Dime con Quién andas…

El ex intendente de Pinamar, Roberto Porreti con uno de sus seguidores (Aclaración: No es Cucho de los Autenticos decadentes)

Cristina K. y su amigo Huguito Moyano.

Duhalde y su amiguito nuevo, el ex ministro, ex candidato a presidente, ex reamigado de K, nuevo independiente, Roberto Lavagna

(TODAS LAS FOTOS SON DEL DIARIO DE HOY)

Todos con Bolivia


En el sitio Todos con Bolivia se denuncia la supuesta conspiración de EEUU para dividir a Bolivia y se solicitan firmas de apoyo para incrementar la visibilidad de la denuncia.

Sobre este tema, Michel Collon, periodista e investigador belga, dictó este viernes una conferencia en el Centro de Estudios Pedro Gual, en Caracas, en torno al caso Bolivia y sus similitudes con la ex Yugoslavia.

El odio y el nacionalismo fueron promovidos en la ex Yugoslavia y, a través de referendos y guerras civiles, fue dividida en seis países.

En Bolivia, el 4 de mayo la provincia de Santa Cruz intentará un referendo para lograr su “autonomía” secesionista. La consulta ha sido declarada ilegal por la ONU, la OEA y otros entes. El embajador actual de Estados Unidos en Bolivia trabajó en Yugoslavia, ayudando a dividirla.

Sobre este tema y la participación de fascistas croatas que se erigen para defender “la civilización contra los enemigos de la globalización y el progreso, los collas” les dejo un video documental:

La Segunda Burbuja de Internet

Quién estuvo alguna vez en los 90´s trabajando en la industria, incipiente en esos momentos, de Internet recordará la euforia de esos días cuando cualquiera pensaba que con una idea más o menos creativa, y un programador amigo se podía volver millonario en un par de meses.

También recordarán entonces como esa mágica gallina de huevos de oro se murió y todos quedaron desorientados con lo que había pasado. Los argentinos al menos, acostumbrados a las crisis constantes, enseguida buscaron otros rumbos y siguieron su camino.

Hoy en día, y luego de charlar con varios “emprendedores” (Ahora todo el mundo se autodenomina así de nuevo, como en aquellos días) que vinieron a la Web2.0 Conference a buscar financiación tengo un déjà vu amargo que espero que no se haga realidad. Muchos de los proyectos presentados y sobre los, asombrado, vi interés de algunos fondos por financiarlos son realmente productos o servicios que tienen escasa posibilidad de monetizarse a un nivel razonable en el futuro.

Una de las cosas que me hacen tener cierta desconfianza de la esperanza desmedida es ver como se están destinando recursos de ciertos fondos de inversión.

Dos casos que me llamaron la atención son Grouply y Conduit.

Grouply es un sitio que brinda al usuario la posibidad de gestionar sus grupos de correo (como Yahoo Groups) desde un solo sitio. Tiene cierta lógica, a pesar de que uno se suscribe a grupos de correo porque quiere recibir información por email y no ir a los sitios a buscarla.

Esta empresa recibió U$S 1.3 millones de dólares de los fondos de inversión Softech VC y Western Technology Investment que se le suman a los 930.000 dólares que ya habían recibido de esos mismos financistas el año pasado.

Conduit es una empresa que permite que los usuarios puedan crear sus propias barras de navegación (Toolbars) para Firefox e Internet Explorer. Si bien es un desarrollo más sólido (tienen 140.000 asociados y más de 12 millones de barras instaladas) tampoco me parece un desarrollo genial que pueda generar ganancias extraordinarias. Sin embargo, en estos días también consiguieron 8 millones de dólares fresquitos.

Los inversionistas están confiando y volvieron a poner sus morlacos en pos del desarrollo de una industria que crece a mucha velocidad. Esperemos que las enseñanzas del pasado hayan enseñado a usar esos recursos eficientemente, para que no terminemos acogotando de nuevo a la gallina de los huevos de oro.

Tu Babel

Hoy estuve con los chicos de Tubabel.com

Son unos hondureños macanudos que manejan esta comunidad de “babelistas” interesados en encontrar las acepciones de las palabras que se utilizan para describir las mismas cosas a lo largo y a lo ancho de toda América latina.

Podrán descubrir por ejemplo que significa chuchoca, abrechochos, o chupacadáveres.

