de esa dependencia”.

—¿Puede recordar quiénes lo amenazaron? –le preguntó Vargas Aignasse, presidente de la Comisión, a Gerez.
—Eran dos o tres personas –dijo– y recuerdo a uno de ellos perfectamente: estaba Luis Abelardo Patti. Querían que dijéramos cosas que no sabíamos, que desconocíamos totalmente. Y esa noche alguien me retiró del lugar con una bufanda vendándome los ojos, y me llevaron a un cuarto donde por lo menos había tres personas. Yo escuchaba risas, decían: “Bueno, ahora vas a saber”, y creo que había un técnico que decía: “Metelo a la parrilla”, y empezaron a torturarme con picana.
—¿Usted pudo reconocer a alguien en ese momento?
—No. Yo no vi nada, pero pude reconocer voces. Una de ellas fue la del que me hacía más preguntas; a lo mejor no era el que ponía la corriente, pero sí uno de los que dirigía y decía: “Ponele detrás de la oreja que éste se caga”. Una de esas voces la tengo reconocida como la del comisario Patti.
—En ese momento, ¿usted tenía los ojos vendados?
—Sí, por eso hablo de voces, nada más. Otra voz que escuché fue la del policía Santos; todos eran muy conocidos porque era un pueblo chico, de veinte o treinta mil habitantes.

—¿Que edad tenía usted en ese momento?
—No tenía 17 años.

Así termina el “testimonio clave”. Si Patti es culpable de torturar, como consideramos que lo es, no puede serlo por un testimonio tan endeble. Pero el trabajo de la Comisión fue político y no jurídico, y Patti –como tantos otros– no debería haber llegado a la instancia electoral, pero es parte de otra discusión.
Cuando todo sucede bajo la órbita judicial, el hecho cambia: en la causa en la que Patti está acusado del asesinato de Ramón Goncalves, Gerez declaró el 8 de septiembre de 2005, y el 24 de octubre de ese año, el juez Villafuerte Russo dijo que no llegaba a “conmover los supuestos exigidos por el artículo 294 del Código Penal para pedir la indagatoria a Patti”.

Lo importante es que el país repitió durante semanas lo de “testimonio clave” y repetimos también, sin pensarla, otra presunción extraña: “Fue secuestrado por grupos que intentan intimidar a los futuros testigos en los juicios por derechos humanos”. Este segundo punto es importante porque puede presentárselo como una de las principales hipótesis de seguridad del Estado y no existe aún una sola prueba que lo sustente.

En off the record, son varios los funcionarios nacionales y provinciales que manifiestan su esperanza de encontrar a Julio López con vida y aún hoy no se animan a describirlo como un desaparecido. Si existe o no un grupo de tareas del túnel del tiempo, nadie mejor que el propio Gobierno para averiguarlo: nunca purgó la Secretaría de Inteligencia del Estado, mantiene los organismos ad hoc en las Fuerzas Armadas y la Policía, y la mejor imagen para investigar ese caso sería la de un perro mordiéndose la cola. Mientras el fantasma tan temido se mantiene en el terreno retórico, otros fantasmas nacen al calor de estos casos inciertos: la utilización política de situaciones que parecen, pero no son.

ABUELITA, QUE DIENTES TAN GRANDES TIENES…


Gerez desapareció a las ocho y media de la noche de un día miércoles, cuando salió de la casa de su amigo Jorge Altamirano, en Los Claveles 2685, en busca de carne para hacer un asado. En un barrio de casas bajas, un día feriado de verano, donde habitualmente los vecinos salen a matar el tiempo en la vereda, no pudo encontrarse hasta ahora ningún testigo del hecho. Ya fueron tomados 45 testimonios: ningún vecino ni transeúnte lo vio, nadie escuchó un grito, ni se encontraron huellas de alguna frenada. Una mujer cuadripléjica que sale a la puerta todos los días entre las seis y las diez de la noche estaba en diagonal a la esquina donde se habría producido el secuestro, y no vio nada ni recuerda nada especial sobre aquel día.

La agencia oficial Télam fue el único medio que pudo acceder a la declaración judicial de Gerez, algo que le está vedado incluso a su propio abogado. Según Télam, Gerez declaró que “fue ingresado a un vehículo, cuya marca ni color puede establecer y el recuerdo inmediato que tiene es el momento en que lo dejan en su lugar de cautiverio”.

Lo curioso frente al hecho es que, como en los típicos casos de infidelidad, la esposa de Gerez fue la última en enterarse: los compañeros de militancia de Gerez montan una “mesa de crisis” en casa de Altamirano y se ponen a investigar la desa-parición antes de las 10 de la noche de ese día, pero Mirta Praino recién se entera del secuestro de su esposo a las 5 de la mañana del día siguiente. Ninguno de sus amigos la llama para avisarle del hecho. Mirta es, de todos modos, una persona ejecutiva: según registró el disco rígido de su computadora a las 7.40 de ese día, apenas enterada de la desaparición de su esposo, concluye que el secuestro es político y le escribe una carta al presidente Kirchner dándole cuenta del hecho en esos términos. Luego se cambia, imprime la carta y viaja a Buenos Aires para encontrarse con Alicia, la hermana presidencial.

La hipótesis de la “zona liberada”, impulsada por varios medios, está desacreditada en la investigación: el móvil policial de la zona no tenía ABL (no confundir con Alumbrado, Barrido y Limpieza, así se denomina una especie de GPS que permite localizarlos según la cuadrícula en la que prestan servicios) desde 2004, por lo que es imposible determinar técnicamente dónde estaba. Pudo, por otro lado, probarse que no hubo comunicación por handy para liberar la zona, ya que el resto de los patrulleros la hubieran escuchado, y tampoco hubo comunicaciones vía Nextel. El policía de identidad reservada que declaró sobre la existencia de una zona liberada fue trasladado a Narcotráfico y posteriormente ascendido.

Otra hipótesis impulsada desde Página/12 planteó dudas sobre la filiación política de los fiscales y su pertenencia a la interna política local: Facundo Flores es de Bariloche, y ocupa su cargo hace 6 meses; Inés Molinari va por su noveno año de fiscal y viene de la Justicia nacional, como Paula Gaggiotti, quien estuvo antes en la Defensoría y en Instrucción; y Andrea Palacios fue nombrada fiscal hace seis meses.

Poco tiempo para tener una relación tan sólida con Patti, a menos que hayan pasado por una larga etapa epistolar, o de chat. La reacción de los cuatro al ver a un periodista es similar: entran en un cono de silencio. Temen que cualquier palabra salida de contexto resulte en un desvío de la causa al fuero federal. El último viernes recibieron una amable visita provincial advirtiéndoles que en boca cerrada no entran recusaciones.

Los que hablan encantados y con todo el mundo son los superespías de la SIDE K, que forma parte de una mesa de crisis en la fiscalía descentralizada, y juegan al buraco con los megaespías de la Federal. Cada vez que los fiscales citan a un testigo de identidad reservada, ellos aparecen silbando bajito alrededor, al punto que se presentó una queja pidiendo que se trasladaran a La Plata o Vicente López, pero todo quedó en la nada después de un llamado de Aníbal F.

La actividad de los espías no debe compararse a la de Kiefer Sutherland en un capítulo de 24: ellos sólo les cuentan a sus jefes lo que está pasando y acercan papelitos con nombres de miembros del PAUFE para pincharles los teléfonos. Todos menos uno: al día siguiente de la desaparición de Gerez, mientras los investigadores se encontraban en casa de Altamirano, un ignoto señor entró al domicilio de la esposa de Gerez en San Fernando: Mirta Praino trató de averiguar quién lo había enviado; los investigadores dijeron que ellos no, y la SIDE dijo que ellos tampoco. Cuando Prai-no volvió al living, el tipo había escapado con tanta astucia que olvidó su agenda, y alguien pudo anotar la chapa de su automóvil. Durante el fin de semana los peritos trabajaron en su agenda, y según pudo saberse a última hora del viernes, el auto pertenece a la Presidencia de la Nación.

¿PUEDEN VENIR A JUGAR MIS AMIGUITOS?

Las escuchas en el caso Gerez no representan un caso de hostigamiento al entorno de la víctima, son parte de los pasos automáticos que se realizan ante un secuestro: se intervienen los teléfonos a la espera de un pedido de rescate. Claro, los familiares y amigos desconocían este punto. La mayor parte del entorno del albañil se encuentra hoy investigada por “falso testimonio”. La pregunta es lógica: si mintieron en algo menor, ¿por qué no van a hacerlo en algo mayor? ¿Cuál es la utilidad o qué se oculta detrás de mentiras evidentes?

Estos son los actores de reparto:


Jorge de San Antonio Altamirano: amigo y compañero de militancia de Gerez, dueño de la casa donde iba a comerse el asado.


Mirta Praino: esposa de Gerez.

Orlando Ubiedo: titular de UATRE, gremio de los trabajadores rurales, y además, avicultor. Fue otro de los testigos contra Patti en el Congreso. Ex integrante de Montoneros y miembro de la JTP (Juventud Trabajadora Peronista). Tuvo trascendencia pública en los noventa, al denunciar el uso del pesticida Paration en los campos de floristas de la zona, causa que se tramitó en el juzgado de Roberto Marquevich y culminó con la detención de los quinteros. Años después, Ubiedo amenazó a otro grupo con una denuncia similar ofreciendo silencio a cambio de una coima, pero fue grabado y estaban marcados los billetes del “retorno”. Estuvo, por este hecho, preso cinco años en Olmos.
Fue precisamente Ubiedo quien, el año pasado, se acercó a la fiscalía para denunciar diversas amenazas contra su amigo Gerez: armas que le apuntaban, autos que se le cruzaban en plena calle. En su declaración, Ubiedo denunció a Patti vinculándolo con los hechos. La fiscal Molinari recibió la denuncia, instruyó a la DDI local para que investigara y citó a Gerez, quien no ratificó ninguno de los hechos denunciados por Ubiedo. La causa fue archivada.

Emilio Pérsico: su abuelo y su padre crearon los helados Pérsico y sus tíos inventaron la marca Freddo.

Comenzó a militar en Montoneros a los 14 años. El mismo se presenta como uno de los fundadores de Quebracho, aunque sus miembros lo repudian y aseguran que tuvo un “fugaz paso” entre 1996 y 1998, y es actualmente vicejefe de Gabinete de Felipe Solá, cargo al que llegó de la mano de Aníbal F. y sus aspiraciones a gobernador a.S. (antes de Scioli). Fuentes de la Provincia aseguraron a PERFIL que Pérsico fue, hace años, socio del propio Gerez en un taller mecánico en Don Torcuato.

Desde el sector de Patti denuncian que Pérsico, curiosamente, estuvo en Escobar un día antes y un día después del secuestro. Quien en efecto se trasladó hasta allí y lo hizo públicamente como muestra de preocupación del Gobierno fue el ministro del Interior, Aníbal F.

Alberto Fernández de Rosa, actor, protagonista entre otros filmes de Los bañeros más locos del mundo y de Chiquititas, miembro del PJ de Escobar y virtual vocero de Gerez durante todo el conflicto. “Les pido que no le pregunten por lo que le hace mal”, solicitó a cada periodista que se acercó a Gerez.

ABUELITA, QUE VOZ TAN GRAVE TIENES…
Estas fueron algunas de las frases dichas por teléfono en el entorno de Gerez:
“Buscá en los galpones con la SIDE, que eso nos pone bien con Kirchner” (de Pérsico a Gerez).

“Hay que atajar el gol, nos están por hacer el gol. No declares. No vayas” (Gerez).

“Hay que llenarle el casete a la fiscal general” (de Pérsico, cuando se enteraron de la existencia de las escuchas telefónicas).

