"Habrá más penas y olvidos" por Jorge Lanata

El gran Cali Villalonga me recomendó leer esta interesante nota de Jorge Lanata sobre el caso Gerez. Le hice caso y no puedo dejar de compartirla.

Si bien, las condiciones de este caso dieron que sospechar desde el primer momento a todos, Lanata aporta datos que nos hacen pensar en que en este país, hasta los complots estan atados con alambre.

Lo peor es que entramos como caballos en cada uno de ellos.

El Artículo que transcribo fue publicado el domingo en el Diario Perfil. En la investigación participó el director del Diario de Morón y amigo personal Javier Romero.

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La historia del “aparecido” Luis Gerez forma parte de una larga cadena de hechos falsos, testigos mentirosos, internas políticas y espectaculares operaciones de prensa. Aunque típicamente argentina, es también una especie de versión remixada del cuento del pastorcito y el lobo pero, en este caso, el lobo había nacido en Santa Cruz. Mientras el Gobierno tironea de la causa para pasarla al fuero federal, los resultados obtenidos por la fiscalía local profundizan la pista política.

Esta semana, la investigación hará foco en el entorno político de Gerez, y su posible vinculación con delincuentes comunes de la zona de Escobar. Por otro lado, una investigación llevada a cabo por este equipo de PERFIL nos permite concluir, sin duda alguna, que Gerez apareció varias horas antes del discurso presidencial, el Gobierno lo sabía y lo que se vio por la pantalla fue simplemente un ejercicio de manipulación del público.

EL LOBO, EL LOBO

Si pensáramos antes de hablar, o antes de repetir palabras y razonamientos ajenos, podríamos advertir con claridad la cantidad de juicios sin fundamentos que hacemos a diario.

El “caso Gerez” está repleto de esas medio verdades que se completan en la opinión pública a fuerza de reiteración. El periodismo, al tratar de transformar problemas complejos en ideas simples de comunicar, ayuda a completar la confusión.

Repetimos, por ejemplo, que el testimonio de Gerez fue “clave” en la destitución de Patti. El 20 de abril de 2006 a las 11.25 de la mañana, Gerez declaró ante la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos que estuvo “detenido en la Comisaría de Escobar, pero no por un hecho político, en el año 1972. Hubo un crimen en mi barrio: mataron y violaron a un chico que era conocido mío. Entonces, fui detenido por dos o tres días (…). Recibimos amenazas de algunos policías de esa dependencia”.

—¿Puede recordar quiénes lo amenazaron? –le preguntó Vargas Aignasse, presidente de la Comisión, a Gerez.
—Eran dos o tres personas –dijo– y recuerdo a uno de ellos perfectamente: estaba Luis Abelardo Patti. Querían que dijéramos cosas que no sabíamos, que desconocíamos totalmente. Y esa noche alguien me retiró del lugar con una bufanda vendándome los ojos, y me llevaron a un cuarto donde por lo menos había tres personas. Yo escuchaba risas, decían: “Bueno, ahora vas a saber”, y creo que había un técnico que decía: “Metelo a la parrilla”, y empezaron a torturarme con picana.
—¿Usted pudo reconocer a alguien en ese momento?
—No. Yo no vi nada, pero pude reconocer voces. Una de ellas fue la del que me hacía más preguntas; a lo mejor no era el que ponía la corriente, pero sí uno de los que dirigía y decía: “Ponele detrás de la oreja que éste se caga”. Una de esas voces la tengo reconocida como la del comisario Patti.
—En ese momento, ¿usted tenía los ojos vendados?
—Sí, por eso hablo de voces, nada más. Otra voz que escuché fue la del policía Santos; todos eran muy conocidos porque era un pueblo chico, de veinte o treinta mil habitantes.

—¿Que edad tenía usted en ese momento?
—No tenía 17 años.

Así termina el “testimonio clave”. Si Patti es culpable de torturar, como consideramos que lo es, no puede serlo por un testimonio tan endeble. Pero el trabajo de la Comisión fue político y no jurídico, y Patti –como tantos otros– no debería haber llegado a la instancia electoral, pero es parte de otra discusión.
Cuando todo sucede bajo la órbita judicial, el hecho cambia: en la causa en la que Patti está acusado del asesinato de Ramón Goncalves, Gerez declaró el 8 de septiembre de 2005, y el 24 de octubre de ese año, el juez Villafuerte Russo dijo que no llegaba a “conmover los supuestos exigidos por el artículo 294 del Código Penal para pedir la indagatoria a Patti”.