Si tienen ganas de participar pueden aportar nuestros modismos argentinos. Si metemos las palabras de nuestro lunfardo ahí, podemos generar una rica variedad de términos, que ayuden a nuestros amigos de otros países a entendernos mejor y a disfrutar de unos buenos tangos.

Basura Cero en C.Q:C.

La Ley de Basura Cero, por la que trabajamos tanto tiempo desde Greenpeace, está aprobada desde el 2005.

Sin embargo, aún no se implementa como se corresponde.

Por eso los muchachos de C.Q.C. hicieron este informe para preguntar que es lo que la está demorando.

WWF se vuelve 2.0

Connect2earth -Conectate a la Tierra- es una nueva comunidad online de la WWF donde se pueden subir videos, fotos, y dejar comentarios sobre el medio ambiente.

De este modo esta organización ecologista planea generar un espacio de participación con su propia social network para todos aquellos usuarios con conciencia ambiental.

La plataforma fue desarrollada por Nokia.

Web2.0 Expo. San Francisco.

Finalmente se abrió formalmente la Web2.0 Expo en el Moscone Convention Center en San Francisco.

Ayer se largó esta serie de conferencias, workshops y presentación de productos y servicios por las más importantes empresas de tecnología del mundo.

El lanzamiento estuvo a cargo del fundador de la consultora O´Reilly, e inventor del concepto de Web2.0, Tim O´Reilly.

Durante una charla de 20 minutos hizo un recorrido por la historia de las aplicaciones 2.0 y planteó como ve el futuro de este modo de entender el mercado de Internet.

En estos próximos días estaré preparando algunos posteos sobre las presentaciones y servicios más interesantes presentados en este evento.

"El monocultivo de cerebros" Por Raúl A. Montenegro


Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías.

Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchanentre sí cuando son cómplices necesarios del país sojero.

Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires.

Que duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero.

Que duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano.

Que duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita.

Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el Grupo Grobocopatel.

Qué duro es ver el rostro reseco de doña Juana expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja.

Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos.

Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte.

Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los campesinos echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de Basf y las palas mecánicas con aire acondicionado.

Qué duro es saber que nadie habló en nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas.

Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos solo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales.

Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo.

Qué duro es recordar que el 80% de los bosques nativos ya fue destrozado, y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados.

Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte, y cómo lo reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte.

Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el silencio de la gente buena.

Qué duro es saber que miles de Argentinos están expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja.

Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis porque el estado no hace estudios epidemiológicos.

Qué duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos, y que Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia Boliviana.

Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que las topadoras y el monocultivo.

Qué duro escomprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de generaciones de Argentinos que todavía no nacieron.

Qué duro es ver las imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan.

Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche solo circularán en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro chaco semiárido para que rápidamente tengamos 19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua.

Muy cerca de ellos las cacerolas abolladas vuelven a la cocina.

Sobre el autor:

Biólogo. Premio Nóbel Alternativo (Estocolmo, Suecia) Presidente de FUNAM(Fundación para la Defensa del Ambiente). Profesor Titular de BiologíaEvolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina)
montenegro@funam.org.

Notas Relacionadas


Star Wars en casamientos

El otro día fui al casamiento de la hermana de mi mejor amigo, que es casi mi hermana y me sorprendí mucho ya que cuando entraron los novios la canción elegida fue la “marcha imperial”.

La gente se asustó un poco porque esperaban ver a Darth Vader pero felizmente nunca apareció. Los más entusiasmados fueron los chicos.




Video de la “Marcha Imperial interpretada por una orquesta de Legos y dirigida por el mismísimo Darth Vader”

Sin embargo, lo que pensé que sería una situación única de llevar el fanatismo de Star Wars hasta algo tan sentimental como una boda, parece que no es inusual. Los seguidores de esta mítica serie de películas llegan a cualquier extremo, aún incluso al riesgo de divorciarse.

Torta de Casamiento inspirada en la “Estrella de la Muerte”

¡Todo era Amor! de Oliverio Girondo

Girondo dibujado

Oliverio Girondo es mi poeta preferido.

Hace rato que no leo ni posteo nada sobre él, y creo que ya entre tantas noticias de publicidad y tecnología que vengo publicando, nos viene bien regalar a todos los que leen Listao, un poco de sensibilidad porteña.