Se le preguntó a Altamirano si entre los días 27 y 28 de diciembre abandonó Escobar, a lo que respondió que no. También dijo que sus teléfonos son de uso privado y nunca los presta a nadie. Investigaciones posteriores permitieron descubrir que Altamirano a la 0.23 del día 28 estaba en la localidad de Matheu, y en Garín –donde apareció Gerez– a las 3.10 del mismo día.
Testigo Domingo Rivainera: ¿Sabés qué? Recién me volvió a llamar la fiscalía. No sabés qué hinchapelotas…

Altamirano: Y… ya sabés lo que te van a preguntar, ¿no? A quién le avisaste primero, si me dijiste a mí que Luis había aparecido. Bueno, deciles que sí porque yo ya les dije que fuiste vos el que me avisó.

Rivaneira: Sí, sí… y yo te avisé por teléfono o ¿cómo?

Altamirano: Sí, vos me avisaste por teléfono.

“Che, hoy tenés una citación en la fiscalía, hoy a la 1. El tipo tiene orden de esperarte acá, así que no aparezcas hasta las cinco de la tarde” (De Gerez a su esposa, Mirta Praino).

Gerez: Che, ¿cómo sería el tema para poder evitar ir a declarar?

Dr. Capandegui: No, eso no se hace con el abogado, podemos pedir algún certificado médico, siempre es bueno tener algún médico conocido que nos pueda hacer un certificado, que la persona no puede declarar porque tiene presión alta, estrés, lo que sea. (Capandegui es abogado de la secretaria de Derechos Humanos de la Provincia.)

Y un último aporte de la SIDE, que pierde el pelo pero no las mañas: intentó acercar a la investigación a un testigo “fundamental”, ex agente de tránsito que estaba tomando mate en la calle, vio pasar un auto con vidrios polarizados a 90 kilómetros por hora, y a través del espejo creyó reconocer la nuca del chofer de Patti: la versión masculina de María Nicolasa Romero, la enfermera policial de la causa AMIA, única testigo que vio la Trafic.

Y COMIERON PERDICES


—Está todo bien. Está todo muy bien –el ministro Arslanian es optimista por naturaleza y obligación del cargo, pero en este caso el “todo bien” parecía tener un peso particular. Eran las 6 de la tarde del viernes y, de pronto, había decidido suspender sus vacaciones y volver al despacho.

—Esta tarde dijo que era optimista sobre lo de Gerez, queríamos saber si había alguna pista nueva –le preguntó un miembro de este equipo a una fuente de la Gobernación bonaerense.

Al rato, la misma fuente contestó: “Dice que está todo bien”.
Dos horas después, las cámaras de Canal 7 transmitían el discurso del Presidente: habló sobre la impunidad y pidió que el albañil apareciera. Dijo que no se iba a dejar extorsionar. Y Gerez apareció a la media hora. Un emotivo ejemplo del poder de la palabra.

INVESTIGACION: J L / ROMINA MANGUEL / JAVIER “DJ” ROMERO

Informe de LE MONDE Diplomatique.

Ruptura de relaciones entre Ruanda y Francia

SOSPECHOSAS ACUSACIONES CONTRA EL RÉGIMEN DE KIGALI

Los pedidos de captura lanzados por un juez francés contra personalidades ligadas al poder ruandés -acusados de haber desencadenado el genocidio de 1994- provocaron la ruptura de relaciones entre París y Kigali. Ruanda se escuda en una historia oficial y Francia busca hacer olvidar sus lazos con el régimen racista del ex presidente Juvénal Habyarimana

Por Colette Braeckman
Periodista, Le Soir (Bruselas).

Kigali se atrevió. Después de doce años de moderación, durante los que disimulaba mal la desconfianza, si no el aborrecimiento, a mediados de noviembre de 2006 el gobierno ruandés rompió relaciones diplomáticas con París.

Fueron retirados los embajadores, el centro cultural francés quedó clausurado y la escuela francesa cerró. La prensa local tradujo los sentimientos oficiales, en los cuales el rencor rivaliza con la indignación. El motivo de la ruptura es la orden del juez antiterrorista Jean-Louis Bruguière, transmitida al ministerio público de París el 17 de noviembre, donde le pide emitir nueve órdenes de captura internacional contra miembros del entorno del presidente ruandés Paul Kagame.

Hasta el momento, París se ha contentado con notificarse de la ruptura, recordando el principio de separación entre el poder político y el poder judicial. Sin embargo, en este caso, tanto en Ruanda como en Francia, cabe dudar de la realidad de esa separación.

Entre las personalidades a las que apunta el juez Bruguière se encuentra el general James Kabarebe, jefe de estado mayor del ejército, Faustin Nyamwasa Kayumba, embajador de Ruanda en India, Charles Kayonga, jefe de estado mayor del ejército de tierra y varios militares y altos funcionarios. Aunque las autoridades judiciales no han discutido la decisión del juez, se han negado a emprender acciones contra el propio jefe de Estado ruandés. A los “inculpados” se les impondrán restricciones para su desplazamiento al extranjero y particularmente a los países europeos.

Desde 1998, a pedido de las familias de los tres miembros de la tripulación francesa, el juez antiterrorista está a cargo de una instrucción sobre el atentado contra el avión del presidente ruandés Juvénal Habyarimana, derribado el 6 de abril de 1994, a las 20 horas treinta minutos, cuando a su retorno de Dar es Salaam (Tanzania), estaba en la fase de aproximación al aeropuerto de Kanombe (Kigali). En las semanas siguientes, fueron masacrados un millón de tutsis y de hutus moderados que se oponían al genocidio.

En ocho años el juez procedió a cincuenta audiencias cuya síntesis entrega en una resolución de 64 páginas, donde se concluye en la posible complicidad de Paul Kagame. A la cabeza del Frente Patriótico Ruandés (FPR), en esa época Kagame dirigía la oposición armada al régimen de Habyarimana. Yendo más allá del simple enunciado de los hechos, el juez emite una consideración muy política: estima que el general Kagame, al elegir la opción del atentado, “optó deliberadamente por un modus operandi que, en el contexto particularmente tenso de Ruanda, no podía sino acarrear, como reacción, represalias sangrientas”.

En otras palabras, el razonamiento del magistrado francés, ya desarrollado en ocasión de “filtraciones” con las que se había beneficiado el periodista Stephen Smith (en marzo de 2004) y el escritor Pierre Péan (en 2005) (1) se sostiene en tres puntos: 1) a la cabeza del FPR, compuesto de exilados tutsis que operaban desde Uganda, el general Kagame dio la orden de derribar el avión de su enemigo; 2) este atentado fue la señal para el inicio del genocidio; 3) su intención era tomar el poder a cualquier precio, aun cuando sabía que los tutsis que vivían en el interior de Ruanda corrían el riesgo de ser víctimas de matanzas.

En definitiva, y como conclusión, Kagame y los suyos son los verdaderos responsables del genocidio de los tutsis. Lo que había que demostrar.

No es de extrañar que este silogismo haya provocado la indignación de Kigali. Si se aceptara la tesis del juez Bruguière, podría alimentar el resentimiento de los supervivientes, ya que daría a entender que los tutsis que vivían en Ruanda antes de la toma del poder por el FPR habrían sido sacrificados deliberadamente.

Esta tesis atenta también contra los propios fundamentos del régimen: recordando sistemáticamente su rechazo a la intervención de la “comunidad internacional” en 1994, el FPR invoca haber puesto fin al genocidio y haber derrotado militarmente a las fuerzas que lo habían desatado.

También reivindica haber eliminado de la nueva Constitución ruandesa las referencias étnicas, calificadas como “divisionistas”.

Además, la voluntad de garantizar a cualquier precio la seguridad de los ciudadanos ruandeses y de impedir cualquier retorno ofensivo de las “fuerzas genocidas” es lo que incitó al ejército ruandés a llevar la guerra a la República Democrática de Congo (RDC), un país vecino, y a ocupar durante varios años amplias porciones de su territorio.

Estimando que los tribunales militares nacionales, que ya sancionaron crímenes cometidos por soldados y oficiales del FPR, representan una instancia suficiente, y negándose a poner en un mismo plano los actos de genocidio y de guerra, Kigali rechazó siempre que el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) instalado en Arusha (Tanzania) se hiciera cargo de las exacciones y matanzas cometidas por las tropas del FPR en 1994 o durante la guerra en la RDC, y nunca dudó en ejercer presiones sobre la justicia internacional, reteniendo, por ejemplo, a testigos llamados a Arusha.

Kigali se niega a considerar la acción del juez Bruguière como una iniciativa judicial aislada. A pesar de los esfuerzos de acercamiento desplegados por el último embajador de Francia en Kigali, Dominique Decherf, en acuerdo con el ministro francés de Relaciones Exteriores, Ruanda piensa que desde hace doce años Francia no sólo mantiene su cooperación en un nivel mínimo (2 millones de euros) sino que trata de sabotear al nuevo régimen denigrándolo, entre otras cosas, ante las instituciones financieras internacionales y rechazando numerosas ofertas africanas de mediación.

Desde el punto de vista francés, es evidente que Ruanda sigue siendo un desafío arduo. La polémica en torno al atentado contra el avión presidencial, que tuvo repercusiones extravagantes, como el descubrimiento (luego desmentido) de la caja negra del avión en un placard del edificio de Naciones Unidas en Nueva York, tiende a veces a ocultar una cuestión mucho más fundamental: el apoyo del ejército francés a las fuerzas que cometieron el genocidio.

Según Gabriel Périès y Davis Servenay (2), este apoyo se intensificó después de que se desencadenara la guerra de 1990, pero estuvo precedido por una preparación ideológica durante la cual quienes llevaron a cabo el genocidio, como el coronel Théoneste Bagasora, habían estudiado en París los mecanismos de la lucha antisubversiva.

Parece que durante la guerra (1990-1994) llevada a cabo por el FPR contra el régimen de Hagyarimana, militares franceses armaron y entrenaron a las fuerzas gubernamentales y que, a pesar de los acuerdos de Arusha, de agosto de 1993, “cooperantes militares franceses” se quedaron en el país. En 1998, una misión de Información Parlamentaria dirigida por Paul Quilès liberó ampliamente a París de las acusaciones de apoyo a las fuerzas genocidas, sin que por eso se extinguiera la polémica.

Existe el riesgo de que la polémica sea reactivada por nuevas revelaciones de testigos ruandeses ante la Comisión de Investigación Nacional encargada, según el título oficial (y sin equívoco sobre las intenciones de los investigadores) “de determinar el involucramiento de Francia en el genocidio”.

Durante las sesiones públicas que se desarrollaron en Kigali en diciembre 2006, ex miembros de las fuerzas gubernamentales y milicianos que participaron en el genocidio, declararon que “instructores franceses” los habían formado en el manejo de armas tales como morteros, y también en el combate cuerpo a cuerpo o con armas blancas. Aseguraron, apoyándose en ejemplos, que las entregas de material militar traído de Francia continuaron durante el genocidio, a través de la ciudad congoleña de Goma, y explicaron largamente las ambigüedades de la Operación Turquesa (3), durante la cual prosiguieron las matanzas en varios lugares, como, por ejemplo, en la colina de Bisesero.

Una sóla hipótesis

Varios libros y documentales, entre ellos Tuez les tous (4) (Mátenlos a todos), realizado en 2005, así como una Comisión de investigación de ciudadanos, mencionaron esta participación francesa, suscitando en Francia la indignación de miles de militares y del sistema de informaciones. La decisión del juez Bruguière representa entonces el punto culminante de una dolorosa polémica, y plantea varias preguntas.

La primera se refiere, evidentemente, a la eventual parcialidad de la instrucción del magistrado francés.

