El Papa Benedicto XVI, El Holocausto y Juan Pablo II


A raíz de mi opinión sobre el Papa Benedicto XVI y su decisión sobre levantar la excomunión a un obispo que negó el Holocausto publicada el sábado pasado en Twitter, se inició una discusión en mi perfil de Facebook sobre el tema con casi 60 comentarios.

Entre ellos, hay uno interesante de Pío Romero Carranza, amigo muy inteligente con el que tenemos ideas muy diferentes de ciertos aspectos de la vida pero que respeto mucho: “respecto a este Papa, es igual al anterior solamente que no es hipócrita ni carismático. Es notable como la mayoría le compró la sonrisa al anterior y ni se preocupó por el mensaje.”

Coincido totalmente con Pio.

Justamente sobre este tema, recordé un texto de Eduardo Galeano que leí hace poco y que me gustaría compartir para pensar un poco más quién era Juan Pablo II.

El Nombre más Tocado

En la primavera de 1979, el arzobispo de El Salvador, Óscar Arnulfo Romero, viajó al Vaticano. Pidió, rogó, mendigó una audiencia con el papa Juan Pablo II:

– Espere su turno
– No se sabe
– Vuelva mañana.

Por fin, poniéndose en la fila de los fieles que esperaban la bendición, uno más entre todos, Romero sorprendió a Su Santidad y pudo robarle unos minutos.

Intentó entregarle un voluminoso informe, fotos, testimonios, pero el Papa se lo devolvió:

– ¡Yo no tengo tiempo para leer tanta cosa!.

Y Romero balbuceó que miles de salvadoreños habían sido torturados y asesinados por el poder militar, entre ellos muchos católicos y cinco sacerdotes, y que ayer nomás, en vísperas de esta audiciencia, el ejercito había acribillado a veinticinco ante las puertas de la catedral.

El jefe de la Iglesia lo paró en seco:
-¡No exagere, señor arzobispo!

Poco más duró el encuentro.

El heredero de San Pedro exigió, mandó, ordenó:

¡Ustedes deben entenderse con el gobierno! ¡Un buen cristiano no crea problemas a la autoridad! ¡La Iglesia quiere paz y armonía!

Diez meses después, el arzobispo Romero cayó fulminado en una parroquia de San Salvador. La bala lo volteó en plena misa, cuando estaba alzando la hostia.

Desde Roma, el Sumo Pontífice condenó el crimen.

Se olvidó de condenar a los criminales.

Años después, en el parque Cuscatlán, un muro infinitamente largo recuerda a las víctimas civiles de la guerra. Son miles y miles de nombres grabados, en blanco, sobre el marmol negro. El nombre del arzobispo Romero es el único que está gastado.

Gastadito por los dedos de la gente.

El texto es parte del libro “Espejos”

11 opinión por “El Papa Benedicto XVI, El Holocausto y Juan Pablo II

  1. Ana Cecilia

    Sí, todo bien, pero la frase que rescataste de Pio no fue la más interesante; con eso podemos concordar, aunque le critiqué que no me interesan las comparaciones, estamos hablando de este Papa, no de otros iguales o peores. La cuestión fue que avalara la mentira de que el Holocausto no existió, ese es el punto, no otro…, Ana C.

  2. Hernan Hernandez

    Juan Pablo II reconocio que la Iglesia ha sido el principal impulsor de movimientos anti-sionistas en Europa desde los inicios de siglo XIX, por lo cual pidio perdon como acostumbra hacerlo el Vaticano ante cada cagada historica.
    Estos odios fomentados por la Iglesia, demuestran que el Vaticano esta muy lejos del mensaje de CRISTO “amad los unos a los otros…” y finalizaron en el Holocausto.Es sabido que la Iglesia JAMAS CRITICO A HITLER, por que fue complice de el, lo demostro escondiendo en convetos y facilitando la fuga de jerarcas nazis hacia America a cambio de dinero. (D.Yates, “El poder y la gloria””

  3. Pio Romero Carranza

    Ana Cecilia, no se entiende si afirmás que yo avalé que el Holocausto no exisitió o si te referís a que el Papa actual avaló tal cosa. Como sea, ni lo uno ni lo otro es verdad, no entiendo a partir de qué deducís tal cosa.

    Don ¶

  4. Lo que entiendo de Ana C.

    Por lo que leo, Ana C. tiene razon. El punto es que el actual Papa le levanto la excomunion a alguien que nego el holocausto. Compararlo con otros Papas, es desviar el tema.