Olvidense de Google, de los Iphones, y de Technorati por un rato y lean en voz alta. Si pueden elegir a alguien a quién leérselo, mejor.

¡TODO ERA AMOR!

¡Todo era amor… amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla,
amor al portador, amor a plazos.
Amor analizable, analizado.
Amor ultramarino.
Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche…
lleno de prevenciones, de preventivos;
lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M, con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas…
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso…
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus faltas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor… ¡y nada más que amor!

Si les gustó les recomiendo leer, “No se me importa un pito” el poema más conocido de Oliverio Girondo.

Sin novedad en el Frente.

Pasaron años desde que escuché por primera vez de la boca de mi abuelo los relatos de la guerra a los que hacía referencia este libro escrito por Erich Maria Remarque.

Escrito en primera persona relata las atrocidades de la guerra de trincheras que sufre un soldado alemán durante la primera guerra mundial.

Casualmente al comenzar este libro tuve una discusión con una graduada de Comunicación Social, cuya tesis se basó en las “voces silenciadas” de un grupo de veteranos de la guerra de Malvinas, que a diferencia de muchos otros, no se ven a si mismos como víctimas sino como parte de una gesta histórica.

Acusado de “posmoderno vendepatria” aliado del imperialismo, cosa que fue original al menos ya que nunca me lo habían dicho antes, recordé las palabras de mi abuelo cuando me contaba sobre los ex combatientes de la guerra civil española, y del librito que tantas veces me recomendó y que finalmente, luego de un par de años de su fallecimiento hoy termino de leer.

Para los que destestan la guerra en todas sus formas encontrarán en “Sin novedad en el frente” un alegato contra ella. Para los otros, almas beligerantes que cantan loas a la misma (casi siempre sin animarse a poner el cuerpo en los combates) se los recomiendo aún más.

La Unión Sovietica sigue viva

La registración de dominios “.su” ha aumentado 45 por ciento este año

La Unión Soviética puede ser ya un recuerdo de la historia cercana, pero existe un solo lugar donde la utopía socialista sigue viva: el ciberespacio.

Dieciséis años después del colapso de la superpotencia, los sitios Web cuyos dominios terminan con el soviético “.su” siguen creciendo. Tan sólo este año aumentaron un 45 %.

Bloggers, empresarios y comunistas nostálgicos son parte de una pequeña pero creciente comunidad en línea resisten en forma online la desaparición de la virtualidad Sovietica.

La nostalgia rusa por el imperio soviético es parte de la historia. Nashi, o “nuestro”, es un grupo de jóvenes pro-Kremlin que ganó notoriedad por sus protestas contra los críticos del Kremlin

El grupo que lealmente alaba el Presidente Vladimir Putin en “nashi.su”, niega que la elección de un dominio “. su” haya sido un modo de enviar al mandatario un mensaje político.

Muchos empresarios también ven posibles beneficios en este dominio, y por eso se lanzaron a acaparar un listado extenso de nombres y marcas reconocibles.

Un pequeño taller de reparación de automóviles de Moscú que se especializa en vehículos Ford dispone de una página en “ford.su”, mientras que el propietario de “apple.su” es un moscovita que dice que está dispuesto a intercambiar su dominio por una notebook, que aclara no tiene que ser necesariamente una Mac de Apple Inc.

Vladimir Khramov, un administrador de la red de Moscú, dice que compró “microsoft.su” el año pasado simplemente tener un email que sea fácil de recordar.

Aunque Khramov insiste en que “no lo compra para la revenderlo”, otros buscan en compras similares un negocio rápido. Yan Balayan registrado una serie de direcciones de alto perfil, incluyendo “ussr.su”, “stalin.su” y “kgb.su” – y ahora pide $ 30.000 (€18, 900) cada una, pero aclara que “está dispuesto a regatear.”

Con pocas excepciones, la penetración de Internet es relativamente baja en las ex repúblicas soviéticas. La Fundación Opinión Pública Rusa dice que sólo el 27 por ciento de los adultos de Rusia utilizan Internet.

Si bien ya existen muchos empresarios de Internet apasionados por el dominio “.su”, muchos otros dicen que este dominio es solo una reliquia del pasado que no merece el mismo estatus de dominios como “. Ru” para Rusia “. Uk” para el Reino Unido y “Fr” para Francia.