De las cinco hipótesis que se le ofrecían, él sólo eligió una: demostrar la responsabilidad del FPR en el atentado. Para lo cual, desde su oficina parisina, el juez privilegió a los testigos que corroboraban su tesis: 1) oficiales del ex ejército ruandés que en esos días comparecían ante el TPIR, donde eran acusados de genocidio; 2) el capitán Paul Barril, ex dirigente del Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional (GIGN) que en mayo de 1994 estuvo destacado en misión en Ruanda por cuenta de la viuda de Habyarimana; pero que, según sus propios dichos, habría estado también en Kigali en abril, en el momento del genocidio; y 3) tránsfugas del Frente Patriótico Ruandés refugiados en Europa y Estados Unidos.

Considerado por el juez como testigo principal, el más locuaz de esos tránsfugas es el mayor Abdul Ruzibiza, al que ya habíamos encontrado en Kampala (Uganda) en junio de 2003. Presentado a la Dirección General del Servicio Exterior (DGSE, servicio de información francés) por los servicios de seguridad de Uganda, fue llevado a París, dio su testimonio al juez Bruguière y luego recibió asilo político en Noruega, donde sigue residiendo.

Sus superiores jerárquicos en el ejército ruandés, entre quienes se cuenta el general James Kabarebe, aseguran que Ruzibiza, un auxiliar de enfermería formado en el puesto de trabajo, se encontraba en abril de 1994 en Byumba, en el norte del país, y que dado su rango jerárquico, queda excluida la posibilidad de que haya participado jamás en una reunión del Estado Mayor del FPR.
Pero sobre todo, Ruzibiza no teme contradecirse: aun cuando había asegurado inicialmente haber formado parte del “network commando”, autor del atentado, hoy afirma que no era más que un técnico infiltrado, encargado de efectuar patrullajes de reconocimiento en la colina de Masaka, desde donde se efectuó el disparo contra el avión (5).

Reconoce no haber estado más de una hora con el juez de instrucción francés. Otro testigo, Emmanuel Ruzigana, se excusó. Después de la publicación de la decisión judicial, le escribió al magistrado para precisar: “Usted me atribuye falsamente la pertenencia a ese network commando, un grupo cuya existencia yo había negado”.

Sin embargo, las exposiciones de estos dos testigos clave fueron las que le permitieron al magistrado concluir que un comando del FPR, entre los cuales había dos tiradores, abandonó la sede del Parlamento ruandés donde estaba acantonado un destacamiento de 600 hombres del FPR, y tomó posición en la colina de Masaka para vigilar la llegada del avión presidencial y luego, una vez terminado el operativo, volvió a su base en taxi. No sin haber dejado en el lugar del crimen dos lanzadores que luego permitieron identificar los misiles utilizados, dos Sam-16 de origen ruso, que habrían sido puestos a disposición del FPR por su aliado ugandés.

Si el juez francés se hubiera desplazado en comisión rogatoria al terreno de los hechos, habría descubierto que la colina de Masaka se encuentra en una prolongación de la pista del aeropuerto y del campo militar de Kanombe, y que en esa época era un feudo de la guardia presidencial de Habyarimana, compuesta por los más duros del régimen. Hubiera encontrado en el lugar testigos que le hubieran señalado que en el momento de los hechos, en los pocos kilómetros que separan el Parlamento del lugar desde donde presuntamente partió el disparo, se habían erigido no menos de siete barreras, en las cuales esta guardia presidencial, en alerta máxima, controlaba severamente las identidades de las personas que transitaban y el paso de vehículos.

¿Cómo los tutsis, físicamente muy reconocibles, habrían podido abandonar primero sin dificultades el recinto del Parlamento ruandés, custodiado por los Cascos Azules de la Misión de Naciones Unidas para la Asistencia a Ruanda (Minuar), y luego franquear todos los puestos de control custodiados por sus peores enemigos?

Suponiendo que hubieran llegado vivos a Masaka, habrían tenido que disimularse entre el orfanato Sainte Agathe -que alojaba a los protegidos de la esposa del presidente y era defendido por la Guardia Presidencial- y el lugar denominado “la Ferme” (la chacra), un dominio que también pertenecía al jefe de Estado y al cual sólo tenían acceso la guardia presidencial y los militares franceses. Las dos vías de acceso a Masaka (la ruta Kigali-Kibungo y un camino adyacente), erizados de retenes de control, se extienden a lo largo de dos pantanos imposibles de atravesar en automóvil.

El origen presunto de los misiles es otro tema polémico. El juez, que viajó en comisión rogatoria a Moscú, asegura haber podido identificar un lote de 40 misiles fabricados en la ex-URSS y entregados a Uganda. El presidente ugandés Yoweri Museveni los habría cedido enseguida al FPR.

El informe de identificación y las fotos de esos lanzamisiles están tomados de documentos elaborados por la Misión de Información del Parlamento francés. La dificultad consiste en que después de haber hecho pericias de esas fotos y constatado que los misiles se encontraban todavía en los lanzadores y, por lo tanto, no habían sido disparados, la Misión concluyó que hubo una probable manipulación.

Además, estas conclusiones no tienen en cuenta informaciones que fueron comunicadas al tribunal de Arusha durante el proceso del coronel Théneste Bagosora, considerado como el “cerebro del genocidio”.

Documentos producidos en esa ocasión demuestran que desde 1992, el ejército gubernamental ruandés, temiendo un ataque aéreo proveniente de Uganda, trataba desesperadamente de adquirir misiles tierra-aire y había contactado a varios proveedores.

Una oferta detallada, producida en Arusha y que provenía del Ministerio de Defensa de Egipto, ofrecía un lote de 100 misiles y de 20 lanzadores, provenientes de la ex-URSS y de Bulgaria. Aunque siempre se dijo que las fuerzas gubernamentales no poseían misiles y no habían aprendido a usarlos, desde entonces quedó establecido que trataron por todos los medios de procurárselos.

Por otra parte, en una conferencia de prensa celebrada el 31 de noviembre de 2006, el portavoz del TPIR, Everard O’Donnell, parece asestar una áspera desmentida a la decisión del juez Bruguière. Recordando todos los juicios ya realizados por el TPIR, señala que en cada oportunidad los jueces concluyeron en la realidad de “una conspiración planificada y sistemáticamente organizada con el propósito de cometer un genocidio”. Los asesinatos y luego las matanzas, que en algunos lugares habían comenzado antes del 6 de abril, no pueden ser considerados como “una reacción espontánea” por la muerte del presidente Habyarimana.

El portavoz del TPIR recuerda también que la colina de Masaka y el lugar del derribamiento del avión estaban en ese momento controlados por la guardia presidencial, y que ésta le impidió a todo el mundo, incluyendo a los Cascos Azules belgas, acceder a los restos del avión. El portavoz señala también que una vez hallados los lanzadores de misiles, fueron confiados al Ministerio de Defensa del gobierno interino, bajo la autoridad del coronel Bagosora, que los envió a Gisenyi, en la frontera congolesa.

De estos diversos testimonios puede concluirse que si el FPR podía efectivamente haber tenido misiles en su poder, las fuerzas gubernamentales también podrían haberlos adquirido. Y que, aunque se había establecido que no disponían de tiradores de elite en sus filas, habrían podido recibir la ayuda técnica de expertos extranjeros. Este es, precisamente, el testimonio que, desde hace doce años, repite el belga Paul Henrion.

Ex militar, reciclado en realizador de obras públicas, este hombre que vivió más de treinta años en Ruanda, mantuvo su entrada al ámbito presidencial y recuerda que pasando por Masaka, el 6 de abril por la mañana, notó que había militares que habían tomado posiciones, dotados de un cañón anti carros de asalto.

Al volver a pasar por el lugar a la tarde, observó que esos hombres seguían allí, observando el cielo. Notó entonces un detalle que ya lo había sorprendido a la mañana: esos hombres, con uniforme de la guardia presidencial, llevaban sin embargo su gorra de una manera no habitual, inclinada hacia la derecha, como suelen hacerlo las fuerzas francesas, mientras los belgas y los ruandeses la inclinan hacia la izquierda. Desde ese momento, se plantea la pregunta de si algunos extranjeros se habrían disimulado entre las filas de la guardia presidencial (6).

Al leer la decisión del juez Bruguière, también impacta constatar que este texto, fruto de ocho años de trabajo, tiene numerosos errores, menores tal vez, pero que indican una cierta ligereza en su elaboración: la sigla de la Radio Televisión de las Mil Colinas, que alentaba a matar, no está escrita correctamente; y los milicianos hutus interahamwe se convierten en “interahawe”, mientras que la mayoría de los acusados, altos dignatarios del régimen ruandés, son presentados como de “nacionalidad desconocida”.

¿Por qué el juez Bruguière eligió publicar en noviembre de 2006 una investigación cerrada desde hacía dos años, ya ampliamente mediatizada, violando el secreto de la instrucción, y no la modificó teniendo en cuenta las nuevas informaciones provenientes de Arusha? ¿Por qué el magistrado, que se prepara para dejar la carrera judicial, y que está considerando presentarse en las próximas elecciones legislativas francesas del 10 y 17 de junio de 2007 en las listas de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), habría decidido cerrar todas sus actuaciones, entre las cuales está la investigación ruandesa?

Denuncias admisibles

Es forzoso constatar que esa piedra en el agua, cuyas consecuencias parecen haber consternado al Quai d’Orsay, fue saludada con entusiasmo en los medios militares franceses.

En efecto, están en curso varios procesos engorrosos. Desde hace dos años, están radicadas en el Tribunal Militar denuncias presentadas por seis víctimas del genocidio, en contra de militares franceses que participaron en la Operación Turquesa. Cuatro de esas denuncias fueron juzgadas admisibles.

Uno de los denunciantes, el ex seminarista Bernard Kayumwa, que estuvo refugiado en la colina de Bisesero, le reprocha a los franceses haber descubierto, el 27 de junio de 1994, a su grupo de tutsis sobreviviente y prometido enviar ayuda. En realidad, “después de su partida, la población convergió hacia nosotros con machetes, y los gritos y las explosiones debían oírse hasta Kibuye. Muy debilitados, perdimos más gente todavía . Cuando los franceses volvieron el 30 de junio, nos quitaron nuestras armas tradicionales y nos llevaron hacia Kibuye. Pero a los Interahamwe los dejaron dirigirse hacia el bosque con sus armas.”.

Aun cuando París recuerda que lo judicial y lo político están separados, eso no impide que, en dos oportunidades, el Magisterio Público se haya opuesto a que el Tribunal Militar llevara la investigación sobre el terreno.

El efecto colateral de la ruptura de las relaciones diplomáticas, consecutivo a la ordenanza del juez Bruguière, es que ahora cualquier investigación será imposible en Ruanda.

El segundo procedimiento que puede inquietar a Francia se desarrolla en Ruanda, y la crisis actual sólo puede estimular el celo de la Comisión de Investigación Nacional, que obtuvo el acceso a los archivos de los ministerios ruandeses de Relaciones Exteriores y de Defensa, y que recibe declaraciones de numerosos testigos.

La síntesis de los trabajos de la comisión ruandesa debería apoyar las acusaciones ya realizadas en Kigali y esto representará un nuevo episodio de la guerra de palabras a que se han entregado en este momento Francia y Ruanda.
Más allá de las acusaciones cruzadas, el problema entre ambos países es también de orden psicológico, ya que el ejército francés no soportaría haber fracasado ante el FPR, que en julio de 1994 se apoderó del poder en Kigali sin haber consentido negociar con los aliados de París.

Y desde el punto de vista ruandés, no sólo se le reprocha a Francia el apoyo que le diera a las fuerzas genocidas en un pasado no tan lejano, sino también el hecho de que las autoridades francesas, a diferencia del primer ministro belga Guy Verhofstadt, del presidente estadounidense William Clinton, y del secretario general de la ONU Kofi Annan, no hayan hecho nunca un acto de contrición. Esto es percibido como una perseverancia en el error.