  5. Pio Romero Carranza

    Por el último comentario (anónimo), es evidente que hay personas a las que les cuesta entender la palabra escrita y a laa cuales se la prensa las puede manipular a su antojo.

    Insisto, ¿qué tiene que ver lo que el tipo opine acerca del Holocausto con la excomunión o levantamiento de la misma? Por otro lado, ¿por qué parece que a algunos les molesta tanto que alguien haga revisionismo histórico o que opine diferente a lo que opina la mayoría? Y, por otro lado también, ¿somos conscientes de que lo que opinamos la mayoría respecto al Holocausto es por lo que nos contaron otros y no por lo que cada uno de nosotros investigó exhaustivamente respecto a eso? ¿Por qué no darle el derecho a la duda al que opina diferente? Tampoco es que está diciendo que no murió nadie, ni siquiera que no se haya perseguido a los judíos, traten de leer y entender qué parte es la que dice una persona y qué otra parte es la que escribe y le hace decir el periodista. Si nos fijamos en la noticia, lo que opina esta persona es que para él los muertos no fueron 6.000.000 sino 300.000. ¿Alguno de ustedes se tomó el trabajo de contar los registros de los campos de concentración nazis para ver cuál es el número real? En lo que a mí respecta, cualquiera de los dos números es gigantesco, ¿o alguien en su sano juicio cree que si alguien dice que un grupo de personas se dedicaron a matar a 300.000 otras por un motivo en particular piensa que eso fue un accidente?

    Ahora bien, yendo a lo de la comparación, me parece insólito que tenga de defender por haber utilizado una comparación como ayuda para el pensamiento pero, para los que necesitan la explicación, la misma es que lo que se había afirmado es que el Papa actual es un hijo de puta. Lo que dije es que si se lo tildaba de hijo de puta por levantarle la excomunión a alguien que el diario decía que opinaba que el Holocausto no había existido (cosa que si leemos un poco más que la sensacionalista noticia de Clarín sabemos que no es exactamente lo que esa persona opina pero, en fin) eso era errado ya que la excomunión no tenía nada que ver con esa opinión. Lo segundo que dije, y por eso apareció en mi pensamiento el Papa anterior, es que para mí la connotación “hijo de puta” implica cierta traición o actitud de cagador, lo cual, por más que el Papa actual esté en las antípodas de mi pensamiento, no me parece que esa sea una actitud que se le pueda endilgar a él sino, en todo caso, a su predecesor. Y lo otro que quería hacer notar es la abundancia de “idiotas útiles” que son llevados por las narices por la prensa y nunca dijeron nada malo del Papa anterior y se llenan la boca en contra de este sin querer ver que la línea de la Iglesia se mantiene desde el anterior papado hasta hoy, o desde siempre hasta hoy con el paréntesis entre Juan XXIII y Juan Pablo I.

    Por último, y para que quede claro, de las tres religiones principales, la Católica Apostólica Romana me parece por lejos la peor porque a diferencia de las otras dos no permite a los creyentes la lectura e interpretación personal de los “textos sagrados”, o sea, es la que menos invita al otro a pensar. La Iglesia me parece un desastre pero, prefiero toda la vida tener un Papa sincero como este que hace lo que dice (y levnata controversias) y no uno como el anterior que hacía lo mismo que este pero posaba para la cámara y compraba votos con su sonrisa. Este, como es sincero y no un hijo de puta como se lo acusa, muestra exactamente cómo es la Iglesia. Al que le guste, que adhiera al catolicismo y al que no, que no lo haga pero, siendo alguien afuera de la Iglesia es casi estúpido molestarse por quién excomulga o deja de excomulgar un Papa. Sí, estando afuera de la Igleisa, me puede importar lo que un Papa diga respecto al control de la natalidad en un continente como África o que se quiera meter en la redacción de las leyes de los laicos pero, nunca un tema como la excomunión que es privativo de los creyentes.

    De hecho, yo estoy excomulgado, ¿y?

  6. Hernán Nadal

    ¿Y ahora que?

    Está muy bien que haya dicho lo que tenía que decir.

    No cambio sin embargo, mi opinión sobre el.

  7. Anonymous

    creo que negar el holocausto mas que una postura ideologica es una tonteria es como negar que el sol brilla en el firmamento
    y siento que algunos comentarios se han ido del eje de la cuestion

  8. oli

    yo no pienso que lo esten negando nadie si no que lo estan viendo con otros hojos

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