Están vendiendo boletos a el hundimiento de un barco”, dijo Anton Nosik, un veterano periodista y fundador de varios proyectos web exitosos “Su mensaje es para los perdedores y los rezagados”.

¿Qué sigue? ¿Los nombres de dominio para el Imperio Romano o la Grecia antigua?

El dominio “. Su” tiene su origen en a septiembre de 1990, poco más de un año antes del colapso soviético. En 1994 Rusia recibió el nombre de dominio “. Ru”. Otras ex repúblicas soviéticas también recibieron otros códigos.

Si bien existieron varias maniobras para dar de baja este dominio los usuarios resistieron y en 2001, y en respuesta a la presión de los usuarios ávidos de un acceso más libre para este dominio se abrió su comercialización a todo el mundo.

El precio se mantuvo artificialmente alto a razón de $ 120 (€76) por nombre (seis veces el precio de un dominio “. Ru”) para limitar el número de nuevos usuarios y evitar el acaparamiento de nombres para su reventa en una práctica denominada ciberocupación, dice Andrey Vorobyev, portavoz de RU-Center, el organismo autorizado para registrar nombres de dominio.

Pero en enero, RU-Center bajó el precio de “. Su” a $ 25 (€16) en un intento de fomentar el dominio de la popularidad en todo el mundo. El nuevo precio atractivo incrementó los registros “.su” hasta llegar a los 45000 sitios registrados actualmente. Por el momento, la demanda no da señales de disminuir.

Fuente: AP

Monsanto: Cosecha de miedo

Leyendo El viaje de Odisea encontré un link a una nota de Vanity Fair en donde denuncia los manejos de Montsanto.

Esta investigación estuvo a cargo de los periodistas Donald L. Barlett and James B. Steele. A continuación mi traducción de la misma. En días del piquete ruralista y con el conflicto del campo en una tensa espera, quizás a muchos le suene conocido lo que cuenta el artículo.

Sin duda al momento de decidir nuevas políticas agropecuarias en nuestro país, sería importante incluir en la discusión el tema de las patentes.

Monsanto: Cosecha de miedo

Monsanto ya domina la cadena alimentaria de Estados Unidos con sus semillas genéticamente modificadas. Ahora que su próximo objetivo es la producción de leche. Sus despiadadas tácticas de batallas legales en contra de los pequeños agricultores son tan aterradoras como la historia de contaminación tóxica que acarrean sus prácticas desde hace décadas.

Gary Rinehart recuerda claramente el día en el verano de 2002, cuando caminaba en el extranjero y publicó su amenaza. Rinehart estaba detrás del mostrador de “Square Deal”, su “viejo almacén de campo”, como él lo llama, en Eagleville, Missouri, una pequeña comunidad agrícola 100 millas al norte de Kansas City.

”Square Deal” está en Eagleville, y es un lugar donde los agricultores y los pobladores pueden ir para comprar linternas, tarjetas de felicitación, elementos de caza, helados, aspirinas, y decenas de otros pequeños objetos sin tener que conducir a una hasta una gran tienda en la ciudad de Betania a 15 millas del lugar.

Todo el mundo conoce Rinehart, quien nació y se crió en la zona y es el propietario de uno de los pocos negocios que sobreviven en Eagleville.

“Bueno, Soy yo”, dijo Rinehart

Rinehart recuerda que el hombre comenzó a atacarlo verbalmente, diciendo que tenía pruebas de que Rinehart había plantado soja genéticamente modificada por Monsanto violando la patente de la compañía. También le dijo que era mejor negociar con Monsanto que enfrentar las consecuencias.

Rinehart no podía creer las palabra que escuchaba perplejo junto a los clientes que esperaban y los empleados de la tienda. Como muchos otros en las zonas rurales de Estados Unidos, Rinehart sabía de la feroz reputación de Monsanto para hacer cumplir sus patentes y demandar a cualquiera que presuntamente las violara.

Pero Rinehart no era un agricultor. No era un distribuidor de semillas. No había plantado ni vendido semillas. Era dueño de una muy pequeña tienda de campo en un pueblo de 350 personas. Estaba furioso de alguien entrara en su negocio y lo avergonzará delante de todos. “Me hizo quedar mal a mí y a mi negocio”, dice

Rinehart. Entonces le dijo al intruso, “Tenés al hombre equivocado”.