Notas:

1 Le Monde, París, 28-3-04; Pierre Péan, Noires Fureurs Blanc Menteurs, L’Esprit Frappeur, París, noviembre de 2005.

2 Gabriel Périès y David Servenay, Une guerre noire. Enquète sur les origines du genocide rwandais (1959-1994), La Decouverte, a publicarse el 25-1-07.

3 Oficialmente la Operación Turquesa decidida con el aval de la ONU en julio de 1994 tenía un objetivo humanitario. Sin embargo, la acción del ejército francés siempre fue cuestionada: en realidad habría demorado la marcha del FPR que ponía fin militarmente a las matanzas, y permitido la evacuación de los criminales.

4 Raphaël Glucksmann, David Hazan y Pierre Mezerette, Tuez les tous, Dum Dum Films y La Classe Americaine, 2004.

5 Libération, París, 28-11-06.

6 El supuesto móvil de los franceses es el siguiente: el presidente Habyarimana, bajo la presión internacional, había terminado por aceptar que se constituyera un gobierno de transición. Lo compondrían ministros surgidos del FPR. Pero este acuerdo sobre todo hubiera abierto el camino a la reforma del ejército, el 40% de cuyos efectivos, soldados pero sobre todo oficiales, provendrían del FRP. Más jóvenes, mejor formados, más combativos, rápidamente podrían suplantar a oficiales como Bagosora y otros y sobre todo su presencia habría impedido algunos tráficos realizados por el clan presidencial y sellado la partida definitiva de los colaboradores militares franceses, que habían terminado por abrazar la causa ruandesa. En Kigali, en vísperas del 6 de abril, muchos observadores presentían la “rendición” de Habyarimana y temían que sus días estuvieran contados. Es lo que explica que la responsabilidad del atentado haya sido atribuida a los extremistas Hutus, que liquidaron rápidamente a todos los Hutus moderados que hubieran podido aplicar los acuerdos.

C.B.

La Censura del País que enseña Democracia al mundo

Proyecto Censurado (Project Censored) es un programa a cargo del profesor de sociología Peter Phillips, de la Universidad Sonoma State de California, que desde hace 30 años emite un estudio anual sobre las 25 grandes noticias “top” ocultadas por la gran prensa de EEUU.

Estas “25 historias top” sobre grandes temas sustraídos del debate periodístico ofrecen una radiografía actualizada de la sociedad estadounidense y la política exterior de EEUU, cuyo conocimiento permite comprender mejor los designios del imperio.

Los textos completos pueden verse (en inglés) en http://www.projectcensored.org/

Emerge una nueva comunicación: Los “medios masivos individuales”

Por Manuel Castells. (*)

Más de mil millones de usuarios de Internet, y casi dos mil millones de líneas de teléfonos móviles. Dos tercios de los habitantes del planeta pueden comunicarse por celular, incluso donde no hay electricidad. Así se constituyó una nueva forma social de comunicación que, aunque masiva, es producida, recibida y percibida individualmente.

La información y la comunicación siempre han sido vectores de poderes dominantes, poderes alternativos, resistencias y cambios sociales. La influencia sobre la mente de las personas, que la comunicación favorece, es un punto clave. Solamente al moldear el pensamiento de los pueblos los poderes se constituyen como sociedades, y las sociedades evolucionan, cambian.

La represión física o mental es por cierto una dimensión importante del poder dominante, pero si un pueblo modifica radicalmente su visión de las cosas, si piensa de manera distinta y autónoma, no hay poder que pueda oponérsele.

Torturar un cuerpo es mucho menos eficaz que moldear un espíritu. Es por eso que la comunicación es la piedra de toque del poder. El pensamiento colectivo (que no es la suma de los pensamientos individuales en interacción sino un pensamiento que absorbe todo y lo difunde en la sociedad en su conjunto) se elabora en el terreno de la comunicación.

En efecto, de este último campo vienen las imágenes, la información, las opiniones, y la experiencia se difunde y se transmite a nivel colectivo a través de mecanismos comunicacionales.

Todo esto se aplica con más fuerza a nuestras sociedades, en cuyo seno las redes de comunicación atraviesan la totalidad del mundo humano, de lo global a lo local y de lo local a lo global. Como consecuencia, las relaciones con el poder dominante –elemento que constituye toda sociedad y determina su evolución– se elaboran cada vez más en la esfera de la comunicación.

En la sociedad contemporánea, la política cuenta con una dimensión mediática. La materia misma del sistema político, e incluso las decisiones que emanan de él, representan un escenario para los medios, que intentan obtener el apoyo de los ciudadanos o, por lo menos, atenuar su hostilidad.

Eso no significa que el poder se encuentre incondicionalmente en manos de los medios, ni que el público se determine en función de lo que ellos le sugieren. Las investigaciones en comunicación demostraron hace tiempo hasta qué punto el público es activo y no pasivo.

Por otra parte, los medios tienen, en su interior, sistemas de control de su capacidad para influir sobre el público. Son ante todo empresas sometidas a los imperativos de la rentabilidad, y deben crear público o extender su difusión. En general están diversificados, son competitivos y deben mantenerse tan creíbles como sus competidores. Además, muchas veces se autoimponen otras limitaciones, en términos de ética profesional o periodística (mediadores, comités de ética, etc.). Un medio no está, pues, simplemente abocado a la distorsión o a la manipulación de la información.

Manipulaciones ocultas

Sin embargo, debemos concentrar nuestra atención en dos tendencias.

Por una parte el periodismo militante, comprometido, el medio como instrumento ideológico. Durante mucho tiempo se consideró esa característica como una desventaja que hacía perder al medio su calidad de “objetivo”, y por ende sus compradores.

Así, los diarios que se presentan como “órganos partidarios” prácticamente desaparecieron o se encuentran en profundas crisis de difusión. Pero las cosas parecen haber cambiado; el militantismo o el compromiso ideológico puede convertirse en un modelo muy rentable.

Por ejemplo Fox News, uno de los principales canales de televisión de Estados Unidos (filial de News Corp, que pertenece a Rupert Murdoch), conquistó una parte importante del público conservador estadounidense al sostener, sin la menor preocupación por la objetividad, las tesis neoconservadoras favorables a la invasión de Irak en 2003.

La segunda tendencia que se observa en la actualidad reside en la pérdida de autonomía de los periodistas profesionales en relación con sus empleadores. Allí se juega gran parte del complejo juego de las manipulaciones mediáticas.
Un estudio intenta explicar que, a mediados de 2004, el 40% de los estadounidenses (1) todavía creían que Saddam Hussein y Al Qaeda trabajan codo a codo y que en Irak había armas de destrucción masiva. Y esto un año después de que se hubiera demostrado todo lo contrario. Este estudio echa luz sobre las conexiones entre la maquinaria propagandística de la administración Bush y los productos del sistema mediático. Y también demuestra que ciertas manipulaciones intervienen aun cuando no haya mediado una censura o una orden directa de alteración.

Sin embargo, esto no es más que la parte visible del iceberg. Pues la influencia más determinante que los medios ejercen sobre la política no proviene de lo que se publica sino de lo que no se publica.

De lo que se oculta, lo que se silencia. La actividad mediática reposa sobre una dicotomía: en la mente del público sólo existe lo que los medios dicen que existe. Su poder fundamental reside entonces en su facultad de ocultar, de enmascarar, de condenar a la inexistencia pública.

La necesidad de existir mediáticamente para existir políticamente induce una relación orgánica con el lenguaje mediático, que se encuentra tanto en la televisión como en la radio, la prensa escrita o Internet. Los medios masivos de comunicación usan una jerga específica; no un dialecto autónomo, por cierto, pero algo parecido.

El mensaje mediático más simple y poderoso es la imagen. Y el mensaje visual más simple sigue siendo el rostro. Hay un lazo orgánico entre la mediatización de la política, la personalización de los medios y la personalización de la política.

Cuando se oscila entre una vida política basada en disputas de personas e imágenes por un lado y las manipulaciones mediáticas por otro, los proyectos pierden su importancia, ya que nadie se refiere a ellos y los ciudadanos ya no les prestan atención (probablemente con razón, por otra parte).

El triunfo de la política “personalizada” implica que la forma más convincente de lucha ideológica pasa a ser el ataque contra la persona que encarna un mensaje. La difamación y el rumor pasan a ser el arte dominante en política: un mensaje negativo es cinco veces más eficaz que un mensaje positivo. Todos los partidos se comprometen en esta brecha; manipulan e incluso fabrican la información. Y todo ello sin la iniciativa de los medios. Es más bien un asunto de intermediarios, de oficinas especializadas, “de laboratorios”.

El resultado de todo esto es una conexión directa entre la mediatización de la política, su personalización y la difamación o la práctica del escándalo político, cuya generalización desembocó, durante los últimos quince años, en asesinatos de funcionarios electos, crisis de gobierno e incluso de régimen.

Lo cual nos remite a la profunda crisis actual de legitimidad política a escala mundial. Pues es evidente que existe un lazo muy fuerte, aunque no exclusivo, entre la práctica del escándalo, la mediatización exacerbada de la escena pública y la falta de confianza de los ciudadanos en el sistema.

Esta desconfianza se ve ilustrada en una encuesta realizada por los servicios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), según la cual las dos terceras partes de los habitantes del planeta no se consideran representados por sus gobernantes.

Se trata claramente de una crisis de legitimidad. Sin embargo, mientras el mundo dice que ya no confía en los gobiernos, los dirigentes políticos y los partidos, la mayoría de la población persiste en la creencia de que puede influir sobre aquellos que hablan en su nombre. También cree que puede cambiar el mundo por medio de su voluntad y sus propios medios. Quizás esté introduciendo, en la esfera de la comunicación, el extraordinario desarrollo de lo que yo llamo Mass Self Communication (comunicación masiva individual).

Nuevos sistemas de información

Técnicamente, esta Mass Self Communication participa en internet, pero también en el desarrollo de los teléfonos celulares. Actualmente habría más de mil millones de usuarios de la red y cerca de dos mil millones de líneas telefónicas móviles.

Dos tercios de los habitantes del planeta pueden comunicarse gracias a los celulares, incluso en lugares donde no hay electricidad ni telefonía fija. En muy poco tiempo se produjo una explosión de nuevas formas de comunicación. La gente desarrolló sus propios sistemas: SMS, blogs, skype… La modalidad Peer-To-Peer o P2P (2) posibilita la transferencia de cualquier dato digitalizado.

En mayo de 2006 había 37 millones de blogs (contra 26 millones en enero). En promedio, se crea un blog cada segundo en el mundo, es decir más de 30 millones en un año.

El 55% de los bloggers todavía mantienen su blog tres meses después de haberlo abierto. El número de bloggers es 60 veces más importante que hace seis años. Y se duplica cada seis meses…

Mientras que al principio el inglés era la lengua dominante en Internet, hoy cuenta con menos de un tercio de los sitios. El chino se impuso, y le siguen el japonés, el español, el ruso, el francés, el portugués y el coreano.

Lo importante aquí no es tanto la existencia de todos estos blogs como los vínculos que existen entre ellos y los que establecen y mantienen con la totalidad de las interfaces comunicacionales (lo que permite la tecnología RSS (3)).

Esta Mass Self Communication constituye, así, una nueva forma social de comunicación que, aunque masiva, es producida, recibida y percibida individualmente.

Los movimientos sociales de todo el mundo la adoptaron. Pero ellos no son, en ningún caso, los únicos que utilizan esta nueva herramienta de movilización y organización.

Por su parte, los medios tradicionales intentar arrimarse a este movimiento y, sirviéndose de su poder comercial y mediático, tratan de crear el mayor número posible de blogs alrededor de ellos mismos. Ello no quita que, mediante la Mass Self Communication, tanto los movimientos sociales como los individuos en rebelión pueden actuar sobre los grandes medios, controlar la información, desmentirla llegado el caso e incluso producirla.

