Emprendimientos ultramodernos

Hoy te presentamos los 5 emprendimientos que marcarán el 2012 y que en el futuro nos facilitarán la vida, ¡sin dudas! 

Según el sitio Mashable.com, los emprendimientos más prometedores de este año ya están dando de qué hablar. Tanto por el éxito que lograron en poco tiempo (durante 2011 y lo poco que va de 2012) como por la cantidad de personas que tienen adeptas.

A ver si opinas lo mismo…

Codeacademy

Sitio en el que la gente ofrece y se anota para tomar clases de cualquier cosa! Es así: si alguien está interesado en dar clases sobre, por ejemplo, cómo hacer mapas conceptuales, éste es el lugar indicado. Entonces, se publican las clases ahí y la gente asiste al lugar que los profesores asignen. Las clases son “offline”, es decir, exigen presencia física.

Skillshare empezó originalmente en Nueva York, pero hoy ya está tiene presencia en Boston, Chicago y sigue expandiéndose. Miles de horas de clases fueron concebidas gracias a éste gran empuje. Y por si esto fuera poco, mucha gente decidió dejar su trabajo estable para dar clases por tiempo completo.

Ambos sitios fueron creados para vender y comprar favores de gente que está cerca. Sí, así de sencillo. ¡Y jamás se nos ocurrió! ¿Necesitas ayuda con las compras? O tal vez, ¿alguien que lave los platos o barra la cocina? OK, lo publicas en Zaarly o Taskrabit e indicas cuánto estas dispuesto a pagar. O a la inversa, ofreces la ayuda y le pones un precio que te convenga. La gente que está cerca de tu casa o barrio y esté conectada a estos sitios negociará con vos.

¿Ya pensaste que podes hacer para ganar algo de plata extra?

Level Up parece ser una buena solución para generar la tan anhelada “lealtad de los clientes”. Funciona de la siguiente manera: Los negocios instalan la aplicación para que sus clientes paguen con tarjeta de crédito o débito lo que consuman mediante un único código QR. Cada vez que los clientes paguen de esta forma, obtendrán puntos de regalo para canjearlos por lo que quieran.

Una nueva herramienta de Marketing que afianza más aún el uso de los dispositivos móviles.

¿No?

Dwolla es una red de pago virtual que está conectada con el banco que estén adheridas las personas que lo utilizan. Permite al usuario tener un pago seguro, fácil y muy rápido. Lo novedoso es que se puede pagar de todo, ¡hasta apuestas con amigos!, en cualquier red social o por mensajería instantánea. En Twitter, Facebook o por SMS, se puede transferir el dinero sin procesos complejos. Todas las transferencias menores a USD $10 son gratis, mientras que las mayores a este monto están nada más que USD $0,25.

Dato importante: Dwolla facturaba un millón de dólares por día a un año de estar funcionando y, ya tiene más de 70.000 usuarios…

¡Este sitio es realmente genial! Enseñan aquí de manera divertida-interactiva como cifrar códigos. ¡Así es! Y al parecer, a mucha gente le interesa esta cuestión. Los hechos lo demuestran: luego de 72 horas de haberse lanzado al mercado, Codecademy tenía registradas 200 mil personas.

Las lecciones de Codecademy ya están siendo traducidas a varios idiomas y sus creadores esperan expandirse rápidamente alrededor del mundo.

¡Éxito imparable!

 

Sushi podrido conduce a crisis 2.0



¿Cómo se conecta un pedido de sushi y las crisis 2.0? Simple, maltratando a un consumidor que reclama que su comida llegue en buen estado.


¿Qué sucedió? @julianballarino (yo), un cliente frecuente, hace un pedido a Sushi POP para comer en familia. El pedido consistía en uno de sus típicos combos y en una bandeja extra de algunos sabores no estaban incluídos en el combo.


Cuando recibieron el pedido, se dieron cuenta que la bandeja extra era un verdadero desastre. Como se ve en la foto, el pescado y la palta, además de la presentación, dejaban mucho que desear. A esto hay que sumarle que este tipo de comida si está en mal estado es muy riesgosa de ingerir.


Sushipop


Como es lógico, su mujer llamó a  @sushipoparg para reclamar por su comida. El destrato a ella fue tal que cuando les comentó que subiría la foto del sushi a las redes sociales, la respuesta fue “hacé lo que quieras”. Ese es el punto donde un pedido se transformó en crisis.


Cada persona que mencionaba a @sushipoparg recibía la foto del sushi en deplorable estado y varios seguidores con decenas de miles de seguidores comenzaron a retwittear el mensaje. Más de 500.000 usuarios de twitter en 24h ya habían visto el mensaje mientras que en ese momento, Sushi Pop no superaba los 300 seguidores.


Sushi Pop tomó nota y llamó al cliente preguntando “si era el de twitter”, pidiendo que les relate qué había sucedido ofreciendo el mismo pedido gratis para compensar lo sucedido. Habiendo perdido un consumidor, intentaban subsanar el maltrato con sushi gratis. Nada más alejado a la respuesta esperada. Volvieron a llamar dos veces ofreciendo lo mismo o preguntando qué querían. Para empeorar la situación, @elprofetadamico twitteo 9 veces difamando al cliente, con la casualidad que entre sus 13 seguidores estaba el responsable de marketing de Sushi POP. El fastidio ya era intolerable.


La respuesta a la última llamada fue categórica: “No soy más un cliente, no vuelvan a molestarnos”.


¿Qué puede aprender una organización de este caso?


1. Nunca subestimar un cliente. Jamás responder “Hacé lo que quieras” cuando le mencionan que publicarán lo que sucedió en redes sociales. El usuario puede no tener muchos seguidores, pero puede tener algunos importantes que retwitteen el mensaje.


2. Ante un caso de maltrato, lo primero es pedir disculpas, no preguntar qué sucedió. Si está publicado, no es necesario preguntar cómo fue el caso. El mismo usuario les muestra la evidencia online.


3. El maltrato no se subsana con producto. No ofrezcan producto para compensarlo. En muchos casos, ello quiebra la relación con el cliente.



Politólogo. Experto en comunicación y asuntos públicos. Con experiencia en el sector público y organizaciones no gubernamentales, hoy en el sector corporativo. Consultor en redes sociales y crisis 2.0.