El extraño insistió y Rinehart lo invitó a retirarse. Mientras se iba el hombre siguió amenazandolo. Rinehart dice que no recuerda las palabras exactas, pero fueron algo como “Monsanto es grande. Usted no puede ganar. Lo vamos a hacer pagar”

Escenas como esta se ven todos los días en muchas zonas rurales de Estados Unidos.

Monsanto persigue a agricultores, cooperativas rurales, comerciantes de semillas y cualquier persona que sea sospechosa de haber infringido sus patentes de semillas genéticamente modificadas.

Entrevistas y documentos judiciales revelan que Monsanto se apoya en un ejército de investigadores privados y agentes que llevan temor al corazón rural de EEUU.

Estos agentes llegan a los campos agrícolas y secretamente filman y fotografían a agricultores y propietarios de tiendas, se infiltran en reuniones de la comunidad, y reúnen información acerca de las actividades agrícolas.

Los agricultores dicen que algunos agentes de Monsanto se hacen pasar por encuestadores. Otros se enfrentan los agricultores en sus tierras y tratan de presionar a firmar documentos que dan a Monsanto acceso a sus registros privados. Los agricultores los llaman “La policía de las semillas” y utilizan palabras como como “Gestapo” y “mafia” para describir sus tácticas.

Cuando se le preguntó por estas prácticas, Monsanto se negó a dar detalles y solo aclaró que empresa está simplemente protegiendo sus patentes. “Monsanto gasta más de $ 2 millones al día en la investigación para identificar, probar, desarrollar y llevar al mercado nuevos e innovadores semillas y tecnologías que beneficien a los agricultores” declaró el portavoz de Monsanto, Darren Wallis, en un correo electrónico enviado a Vanity Fair.

“Una herramienta en la protección de esta inversión es patentar nuestros descubrimientos y, en su caso, defendernos legalmente en contra de los que podría optar por violarlos”. Wallis dijo que, si bien la gran mayoría de los agricultores y comerciantes de semillas siguen el acuerdo de licencia, “Existe una pequeña fracción que no lo hace” y que Monsanto tiene la obligación de hacer valer sus derechos de patente sobre los que “que pretenden aprovecharse de los beneficios de la tecnología sin tener que pagar por su uso.” Sin embargo dice que “solo un pequeño número de casos llegan a juicio”

Algunos comparan la postura de Monsanto con los esfuerzos de Microsoft para proteger su software de piratas. Por lo menos con Microsoft, el comprador de un programa puede usarlo una y otra vez. Pero los agricultores que compran las semillas de Monsanto ni siquiera pueden hacer eso.

El control de la naturaleza

Durante siglos, los agricultores han guardado las semillas de una temporada a otra: se plantaba en la primavera, se cosechaba en otoño, luego preparaban las semillas durante el invierno para volver a plantarlas la siguiente primavera. Monsanto ha provocado que esta antigua práctica desapareciera.

Monsanto desarrolló y patento las semillas transgénicas que resisten a su propio herbicida (Roundup), ofreciendo a los agricultores la opción de fumigación los campos matando a todas las malezas sin afectar los cultivos.

Durante casi toda su historia, la oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos se habían negado a conceder patentes sobre las semillas ya que consideran formas de vida con demasiadas variables para ser patentadas. “No es como describir un widget”, dice Joseph Mendelson III, el director legal del Centro de Seguridad Alimentaria, que tuvo a su cargo el seguimiento de las actividades de Monsanto en las zonas rurales de América durante años.

Sin embargo en 1980 la Corte Suprema de los EE.UU., en una votación con cinco jueces a favor y cuatro en contra aceptaron el patentamiento. En su decisión, el tribunal amplió el derecho de patentes para abarcar a ” microorganismos vivientes creados por el hombre”.

En este caso, el organismo ni siquiera una semilla. Se trataba de una bacteria “Pseudomonas” desarrollada por un científico de General Electric para limpiar derrames de petróleo. Pero el precedente quedó establecido, y Monsanto se aprovechó. Desde los 80´s, Monsanto se ha convertido en el líder mundial en semillas modificadas genéticamente y ha obtenido 674 patentes de biotecnología, más que cualquier otra compañía, según datos del Departamento de Agricultura de EE.UU.