Desde hace muchos años, el movimiento altermundialista contra el capitalismo global, en toda su diversidad, usa internet y todos los recursos de la Mass Self Communication, no sólo como herramienta de organización sino también como lugar de debates e intervenciones. Por esta vía también desarrolló una capacidad de influencia en los medios dominantes, pasando por Indymedia o una serie de otras redes asociativas.

De este modo, la constitución de redes autónomas de comunicación llega a los medios más tradicionales. Los canales de televisión callejera o las radios alternativas, como TV Orfeo en Bolonia, Zaléa TV en París, Ocupen las Ondas en Barcelona, TV Piqueteros en Buenos Aires y una multitud de medios alternativos, organizados en redes, forman un verdadero nuevo sistema de información.

Incluso el ex vicepresidente de Estados Unidos Albert Gore se sumó, formando su propia red de televisión, cuyo contenido es provisto actualmente en un 40% por los televidentes. Las campañas presidenciales también sufrieron la influencia de este nuevo medio. Así, en 2003-2004, la candidatura de Howard Dean en Estados Unidos tomó cierto envión gracias exclusivamente a su capacidad de movilización por internet (4).

Viene después la llamada “movilización política instantánea” por teléfono celular, convertida desde hace dos años en un fenómeno decisivo (5). Este mar de fondo movilizador, apoyado en redes de comunicaciones entre celulares, tuvo efectos notables en Corea del Sur, Filipinas, Ucrania, Tailandia, Nepal, Ecuador, Francia…

A veces con un efecto inmediato, como sucedió en abril pasado en Tailandia con la destitución del primer ministro Thaksin Shinawatra por parte del rey Bhumibol Adulyadej.

O en España, con la derrota, en las elecciones legislativas de marzo de 2004, del Partido Popular de José María Aznar. Con la sospecha de que las autoridades, preocupadas por imputar la responsabilidad de los atentados de Madrid a la ETA, manipulaban la información, una infinidad de mensajes circuló por los teléfonos celulares y permitió la organización de una inmensa manifestación de protesta en un día en que bajo los efectos del shock y del duelo, era supuestamente imposible cualquier forma de manifestación política.

Esto no significa que estén de un lado los medios asimilados por el poder y del otro los Mass Self Media, asociados a los movimientos sociales. Cada uno opera sobre la doble plataforma tecnológica. Pero la existencia y el desarrollo de las redes de Mass Self Communication ofrecen a la sociedad una mayor facultad de control, de intervención.

Y una capacidad superior de organización política a aquellos que se mantienen fuera del sistema tradicional.

Mientras los fundamentos de la democracia formal y ampulosa están en crisis, y los ciudadanos ya no creen en sus instituciones democráticas, lo que aparece bajo nuestros ojos, con esta explosión de la Mass Self Communication, parece una reconstrucción de nuevas formas políticas. Todavía es difícil decir dónde desembocarán.

Pero de una cosa podemos estar seguros: el resultado de la batalla se jugará en el campo de la comunicación y contemplará la nueva diversidad de medios tecnológicos. En definitiva, esta batalla es la más antigua de la historia humana. Desde siempre, lo que estuvo en juego fue la liberación de nuestras mentes.

Autor: Manuel Castells es profesor de comunicación, titular de la cátedra Wallis Annenberg de Comunicación, Tecnología y Sociedad en la Annenberg School for Communication (Universidad de Southern California, Los Ángeles, Estados Unidos) y director del proyecto Internet Catalunya en la Universidad Oberta de Cataluña, Barcelona, España. Autor entre otros de La era de la información (3 volúmenes), Ed. Siglo XXI, México, 1999.

El presente texto, releído y corregido por el autor, forma parte de su intervención en el Seminario “Los medios entre los ciudadanos y el poder”, organizado por el World Political Forum y la provincia de Venecia en San Servolo (Italia), los días 23 y 24 de junio de 2006.

Notas al Pie:

1 NDLR: “Según una investigación realizada por la Universidad de Maryland en octubre de 2003, el 60% de los estadounidenses –y el 80% de aquellos que miraban Fox News– creían por lo menos una de estas tres mentiras: 1. Se descubrieron armas de destrucción masiva en Irak; 2. Existen pruebas de una alianza entre Irak y Al Qaeda; 3. La opinión pública mundial apoya la intervención estadounidense en Irak”. Eric Klinenberg, “Un movimiento contra el orden mediático”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, abril de 2004.

2 P2P designa un modelo de red informática donde los elementos (los nodos) no cumplen exclusivamente los roles de cliente o servidor sino que funcionan como ambas cosas, siendo a la vez clientes y servidores de los otros nodos de esas redes, contrariamente a los sistemas de tipo cliente-servidor en el sentido habitual del término. Cf. http://es.wikipedia.org/wiki/P2p

3 Un flujo o hilo RSS (RSS feed en inglés), sigla de Really Simple Syndication o de Rich Site Summary, es un formato de distribución de contenidos Web. Este sistema permite difundir las noticias de los sitios informativos o de blogs, lo que permite consultar rápidamente las noticias sin visitar los sitios. Cf. http://es.wikipedia.org/wiki/RSS

4 Favorito en la carrera a la candidatura por el Partido Demócrata en 2004, Dean fue finalmente derrotado por John Kerry.

5 Ver Manuel Castells, Jack Linchuan Qui, Mireia Fernández Ardevol y Araba Sey, Mobile Communication and Society, A Global Perspective, MIT Press, Boston, 2006.

Monólogo de Tato Bores y Santiago Varela. (Autor de los monólogos de Tato desde 1989)

Tato fue uno de los humoristas argentinos más reconocidos y sus programas fueron el paradigma del humor político en la televisión. Aquí uno de sus monólogos más recordados.

Monologos de Tato Bores
Monologos de Tato Bores

Señores: cuando allá por 1960 puse la jeta por primera vez delante de los orticones, no existía la televisión color, no existía Maradona, no existía el Austral – es decir, el Austral tampoco existe ahora pero es otra historia -, no existía el control remoto, no existía el yogur descremado, pero si, sí existía Don Alvaro; si señores, si: Don Alvaro, el papa de la nena! Si bien Don Alvaro empezó a curtir gabinete como Ministro de Industria allá por el año `55 en la “LIBERTADORA”, que no tiene nada que ver con la Copa Libertadores, porque recién con Arturo Frondizi se convirtió en Ministro de Economía.

Porque le voy a decir mas: antes de Don Arturo Frondizi no existía el Ministerio de Economía; dicen los memoriosos que para aquellos años había un poco de guita en el tesoro y entonces con un Ministro de Hacienda tipo Serelco, alcanzaba!. Con la mishiadura aparecieron los Ministros de Economía.

Lo que no queda muy bien claro es si la mishiadura trajo a los Ministros de Economía o si los Ministros de Economía trajeron la mishiadura! Lo que pasa es que hace 30 años que tenemos las dos cosas.

Por aquellos años, Don Alvaro Alsogaray se mandó la famosa frase “HAY QUE PASAR EL INVIERNO”. Y pasaron y pasaron los inviernos, y las primaveras aparecieron y aparecieron – lo único que no apareció fue la guita -; y también por aquellos años `60 comenzaron los planteos militares a Don Arturo Frondizi.

En realidad el primer planteo fue el 8 de julio de 1958 pero en dos años le enchufaron 30 planteos!; y aquí con Don Alfonsín tuvimos dos planteos con los muchachos de la pomada, calcule lo que habrán sido 30 planteos!.

La cuestión es que los muchachos, al final, lo rajaron, y cuando el general Poggi estaba ya listo para asumir como presidente apareció José María Guido – también conocido como “JOSE DONDEMEPONGO” -, pego un Per Saltum, entro a Tribunales, juro como presidente ante la Corte Suprema, se coló por un intersticio en una puerta de la Casa Rosada, se sentó en el sillón, y cuando Poggi se dio vuelta le dijo “ACATAA!”

La cuestión es que Don Guido trajo a otro prohombre de la economía: Don Federico Piñedo que dijo que hay que hacer las cosas rápido y se mando en un solo día una devaluación del 21% y mando el dólar a la astronómica suma de 99 pesos moneda nacional de curso legal. (Chicos: si ustedes no saben lo que es eso – la moneda nacional de curso legal – pregúntenle al abuelo, pero no lo hagan llorar demasiado, por favor!).

La cuestión es que Don Piñedo se las tomó ofendido por las criticas que despertó esa devaluación y entonces apareció de vuelta Alvaro II, que viene a ser como “HIGHLANDER II”, “TIBURON II”, “ROCKY II”, una cosa así. Como el tema de “HAY QUE PASAR EL INVIERNO” estaba gastado, Don Alvaro invento otra cosa: invento el “EMPRESTITO PATRIOTICO NUEVE DE JULIO” llamado también “LOS BONOS DE ALSOGARAY”. Los que se los quedaron, la verdad, se ganaron mucha guita; los que no nos los pudimos quedar, pa’ que’ le via’ contar! Es otra historia…

Mientras tanto los militares, que no tenían nada que hacer, se pusieron a jugar a los soldaditos entre ellos: hicieron una raya y dijeron: “COLORADOS DE ESTE LADO, AZULES DE ESTE OTRO LADO, GANA EL QUE TIENE MAS TANQUES”.

Nosotros, los civiles, que no teníamos arte ni parte en el asunto, porque únicamente ligábamos una bomba que nos reventara la casa, estabamos tranquilos porque tanto azules como colorados decían que todo lo hacían por el bienestar de la gente y por la salvación de la patria; de donde se deducía que la salvación de la patria estaba en manos del que tenia mas tanques, comprende?

La cuestión es que en el año `63 le toco el turno de vuelta a un presidente constitucional y apareció Don Arturo Humberto Illia, uno de los pocos Cordobeses nacidos en Pergamino que se conocen.

Don Arturo Humberto Illia nombro como Ministro de Economía a Don Eugenio Blasco que muere en el cargo y entonces mi gran amigo Juan Carlos Pugliese asume como Ministro de Economía – empieza, mejor dicho, su carrera como Ministro de Economía suplente en todos los gabinetes radicales -.

Pero como las cosas buenas duran poco tiempo, antes de cumplir los tres años los muchachos de la (haciendo el signo de una insignia militar en el hombro izquierdo con los dedos índice y mayor de la mano derecha) viñeta le dan el raje a Don Arturo Humberto Illia y designan, en elecciones limpias, y por u-na-ni-mi-dad – 3 votos – a Don Juan Carlos Ongania.

El hecho de que Don Juan Carlos Ongania en la época del enfrentamiento entre azules y colorados haya sido azul – y legalista – y después se convirtió en golpista – y de hecho, colorado – es porque a veces, la gente, des-ti-ñe.

La cuestión es que a Don Arturo lo rajaron porque decían que era muy lento, que era una tortuga. Ahí tuvimos un cacho la culpa todos porque los sindicatos, la C.G.T. le tiraba tortugas en Plaza de Mayo, los medios en contra, los periodistas en contra, los humoristas le hacíamos chistes – éramos una manga de boludos que pa’ que’ le via’ contar -; porque el problema no era que Don Illia era lento: el problema es que los que vinieron después fueron… fueron rápidos, y fuimos derecho pal’ cara…melo, fuimos, pero bah, pero rápido!

Claro, no todo fue negrura en aquellos años porque en el `66 hubo avances: porque después de la “NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS” cerraron todas las facultades y entonces todos los investigadores, científicos, matemáticos, laburantes de las neuronas avanzaron: avanzaron hacia la frontera y se las tomaron y no volvieron nunca mas. Después, apareció algún premio Nobel que volvió: a saludar a la familia y se las volvió a tomar, total…!

Para 1969 el Ministro de Economía era Adalbert Krieger Vassena que había mantenido el dólar mas o menos estable; pero de pronto apareció Don José María Dagnino Pastore y, como el dólar ya estaba a 350 mangos, le arranco dos ceros porque invento el peso ley 18188 – íntimamente llamado “EL PESO LEY” – Don Juanca, en aquellos años – Juan Carlos Ongania – pensaba quedarse 20 o 30 años, pero apareció el “CORDOBAZO”, el “ROSARIAZO” y el país se movió como un “FLANAZO”. O sea que para los finales de 1970 los muchachos (haciendo de nuevo el signo de una insignia militar en el hombro izquierdo con los dedos índice y mayor de la mano derecha) le dieron las gracias por los servicios prestados a Don Juanca I y después designaron en elecciones limpias y por unanimidad a Roberto Marcelo Levingston.

Roberto Marcelo Levingston es el único presidente en toda la historia argentina desde 1810 hasta la fecha que cuando lo designaron no lo conocía ni el loro! Vea, en las redacciones, no sabían como se escribía el nombre! No había una foto de él! Cuando, a la noche, en la sexta apareció “LEVINGSTON PRESIDENTE” la gente preguntaba “PERO EL PRESIDENTE DE QUE PAIS SERA ESTE BUEN SEÑOR?” Y porque para colmo, cuando lo designaron el estaba en la Junta Interamericana de Defensa en Washington! Así que aquí estabamos como los indios que se golpean el codo: en bolas, y a los gritos!

Por fin, Don Levingston apareció y dijo “SOY EL PRESIDENTE” y se sentó en el sillón a esperar ordenes. Lo que pasa el problema fue que mientras estaba esperando las ordenes empezó a jugar un jueguito que decía: “PESE A TODO, YO SOY EL PRESIDENTE”.

Don Lanusse, que era el inmediato superior, no le gusto nada la cosa, pero roce va roce viene Don Levingston lo destituye a Lanusse, Lanusse escucha eso, caza el tubo y lo destituye a Levingston, y como donde manda Teniente General no manda General de Brigada Levingston volvió rápidamente al anonimato.

Cansado ya de echar presidentes – había echado dos – Don Lanusse penso: “PARA PENSAR COMO YO, NADIE COMO YO”. Entonces agarro y se nombro presidente sin dejar el cargo de Comandante en Jefe. Astuto el hombre! Y enseguida invento una cosa que se llamo el G.A.N.: “GRAN ACUERDO NACIONAL”.

Y lo mando al Coronel Cornicelli a verlo a “PUERTA DE HIERRO” a mi gran amigo Juan Carlos Can… Juan Carlos no (risas), Juan Domingo, Juan Domingo (aplausos), Juan Domingo Cangallo y le dijo que si entraba en el G.A.N. le devolvía todos los sueldos del `55 hasta la fecha.

El viejo dijo “LO PRIMERO ES LO PRIMERO”, cazo la mosca, lo dejo al gobierno con el G.A.N. y con las ganas. Y entonces Don Lanusse se chivo y se mando la famosa frase que “EL VIEJO NO VOLVIA PORQUE NO LE DABA EL CUERO”. Pero como el viejo debajo de las arrugas todavía le quedaba un cacho de quiero… de cuero, volvió para mostrarlo en vivo y en directo y formo un frente cívico que se llamo “FRE.CI.LI.NA.”. Pero como la Frecilina tenia nombre de antibiótico lo cambiaron por “FRE.JU.LI.”. Escuche, Frecilina, Frejuli, Frejupo, son todos remedios del mismo laboratorio! Vienen en píldoras, en inyectables, en supositorio, úselo como le de las ganas!

La cuestión es que en aquellos años ’73 apareció “LA NUEVA FUERZA”, un partido político inventado por mi gran amigo Alsogaray que tenia como candidato a presidente a mi gran amigo Julio Chamizo, el que quiere acordarse, que se acuerde!

La cuestión es que el 25 de mayo de 1973 asumió el tío, no este, otro tío, el tío, el tío Hector J. Campora, y como el eslogan era “CAMPORA AL GOBIERNO, PERON AL PODER”, los muchachos del bombo rápidamente renunciaron a don Hector. Renuncio el presidente, renuncio el vicepresidente, renuncio el presidente provisorio del Senado Díaz Vialisi, una cosa ahí, que se yo lo que hicieron.

La cuestión es que quedo como candidato a Presidente de la República el presidente de la cámara de Diputados Raúl Lastiri, que casualmente era yerno de López Rega!. La cuestión es que Lastiri – conocido también como “JOSE CORBATA” porque tenia un montón y le encantaban – llamo a elecciones y gano por unanimidad la formula “MENEM-MENEM…”, digo, no, la formula “PERON-PERON”. Peron se muere y de estar mal pasamos a estar peor porque viene Isabelita y lo trae a Celestino Rodrigo que se manda el famoso “RODRIGAZO” que nos deja a todos con el tuje pal’ norte!

La moral de la historieta es que Don Celestino, que yo sepa cabe destacar, y que yo sepa, fue el único Ministro de Economía, que se comió canas por cuestión de su gestión como ministro, cosa que no le ha pasado a ningún otro ministro de economía, nunca mas, se han salvado todos, la verdad es que es un misterio, que no se por que! (a su libretista) Como seguía esto? (el libretista le sopla, y Tato sigue). Ah!, si.

Después de Celestino Rodrigo, después de Celestino Rodrigo apareció Tony Cafiero, si, si, si, Tony Cafiero, el del “SI”, el del “SI LO HUBIERA SABIDO NO LLAMABA A PLESBICITO”! Y después de él apareció Mondelli – que Isabel decía “NO ME LO TOQUEN AL GORDITO”

Cuando se murió Peron – es una acotación que le voy a hacer yo – estaba laburando en este canal, me llamaron para decirme “VAMOS A PARAR UN POCO CON LOS PROGRAMAS HUMORISTICOS, HAY QUE HACER DUELO”, y yo pense que estaba bien para que lo suspendan un par de semanas (silencio durante algunos segundos, y luego risas)…

La verdad es que no lo suspendieron un par de semanas, lo suspendieron un par de años! Porque después vinieron los muchachos del `76 de vuelta y la siguieron… Porque en aquel entonces eran largos los duelos, comprende?! Y así llegamos, a la época del proceso, de los Ministros de Economía, era José Alfredo Martínez de Hoz, y el proceso lo voy a pasar por alto porque, la verdad que, no, mejor no recordarlo, cierto?

Por eso hice un Per Saltum y aparecí en la democracia, en 1983, con Alfonsín, Grinspun, Sourrouille, el Austral, el desagio, Juan Carlos Pugliese II, el bolonki, y Jesús Rodríguez casi como Jesús termina crucificado.

Mientras en estos tiempos la hiperinflación y los empresarios le apretaban el gañote a Don Raúl Alfonsín, apareció Carlos Saúl I, primer presidente electo que decía que tenia el equipo formado, listo para salir a la cancha y ganar por goleada! Don Raúl, que quería quedarse 6 años, ni un día antes, ni un día después, no le quedó mas remedio que tirar la esponja y de paso le tiro el gobierno por la cabeza a la patilla mas gorda de América, Carlos Saúl I.

Y aquí estamos señor. 30 años. 30 años bancándose 16 presidentes y 37 Ministros de Economía que se la pasaron diciendo “ESTA ES LA CRISIS MAS GRANDE QUE ESTA SUFRIENDO EL PAIS”, “HAY QUE REDUCIR EL GASTO PUBLICO”, “HAY QUE LABURAR MAS”, “HAY QUE INVERTIR EN EL ISPA”.

Mientras tanto, quiere que le diga una cosa?, mire, este peso moneda nacional (sosteniendo el billete de un $mn en la mano, con otros billetes –un $ley 18188, un $argentino, un Austral– sobre la mesa) le arrancaron dos ceros por este otro peso ley 18188; a este le arrancaron cuatro ceros por este otro peso argentino, y como si esto fuera poco le sacaron tres ceros mas por este peso… por este Austral. O sea que extirparon, le extirparon nueve ceros a este pesito de acá delante.

Y como este Austral equivale a mil millones de pesos moneda nacional, y como en aquel entonces se compraba con 83 $mn un dólar, este Austral equivale a DOCE MILLONES DE DOLARES… (risas, mezcladas con silencio, lagrimas e ironía), lo cual parece un chiste, si no fuera una joda grande como una casa…

Y yo todavía (aplausos), yo todavía tengo confianza, tengo confianza, por eso le digo a los políticos y a los funcionarios – no a todos los políticos ni a todos los funcionarios porque hay que preservar las instituciones – algunos políticos y algunos funcionarios que están ahí viéndome, si siguen haciendo las cosas que están haciendo yo voy a tratar de estar acá todo el tiempo posible para seguir jodiendo! Y para cuidarlos también…

Y para preservarlos de la maquina de cortar boludos; porque si pusiéramos la maquina de cortar boludos dentro de la maquina del túnel del tiempo, y se pusiera a cortar boludos históricos con retroactividad… otra hubiera sido la historieta hoy! Historieta que como país, no creo que nos merezcamos – esto lo dice mi libretista Santiago Varela… yo… no estoy tan seguro! Un cacho de culpa tenemos también…! -.

Por eso les digo, mis queridos chichipios, seguir laburando, vermouth con papas fritas, y… (aplaudiendo dos veces, levantandose y terminando el monologo como todos los domingos)

GOOD SHOW!!!”

"En 2002, había tres medios alternativos en Venezuela, ahora hay 323"

Entrevista: Modesto Guerrero, periodista venezolano, residente en Argentina

Los medios de comunicación masiva de Venezuela están bajo la lupa internacional en especial por el rol que jugaron en la crisis institucional de 2002, cuando el presidente Hugo Chávez fue sacado del poder por 48 horas. Por el contrario uno de los fenómenos más interesantes es también menos visible y se da en la explosión de medios comunitarios de ese país. De este tema habló Periodismo Social, con el periodista venezolano Modesto Guerrero, quien participa activamente en medios alternativos.

-Anteriormente usted escribió para Clarín y La Nación, pero ahora sólo lo hace para medios comunitarios …
-Esos medios me servían para comer y la verdad que sólo me censuraron una vez. Incluso en La Nación me permitieron opinar en contra del golpe militar en Venezuela, a pesar que ellos lo apoyaron. Eso se acabó cuando comencé a hacer cosas que no gustaban, como participar de la Asamblea Popular del barrio de Caballito en Buenos Aires. Además, fui vocero hasta el año pasado de la Revolución Bolivariana y represento a la Unión Nacional de Trabajadores Bolivariana. Creo que por eso dejaron de pedirme artículos. Es justamente el golpe de estado en Venezuela el momento que me reconecto con los medios llamados alternativos, que nosotros llamamos comunitarios.

-¿Cuál es la diferencia?
-Que son expresiones de movimientos sociales, y no al revés. No están separados de los movimientos comunitarios del barrio, son expresiones barriales; las televisoras alternativas venezolanas son del barrio, no se hicieron para. Son producto de la gente del lugar, no son periodistas que vinieron a hacer. A veces pierden un poco de calidad porque hay poca profesionalización, pero tiene a favor ese otro elemento. Y los medios web también son de la comunidad, entonces tienen carácter comunitario. Eso no le quita lo de alternativo, al revés, en Venezuela se lo da. Pero tienen la marca del proceso político específico de Venezuela, que es ampliamente comunitario, de comuna, colectivizado. Y los medios expresan eso y los que no lo hacen desaparecieron o comenzaron a ser financiados por organismos oscuros.

-¿Y estos medios comunitarios después convocaron a periodistas?
-Sí, sí claro. Y no sólo eso, se están especializando. Ha habido hasta ahora 322 talleres organizados por el Ministerio de Información y Comunicación con los medios. En conjunto, no es que el Ministerio viene a dictar talleres, se hacen conjuntamente con los medios: Aporrea.org; Antiescuálidos, CatiaTV, son algunos ejemplos. En Venezuela no se separó como se hace en Argentina. Allí es multimediático como comunidad, comunidad multimediática que ve cine, hace radio, lee prensa y va a las marchas.