Los agricultores que compran semillas patentada por Monsanto Roundup Ready están obligados a firmar un acuerdo prometiendo de no guardar las semillas producidas después de cada cosecha para volver a plantarlas, o de vender las semillas a otros agricultores. Esto significa que los agricultores tienen que comprar semillas nuevas cada año. Ese incremento en las ventas, junto al combo de venta con el desmalezador Roundup generó millones para Monsanto.

Este cambio radical respecto de la antigua práctica ha creado disturbios en las granjas. Algunos agricultores no comprenden que no se permite guardar las semillas de Monsanto para una futura siembre. Otros lo saben pero no comprenden porque desperdiciar un producto perfectamente utilizable. Algunos otros dicen que no utilizan semillas genéticamente modificadas de Monsanto, pero las semillas han sido llegado a sus campos por el viento o depositadas por las aves. A simple vista ambas variedades son idénticas, y sólo un análisis de laboratorio pueden mostrar la diferencia.

Incluso si un agricultor no compra semillas transgénicas y no las quiere en su tierra, seguramente recibirá una visita de “los policías de las semillas” de Monsanto si se descubren rastros de sus semillas en sus cosechas.

La mayoría de los nortamericanos conoce Monsanto porque compra sus productos para el jardín pero no tienen idea de que está involucrado en la producción de los alimentos que llevan a sus mesas cada día.

Durante la mayor parte de su historia, Monsanto fue conocido como un gigante de los productos químicos, culpable de la producción de algunas de las sustancias más tóxicas jamás creadas generando residuos y convirtiendo regiones enteras en algunos de los más contaminados de la Tierra.

Sin embargo, durante la última decada, la compañía ha tratado de borrar su pasado tratando de mostrarse como algo muy diferente. Ahora se muestra como una “empresa agrícola” dedica a hacer del mundo “un lugar mejor para las generaciones futuras.”

Aún así, más de un cientos de webs describen las semejanzas entre Monsanto y la empresa ficticia “U-Norte” en la película Michael Clayton, un gigante de la agroindustria demandados por varios miles de millones de dólares acusados de vender un herbicida que causa cáncer.

Las semillas transgénicas de Monsanto semillas han transformado la empresa y están alterando radicalmente la agricultura mundial. Hasta el momento, la empresa ha producido semillas transgénicas de soja, maíz, canola, y algodón.

Muchos más productos se han desarrollado o están en fase de preparación, incluidas las semillas de remolacha azucarera y de la alfalfa.

La compañía también está tratando de ampliar su alcance en la comercialización de la producción de leche artificial incorporando en las vacas la hormona del crecimiento que aumenta su producción, y que está tomando medidas enérgicas para poner a los que no deseen utilizar la hormona de crecimiento en una situación de desventaja comercial.

Aún cuando la empresa está impulsando su programa de trasngénicos, Monsanto también está comprando las empresas de semillas convencionales. En 2005, Monsanto pagó $ 1,4 millones por Seminis, compañía que controla el 40 por ciento del mercado de los EE.UU. para la lechuga, los tomates, otras semillas de hortalizas y frutas.

Dos semanas más tarde anunció la adquisición de la tercer mayor empresa de algodón del país, Emergent Genetics, por 300 millones de dólares. Se estima que las semillas de Monsanto representan en la actualidad el 90 por ciento de la producción de soja de los EE.UU. Las adquisiciones de Monsanto han impulsado su crecimiento explosivo, transformándola en la compañía de semillas más grande del mundo.

En el Irak, el trabajo se enfoca en en proteger las patentes de Monsanto y otras empresas de semillas transgénicas Uno de las últimas actividades de Paul Bremer como jefe de la Autoridad Provisional de la Coalición fue una orden que estableció que “los agricultores tienen prohibida la reutilización de las semillas de variedades protegidas.” Monsanto ha dicho que no tiene interés en hacer negocios en Irak, pero en caso de que la empresa cambie de opinión, la ley americana está en su lugar.