-¿Cuántos medios comunitarios existen?
-Son 323 agrupados en una organización llamada ANMCLA (Asociación Nacional de Medios Comunitarios, Libres y Alternativos). Para que no se escape nadie, se metieron todos los medios ahí.

-¿Están relacionados políticamente con el gobierno?
-Sí, políticamente aunque sin ser servidores. Hacemos trabajos al gobierno y nos pagan por eso. No entregamos un gramo de independencia del medio, a pesar de que apoyamos al gobierno en todo lo que hace bien, pero cuando hace algo mal, cuando mete la pata, se lo decimos igual

-¿Se lo dicen?
-Y no nos ponen cortes en los subsidios o en los apoyos técnicos. El Consejo de la Cultura da subsidios a casi todos los medios alternativos en Venezuela, primero para que puedan mantenerse. Está todo muy controlado, no por las autoridades sino por el barrio a través de la contraloría social: cuánto entró, cuánto se gastó, cuánto falta, cuánto queda. Hasta ahora no conocemos un solo caso donde el gobierno dijo no digas esto y sí di esto.

-¿Reciben otros ingresos aparte de la subvención la estatal?
-No, si bien algunos tienen relaciones con organizaciones internacionales, por ejemplo Vía Campesina que recibe ayuda de organismos del sector, o de ONGs ambientalistas. Pero los medios que expresan el proceso social: radio Perola, radio Ali Primera por mencionar algunas de las radios comunitarias más poderosas del país no reciben apoyos internacionales. Algunas han hecho acuerdos a través de Internet, pero eso no da plata, son redes con emisoras que tampoco tienen dinero. Se sobrevive con muy bajo costo, trabajando cinco o seis personas, en equipo. Uno de los más grandes es Aporrea (sitio web) que cuenta con 16 personas que se han especializado.

-¿Y se puede vivir trabajando en este tipo de medios?
-Sí, cosa muy complicada dentro del periodismo comunitario.

-¿Cómo reaccionaron los medios comerciales?
-Están aterrorizados desde el 2002 para acá cuando se produce la revolución que vuelve a colocar en el poder a Chávez. En ese momento había solo tres medios alternativos web, dos canales de televisión, uno que llegaba a medio millón de personas en Caracas, Catia TV, y 22 radios. Hoy hay 323 en la ANMCLA y otros 24 agrupados en otra organización. Se creó una nueva opinión pública en Venezuela, a partir del fenómeno de los medios alternativos. Cosa muy difícil, porque podes existir como medio comunitario, pero de ahí a crear una opinión pública. Hubo un corte histórico político que lo permitió.

-Se dieron las circunstancias históricas…
-Claro. Allá se hizo en marzo del año pasado la primer huelga de televisión. Consistió en no ver TV comercial. Once millones de televidentes dejaron de mirar por seis horas.

– ¿Hay libertad de prensa y expresión en Venezuela?
-Es natural que se pregunte eso, porque hubo una campaña multimediática, muy bien hecha por el Grupo Cisneros, a través de las 744 emisoras que tiene en América Latina, diciendo que en Venezuela no solo no hay libertad de expresión, sino que hay una dictadura. Cómo explicar en pocas palabras que hay exactamente lo opuesto. Primero, no hay un solo perseguido, detenido, censurado. El único momento que Globo Visión fue sacado del aire, es cuando violó el reglamento de la misma empresa y pagó la multa, aceptó su cargo. Durante las 47 horas que gobernó Carmona, (NdR: Pedro Carmona, ocupó el ejecutivo venezolano por dos días, sucediendo a Hugo Chavez, quien volvió a asumir) entre el 11 y el 12 de abril de 2002, Catia TV fue destruida, le rompieron los transmisores, solo salvaron uno que estaba escondido. Ningún medio alternativo pudo funcionar, salvo en clandestinidad. Cuando vino el proceso revolucionario que derriba al golpe, desde la noche del 12 hasta el 13 de abril, las televisoras comerciales hicieron huelga, suspendieron las transmisiones habituales. No hubo noticias, solo música y dibujos animados. Si esto no muestra lo que es la libertad de prensa en mi país…
Otra manera de verificarlo es ANMCLA, que es autónoma, crítica, está más a la izquierda de Chávez. Se lo critica. Por ejemplo, Aporrea que es uno de los medios web mas leídos, junto con Rebelión, jamás fue censurado y siempre tiene críticas hacia el Gobierno. La única vez que salimos de línea, fue cuando la empresa telefónica nos sacó durante el referéndum, durante el intento de golpe de febrero del año pasado.
Ahora el Gobierno decretó una devaluación del 12%, que en el salario del trabajador significa un 20% por ciento de disminución de su salario y Aporrea está haciendo una campaña contra esto y la central sindical, que yo represento en Argentina, se manifestó también en contra. Es más, denunció al gobernador chavista de Maracaibo por reprimir a trabajadores que se manifestaban.

-Hay entidades, como la SIP que cuestionan la libertad de prensa en Venezuela…
-La SIP no pudo demostrar con un solo caso que exista censura en mi país.

El inútil bombardeo de las creencias

Naomi Klein. PERIODISTA Y ENSAYISTA

Mi primer encuentro con el Ejército Mahdi liderado por el clérigo chiíta Muqtada al-Sadr se registró en Bagdad. El jefe de la ocupación norteamericana, Paul Bremer, acababa de clausurar en marzo el diario Al Hawza, portavoz del clérigo, tras denunciar que los artículos donde se comparaba a Bremer con Saddam Hussein incitaban a la violencia contra los estadounidenses. Sadr convocó a simpatizantes para que protestaran, exigiendo la reapertura del periódico.

Fui a la demostración, pero no estaba vestida como para integrar una multitud de devotos chiítas. De repente, un miembro del Ejército Mahdi, todo vestido de negro, dijo que quería hablar con mi traductor. La situación se agravó. Otro soldado islámico agarró a mi traductor y lo empujó contra un muro, lesionando su espalda.

Fue una buena lección acerca de lo que es al-Sadr: no alguien que intenta liberar a los iraquíes del yugo imperialista, como lo consideran algunos sectores de izquierda, sino alguien que desea que los extranjeros se vayan de Irak a fin de maniatar y controlar grandes sectores de la población por su cuenta.

Tampoco es al-Sadr un villano unidimensional tal como lo describe la prensa. Su pedido para que haya elecciones limpias y se ponga fin a la ocupación exigen nuestro inequívoco respaldo. No porque seamos ciegos a las amenazas que plantea, sino porque el respeto a la autodeterminación significa admitir que no nos corresponde a nosotros controlar el desarrollo de una democracia.(…) No existe duda alguna que los iraquíes encaran una creciente amenaza del fanatismo religioso, pero los soldados norteamericanos no protegerán a las mujeres y a las minorías en Irak mucho más de lo que protegieron a los iraquíes que fueron torturados en la cárcel de Abu Ghraib, o a los que fueron bombardeados en Faluya o en ciudad Sadr. Inclusive bajo la mejor perspectiva, la actual opción en Irak no es entre el peligroso fundamentalismo de al- Sadr y un gobierno democrático secular.

Es entre elecciones limpias — con riesgo de entregar el poder a los fundamentalistas, aún cuando también se permitirá la organización de fuerzas seculares y moderadas— o elecciones fraudulentas destinadas a dejar el país en manos de Iyad Alaui y el resto de sus pistoleros entrenados por la CIA. Es por eso que al-Sadr está siendo buscado, debido a que es la principal amenaza al control militar y económico de Irak por parte de Estados Unidos. Los intentos por silenciar a al-Sadr han servido para que los chiítas se sientan acosados: muchos de ellos buscan refugio en el fundamentalismo.

Este cambio de actitud es evidente en todas las encuestas. Una encuesta de la Autoridad Provisional de la Coalición realizada en mayo, luego del primer asedio a Nayaf, determinó que la opinión acerca de al-Sadr había mejorado en un 81 por ciento de los entrevistados. Otra encuesta, del Centro de Investigaciones y Estudios Estratégicos de Irak, señaló que al-Sadr, una figura absolutamente marginal seis meses antes, era el segundo político más influyente del país después de al-Sistani. Más alarmante: los ataques parecieron acrecentar el respaldo no sólo hacia al-Sadr sino hacia la teocracia en general.

Un mes antes de que Bremer ordenara la clausura del diario de al-Sadr, una encuesta de Oxford Research International indicó que una mayoría de iraquíes deseaba un gobierno secular. Sólo un 21 por ciento de los entrevistados dijo estar en favor de un “estado islámico”, y sólo un 14 por ciento prefería a “políticos religiosos”.

Pero con la ciudad de Nayaf sitiada, en agosto, por fuerzas norteamericanas, el Instituto Internacional Republicano dijo que un 70 por ciento de los iraquíes deseaban que el islamismo fuese la base del estado.

Así, las personas que me dijeron en marzo que respaldaban a al-Sadr pero nunca votarían por él, están cambiando de opinión. Es que los helicópteros artillados son buenos para matar gente. Pero las creencias, cuando son atacadas, tienden a diseminarse.

“Hay masturbación narcisista”

ENTREVISTA CON EL ESPAÑOL-COLOMBIANO JESUS MARTIN BARBERO

“Hay masturbación narcisista”

El especialista en comunicación, invitado al Festival de Video de Rosario, criticó el escaso poder transformador de los medios y de los organismos culturales. Señaló, además, la “manipulación ideológica” que sufre la sociedad.

JESUS MARTIN BARBERO

Jesús Martín Barbero nació en España, aunque se radicó en Colombia desde su exilio de la España franquista.

Fue invitado para dar una conferencia en el XI Festival de Video de Rosario, donde Barbero explicó que muy distinto hubiese sido el pensamiento en la comunicación sin la unión que dio el exilio político de los que “descienden de los barcos” con los que descienden de los mayas, aztecas e incas. Barbero recibió también el título de profesor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Rosario.

Se doctoró en Bélgica en 1971 en Filosofía y Letras, fue director de Comunicación de la Universidad del Valle en Cali (Colombia), ejerció la docencia en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente en Monterrey, México, fue presidente de la Alaic (Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación), miembro de la Felafacs (Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social) y ha publicado decenas de libros que se estudian en las carreras de Comunicación de América latina.

Barbero se refiere al poder de las ciencias de la comunicación para interactuar con lo que “sucede”.

–¿Cuál es el poder real de la comunicación para transformar lo que sucede?

–El discurso científico es una retórica incapaz de interpelar al FMI y al Banco Mundial si no hay instituciones mundiales que nos amparen, que tengan alguna clase de poder de decisión. Hay un bla bla bla baboso sobre el asunto de la diversidad, por ejemplo. No tenemos nada, es pura masturbación narcicista. Los idiomas se mueren en estos días, y no pasa nada.

Estoy pensando en otro tipo de organización cultural fuera de la Unesco, para que no pase lo que sucedió en la cumbre de la Sociedad de la Información, donde el Estado se fue borrando y quedaron las empresas conversando con los organismos sociales, las ONG. –Para colmo, frente a una gran ignorancia internacional de la superpotencia…–Existe un grupo íntimo dentro de los que rodean a George W. Bush que no es tan ignorante como parece. Susan Sontag lo escribió en un artículo muy interesante. Las fotos que aparecieron de Irak parecían una tortura más, pero los norteamericanos sabían bien las diferencias de los machos islámicos: desnudarlos ante una mujer en público era una forma de romper su estima.

Es como los campos de concentración de Hitler y familia. Ellos no fueron unos locos, tuvieron ingenieros, psicoanalistas. Tal vez tengan cierta clase de ignorancia histórica, pero sólo cuando necesitan tenerla. La manera en que robaron los museos de Bagdad es increíble, estoy seguro de que entre los soldados había antropólogos, arqueólogos. Las piezas robadas van aparecer en los museos norteamericanos dentro de poco. El mundo no ha encontrado una energía renovable para sostener el funcionamiento del planeta como el petróleo. Ni Colin Powell creía lo que decía en la última conferencia de la ONU antes de la guerra.