Cada vez más las empresas agrícolas y los agricultores están utilizando semillas transgénicas de Monsanto. En 1980, no existían los cultivos modificados genéticamente en los EE.UU. En 2007, se plantaron un total de 142 millones de acres. En todo el mundo, la cifra fue de 282 millones de acres. Muchos agricultores creen que las semillas transgénicas aumentan el rendimiento de los cultivos y les hace ahorrar dinero. Ademas mediante el uso de semillas de soja Roundup Ready, un agricultor puede pasar menos tiempo atendiendo a sus campos. Con las semillas de Monsanto, los agricultores siembran, y luego se fumiga con Roundup para matar las malas hierbas reemplazando el trabajo intensivo que requería el control de la maleza.

Y el control de las semillas no es una abstracción. Quien provea las semillas que se plantan en el mundo controlará el abastecimiento mundial de alimentos.

Bajo Vigilancia

Después de que el investigador de Monsanto enfrentara a Gary Rinehart, la empresa presentó una demanda federal alegando que Rinehart “Había plantado a sabiendas, intencional, y voluntariamente en violación de los derechos de patente de Monsanto”

Durante la temporada de siembra del 2002, el investigador Jeffery Moore, al vigilar la finca del Sr Rinehart, observó al demandado con una bolsa marrón plantando semillas de soja. Moore luego de observar esta tarea localizó dos bolsas vacías en una zanja en ubicada al lado de uno de los campos plantados por Rinehart, en las que quedaban algunas semillas. Moore recogió una pequeña cantidad de estas semillas de sojas que quedaban en la bolsa. Estas muestras tomadas dieron un resultaro positivas al realizárseles una prueba de Monsanto Roundup Ready.

Ante la demanda judicial federal, Rinehart se vio obligado a contratar a un abogado. Monsanto finalmente se dio cuenta de que “el investigador Jeffery Moore” había apuntado al hombre equivocado, y se retiro la demanda.

Rinehart más tarde se enteró de que la empresa había realizado una investigación de los agricultores de su zona. Rinehart nunca fue escuchado nuevamente por Monsanto: no le mandaron una carta de disculpa, no admitieron publicamente que la empresa había cometido un terrible error, ni le ofrecieron pagar los honorarios del abogado. “No sé cómo logran salirse con la suya”, dice. “Si yo hubiera tratado de hacer algo como que eso me hubiera salido muy mal. Me sentí como si estuviera en otro país. “

Gary Rinehart es, en realidad, uno los más afortunados objetivos de Monsanto. Desde la introducción comercial de sus semillas transgenicas en 1996, Monsanto ha puesto en marcha miles de investigaciones y presentó demandas judiciales contra cientos de agricultores y comerciantes de semillas. En un informe de 2007, el Centro de Seguridad Alimentaria, en Washington, DC, se documentan 112 demandas en 27 estados. Además, Bill Freese, un investigador de este centro dice: “El número de casos registrados es sólo la punta del iceberg”.

Los abogados que han representado a los agricultores demandados por Monsanto afirman que las acciones intimidatorios de las empresas son moneda corriente.

La mayoría se rinde y paga a Monsanto cierta cantidad de dinero por daños y perjuicios, y los pocos que se resisten se enfrentan contra la fuerza jurídica de la empresa semillera.

Para seguir leyendo el informe (en inglés) hacé click aquí.

Blogs, periódicos y crisis de identidad

Les transcribo un post muy interesante de Juan Freire donde se analiza la relación de los medios con los blogs.

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Primero fue la prensa, después fue Internet, poco después la prensa llegó a Internet, a continuación nació una nueva “prensa” digital y, casi inmediatamente, llegaron los blogs. ¿Y ahora?, en Soitu.es Piel digital planteo que los límites han dejado de estar ya claros: ¿Qué soy? La crisis de identidad de medios y blogs.

¿Qué es un blog? La pregunta a los que todos buscan respuesta y que tiene (y cada vez más) una casi imposible contestación. Vayamos a unas definiciones convencionales: ¿un medio de comunicación?, ¿una tecnología?

Entonces estaremos de acuerdo en que desde The Huffington Post (el tercer “blog” de mayor valor económico según algunas estimaciones) al propio Soitu.es son blogs. Pero entonces, ¿qué es Piel digital? … ¿y mi humilde blog personal?