–¿Cuál puede ser el rol de los medios comerciales?

–El problema central es que los medios tradicionales tienen una visión monolítica de la sociedad. Los estudios de recepción han intentado meterse a pensar sobre lo que supuestamente la gente quiere ver en cine, donde la hegemonía norteamericana hace perder el sentido de la diferencia. En la Argentina está el asunto de los piqueteros, por ejemplo. Hay un grado de manipulación ideológica fortísima sobre lo que parece que es “lo que la gente quiere ver”, “lo que la gente siente”. No quiere decir que no haya una cierta convergencia en el sentir de la gente sobre la inseguridad urbana. Pero hasta en México, López Obrador, dirigente de izquierda, está pensando una reglamentación para las marchas de las grandes ciudades. Cuando se corta una ciudad completa se genera malestar, y muchos piensan que hay que buscar equilibrios entre derechos de unos y derechos de otros.

–¿El gobierno de Kirchner interactúa sólo mediáticamente?

–En muchas cosas me saco el sombrero con el gobierno de Kirchner, que se paró frente a los jubilados alemanes que invirtieron en bonos argentinos con tasas del 40 por ciento, y quieren recuperar la inversión. Pero hubiera necesitado un apoyo más fuerte para que el relanzamiento tenga repercusiones sociales concretas. Eso no se pudo hacer, se terminó la desestabilización, había expectativas en el origen de la desestabilización de la Argentina que quedó reventada hacia a la Argentina reinventada. Hay algo de verdad en la sensación de inestabilidad. Pero el discurso lo que hace es ocultar, olvidar el origen desestabilizador porque sirve a los intereses privados que movilizan esa inestabilidad.

–¿Se necesita más densidad mediática?

–Más densidad y opacidad. Lo de Beatriz Sarlo sobre Borges, por ejemplo, que dice que Borges une lo que la sociedad separa. Nuestros intelectuales piensan que los gustos populares son una mierda, les da asco al estómago. Después legitiman, argumentan, pero argumentan sobre el dolor de su propio estómago: los pobres tienen mal gusto, dicen. En Colombia logramos por primera vez hacer una encuesta nacional sobre los consumos culturales. ¿Sabe cuál salió el acontecimiento más importante para Colombia? El reinado de la belleza de Cartagena. Pero en vez de salir a decir “este país es una mierda”, ¿por qué no se preguntan qué está pasando ahí? Nunca se hace algo sin que conecte en algún nivel.

–Pero los medios tienen una responsabilidad, ¿o no?

Rambo I es culpa del productor, pero Rambo II… ¿de quién es culpa? Y el III, el IV, realmente remite a la sociedad. La TV tiene la culpa, entonces les suelo decir a las personas: enfrenten a la TV; pero todos se quejan y nadie hace nada. Aunque es cierto que hay una miopía de los editores, de no saber reubicarse en los países, hay una gran inercia. Una vez estaba en Roma dando una conferencia de la ONU y un director de publicidad me escuchó y me dijo: “Lo que usted dijo es una estupidez, quiero ayudarle a salir de ella. La publicidad no es paternalista, xenofóbica ni machista. Los publicistas sí somos paternalistas, xenofóbicos y machistas, pero no está demostrado que eso venda más”. Seis meses después salió la campaña de Benetton. Como dijo un norteamericano, los miedos refuerzan los prejuicios, pero son débiles para romperlos.

Añorando la oscuridad

Añorando la oscuridad

(o contestación a la editorial de Mariano Grondona)

Ya no se puede soportar más en silencio. ¿Cómo no responder cuando nos presentan en uno de los más prestigiosos diarios nacionales, la voz del “Pensador ético nacional”, el Sr. Mariano Grondona, un pedido de regreso a lo que nos llevó a estar como estamos?

A modo de análisis político histórico el Sr. Grondona nos presenta las últimas décadas de la vida económica argentina como un intercalar de gobiernos de izquierda y derecha, en los cuales los primeros solo trajeron prejuicio y los segundos, obviamente para la visión de Grondona, beneficios para nuestro país.

Según Grondona: “Dos rasgos caracterizan a los ciclos de centroizquierda: en lo económico, la confianza en el Estado empresario y la desconfianza en los capitales privados; en materia de seguridad, la desconfianza en las fuerzas armadas y de seguridad y la permisividad frente a la delincuencia. Los rasgos centrales de la centroderecha son la confianza en los capitales privados, la desconfianza en el Estado empresario y la severidad con la delincuencia.

Sin embargo, esta falacia se evidencia como tal, cuando uno vive en un país con un Estado desarticulado y corrompido por esa derecha que él reclama, que mientras criticaba su existencia, acumuló riquezas apropiadas ilegalmente. Como ejemplo, los Alsogaray, Alderete, Amira Yoma, entre otros. La centroderecha que él añora, es la que dejó el pais en mano de los capitales los cuales nos dejaron las manos vacias. Y en muchos casos los estómagos.

¿Severidad con la delincuencia?

¿Con cual?

¿Con la delincuencia menor que muere a manos de gatillos faciles mientras los grandes delincuentes, gobernantes y empresarios corruptos se pavonean felices mostrando en las revistas las ganancias de tropelias y contratando periodistas para que defiendan sus negociados?

El Sr. Grondona también dice: “Sólo la centroderecha ha sido capaz hasta ahora de ciclos largos y parcialmente exitosos.” Evidentemente, este señor mirá la historia como fotos

y no como un movimiento causal. Estamos como estamos porque hicieron lo que hicieron. La continuidad de las políticas económicas que el defiende nos llevaron a estar en esta situación. Incluso lo que él crítica, terminará siendo una version moderada de lo venimos sufriendo hace más de 30 años.

En sintesís, Mariano Grondona presenta el regreso hacia el pasado, como inevitable. No toma en cuenta la dinámica de la historia y la voluntad de los pueblos. No acepta que podamos decidir que no queremos volver a la seguidilla de fracasos locales en beneficio de los intereses de unos pocos. Sólo podemos debatir (por supuesto, guiados por su iluminada visión) como y cuando nos tornaremos hacia la derecha.

Por suerte, la historia no la escriben los Grondonas. Los héroes nunca trabajan de lobbistas para los sectores acomodados. Soy pesimista. Pero tengo esperanzas.

Desde el silencio del ciberespacio el grito desgarrador de Hernán Pablo Nadal



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Fotos movidas

Evita Piquetera Por Sandra Russo

¿Qué hay de nuevo, viejo McLuhan? Nada. El medio es el mensaje, y a esa bulimia del soporte no hay con qué darle. El medio es una araña hembra que se deshace de la araña macho apenas fue servida. El medio deglute hasta lo que no le interesa: es deglutiendo, masticando, digiriendo y defecando incluso lo que no le interesa que el medio lo reconvierte en algo que le es útil. El medio vive de las sobras. Son escasos, contados los momentos de epifanía, esos en los que el medio encuentra exactamente su material pertinente. Si el medio es serio, una investigación, una denuncia. Si el medio es amarillo, un chisme, un desliz. El resto del tiempo, el medio sobrevive haciendo alquimia con mensajes foráneos a su propio intestino: todo lo que pasa por las paredes húmedas del colon de los medios es teñido por un valor agregado, el del medio. He ahí a Nina: ahora, objeto sexual.

Es un poco libidinosa la sonrisa de Castells cuando afirma, congratulado, que su mujer ha alcanzado ese rango. Vaya vaya. Así que era ahí adonde había que llegar. Así que esta magra estrategia política supone que mostrando las gambas se escala algo. ¿Qué?

En cierto modo, tienen razón Nina y su esposo reivindicando para las mujeres pobres el status de objeto sexual que les es negado por definición. Las mujeres pobres son mujeres fáciles o mujeres ponedoras. El imaginario colectivo las desvía en esos dos grandes conjuntos desgraciados: uno, compuesto por aquellas que van guardando rabia y desconsuelo a medida que sus cuerpos se exponen para el uso público por diez o veinte pesos. Otro, en el que entra la mayoría, integrado por madres de familias numerosas que se agrandan casi fatalmente, con siete, ocho, nueve bocas para alimentar. Mujeres sin cuerpo propio, de cuerpo recipiente.

El exabrupto de Nina en la tapa de Noticias puso arriba de la mesa un tema siempre eludido, un tema incómodo: la sexualidad de la pobreza. ¿Existe? ¿Cómo es? ¿Cómo se ejecuta y desarrolla ese derecho humano para otros sectores sociales que gozan, en principio, no sólo de información sino de intimidad? ¿Qué sexualidades descontentas encubren el hacinamiento, la promiscuidad, el frío, el hambre? ¿Es menor esta pregunta? No lo sé. Pero es una pregunta que no se hace. En esos arrabales del cuerpo social, las privaciones son muchas. Están privados también de estas preguntas.

No sólo hay cierta lascivia en el gesto de Castells hablando del objeto sexual que supo conseguir y que ahora comparte con el público, sino también una referencia novedosa a lo que se entiende por “objeto sexual”. Esas chicas que cobran diez o veinte pesos por sexo rápido callejero no son objetos sexuales. Nadie las llamaría así. Son apenas agujeros disponibles al paso. Mucho, muchísimo menos que un objeto sexual, aunque literalmente lo sean, objetos, y sexuales. La conjunción que reúne esas palabras, sin embargo, se resignifica de un modo curioso: ser un objeto sexual implica el ejercicio de un poder. Lo que define a un objeto sexual no es su uso, sino precisamente estar fuera del alcance de aquel que lo desea, un no uso, la posibilidad no de la venta sino del intercambio.

El objeto sexual no se regala: se muestra. Y sólo se entrega en un convenio interesante. Culturalmente, la síntesis de ese intercambio fue Marilyn con JFK. La bomba sexual y el presidente. Trato hecho: el objeto sexual zafa. En escalas menores, los objetos sexuales son mercancías simbólicas que dirigen su rumbo hacia transacciones sentimentales que les confirmen lo que valen. Polistas, ricachones, empresarios, políticos –ahora habría que agregar, y por esto Castells se felicita: ¡piqueteros duros!–, tipos que pueden pagar con algo más que dinero la promesa inexacta del objeto sexual: una satisfacción inenarrable, poseer para sí un objeto sexual es tenerla más larga más allá de la cama. La elevación de Nina a objeto sexual lo eleva a su marido: es él el codiciable, saca chapa.

Y tiene razón Nina cuando dice que a toda mujer le gusta sentirse linda y deseada. Lo que no se entiende es la tapa. Debe haber millones de mujeres en el mundo, pobres, ricas, más o menos, que rechazarían de cuajo salir en pelotas en la tapa de una revista de actualidad. Entre querer sentirse linda y deseada y posar para ese tipo de fotos que aunque no muestren mucho sugieren que hay mucho por mostrar, hay tanta distancia como entre ella y Evita.

Y después está McLuhan y su frase: el medio es el mensaje. Nina o María Julia, mujeres provenientes de galaxias dispares, homologadas por los productores de la revista a las hembras que nadie pondría en duda. Si la tapa de María Julia en su momento o ésta de Nina provocan urticaria, es precisamente porque el montaje las disfraza de lo que no son, porque las pesca in fraganti en el gesto ajeno, en la pose robada. En realidad, la de aquel tapado de zorro o ésta de la bombacha atigrada son dos fotos movidas, dos fotos cuyo mérito mediático es haber captado una grieta en dos personalidades.

El medio nunca, nunca juega de visitante. El medio es el conserje de un hotel por el que pasan, uno tras otro, pasajeros que puntillosamente pagan. A veces, con el ridículo.