Pero y, ¿qué es un periódico digital? El País, El Mundo, The Guardian … pero también The Huffington Post y Soitu.es son medios digitales que usan principalmente texto … pero no únicamente. Los contenidos audiovisuales circulan por sus “páginas” y son más que complementos, tanto para los “nativos digitales” como para los heramanos pequeños digitales de las grandes cabeceras en papel. Por tanto son medios … pero también serían blogs.

Juan Varela, mi vecino de “contenedor”, se ha ido al IX Congreso Nacional de Periodismo Digital de Huesca para descubrir que (aún) no hay modelo para los medios digitales (Un modelo de periodismo para cada digital) después de asistir a un taller de directivos de medios digitales.
Y en este escenario estamos ahora.

Los límites se han difuminado y domina la fragmentación y los híbridos. Como explico con más extensión en Soitu, los expertos nos hacen recomendaciones:

  • Marc Cuban defiende apasionadamente que los medios no deberían incluir blogs.
  • Paul Boutin recomienda obviedades en The New York Times para aquellos que quieran convertirse en blogstars y de paso define en negativo a los blogs: no es una profesión (pero algunos acaban siendo profesionales), puede (o no) proporcionar ganancias, hablan de todo (y muchos de nada concreto), y se publica cuando y como se quiere (o sea, no se atienen a ningún estándar de frecuencia o estilo).
  • Francis Pisani nos recuerda que un blog casi nunca es buen negocio y
  • Raúl Hernández explica por qué ser blogger tampoco es buen negocio

…. O si. Un blog no es más que una extensión digital de la vida de una persona y el principal beneficio que proporcionan al 99.999% de los bloggers se sitúa en el ámbito de las emociones y la economía del regalo.

Hace 40 años asesinaban a Martin Luther King, Jr.

Martin Luther King, Jr.
1929 — 1968

Este reverendo estadounidense que fue premio Nobel de la Paz, gracias a tu labor como uno de los principales líderes del movimiento para la defensa de los derechos fundamentales e importante valedor de la resistencia no violenta ante la discriminación racial.

Para recordarlo, algunas de sus citas:

  • Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.

  • La esencial medida de un hombre no es donde se para en momentos de comodidad y conveniencia, sino donde se para en tiempos de desafío y controversia.
  • Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.
  • Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos.
  • De mi formación cristiana he obtenido mis ideales y de Gandhi la técnica de la acción.
  • Si el hombre no ha descubierto nada por lo que morir, no es digno de vivir.
  • Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada más rápido que un favor.
  • Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.
  • La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve.
  • Todo trabajo que enaltece la humanidad tiene dignidad e importancia y debe emprenderse con excelencia esmerada.
  • Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual.
  • Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien.
  • Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos.
  • La libertad nunca es voluntariamente otorgada por el opresor; debe ser exigida por el que está siendo oprimido.
  • El amor es la única fuerza capaz de transformar un enemigo a un amigo
  • El amor es la única fuerza capaz de transformar un enemigo a un amigo
  • Debemos aceptar la limitada desilusión, pero no debemos nunca perder la infinita esperanza.
  • Nuestra vida comienza a terminar el día que nos quedamos callados de las cosas que importan.
  • Puede que sea verdad que la ley no pueda hacer que un hombre me ame. Pero lo puede mantener de lincharme, y yo creo que eso es muy importante.
  • La injusticia en cualquier lado es una amenaza a la justicia en todos lados.
  • La oscuridad no puede echar a la oscuridad; solo la luz puede hacer eso; el odio no puede echar al odio; solo el amor puede hacer eso. El odio multiplica al odio, la violencia multiplica a la violencia, y la tenacidad multiplica la tenacidad en un espiral de descenso de destrucción… La reacción en cadena de la maldad – odio engendrando odio, guerras produciendo más guerras – debe ser rota, o los hundiremos en el abismo de la aniquilación.

Y para finalizar les dejo el discurso más memorable que haya dado en la histórica marcha sobre Washington en el 63.

Tengo un sueño.

Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.

Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.

Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de “fondos insuficientes”. Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.

También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.

Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.

1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia.

Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.

Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, “¿Cuándo quedarán satisfechos?”

Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que “la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente”.

Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.

Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.

Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño “americano”.

Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: “Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales”.

Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.

Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.

Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.

Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, “Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad”. Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.

Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! “De cada costado de la montaña, que repique la libertad”.

Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: “¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!”

Washington, DC
28 de agosto de 1963