Lo importante es que el país repitió durante semanas lo de “testimonio clave” y repetimos también, sin pensarla, otra presunción extraña: “Fue secuestrado por grupos que intentan intimidar a los futuros testigos en los juicios por derechos humanos”. Este segundo punto es importante porque puede presentárselo como una de las principales hipótesis de seguridad del Estado y no existe aún una sola prueba que lo sustente.

En off the record, son varios los funcionarios nacionales y provinciales que manifiestan su esperanza de encontrar a Julio López con vida y aún hoy no se animan a describirlo como un desaparecido. Si existe o no un grupo de tareas del túnel del tiempo, nadie mejor que el propio Gobierno para averiguarlo: nunca purgó la Secretaría de Inteligencia del Estado, mantiene los organismos ad hoc en las Fuerzas Armadas y la Policía, y la mejor imagen para investigar ese caso sería la de un perro mordiéndose la cola. Mientras el fantasma tan temido se mantiene en el terreno retórico, otros fantasmas nacen al calor de estos casos inciertos: la utilización política de situaciones que parecen, pero no son.

ABUELITA, QUE DIENTES TAN GRANDES TIENES…


Gerez desapareció a las ocho y media de la noche de un día miércoles, cuando salió de la casa de su amigo Jorge Altamirano, en Los Claveles 2685, en busca de carne para hacer un asado. En un barrio de casas bajas, un día feriado de verano, donde habitualmente los vecinos salen a matar el tiempo en la vereda, no pudo encontrarse hasta ahora ningún testigo del hecho. Ya fueron tomados 45 testimonios: ningún vecino ni transeúnte lo vio, nadie escuchó un grito, ni se encontraron huellas de alguna frenada. Una mujer cuadripléjica que sale a la puerta todos los días entre las seis y las diez de la noche estaba en diagonal a la esquina donde se habría producido el secuestro, y no vio nada ni recuerda nada especial sobre aquel día.

La agencia oficial Télam fue el único medio que pudo acceder a la declaración judicial de Gerez, algo que le está vedado incluso a su propio abogado. Según Télam, Gerez declaró que “fue ingresado a un vehículo, cuya marca ni color puede establecer y el recuerdo inmediato que tiene es el momento en que lo dejan en su lugar de cautiverio”.

Lo curioso frente al hecho es que, como en los típicos casos de infidelidad, la esposa de Gerez fue la última en enterarse: los compañeros de militancia de Gerez montan una “mesa de crisis” en casa de Altamirano y se ponen a investigar la desa-parición antes de las 10 de la noche de ese día, pero Mirta Praino recién se entera del secuestro de su esposo a las 5 de la mañana del día siguiente. Ninguno de sus amigos la llama para avisarle del hecho. Mirta es, de todos modos, una persona ejecutiva: según registró el disco rígido de su computadora a las 7.40 de ese día, apenas enterada de la desaparición de su esposo, concluye que el secuestro es político y le escribe una carta al presidente Kirchner dándole cuenta del hecho en esos términos. Luego se cambia, imprime la carta y viaja a Buenos Aires para encontrarse con Alicia, la hermana presidencial.

La hipótesis de la “zona liberada”, impulsada por varios medios, está desacreditada en la investigación: el móvil policial de la zona no tenía ABL (no confundir con Alumbrado, Barrido y Limpieza, así se denomina una especie de GPS que permite localizarlos según la cuadrícula en la que prestan servicios) desde 2004, por lo que es imposible determinar técnicamente dónde estaba. Pudo, por otro lado, probarse que no hubo comunicación por handy para liberar la zona, ya que el resto de los patrulleros la hubieran escuchado, y tampoco hubo comunicaciones vía Nextel. El policía de identidad reservada que declaró sobre la existencia de una zona liberada fue trasladado a Narcotráfico y posteriormente ascendido.

Otra hipótesis impulsada desde Página/12 planteó dudas sobre la filiación política de los fiscales y su pertenencia a la interna política local: Facundo Flores es de Bariloche, y ocupa su cargo hace 6 meses; Inés Molinari va por su noveno año de fiscal y viene de la Justicia nacional, como Paula Gaggiotti, quien estuvo antes en la Defensoría y en Instrucción; y Andrea Palacios fue nombrada fiscal hace seis meses.

Poco tiempo para tener una relación tan sólida con Patti, a menos que hayan pasado por una larga etapa epistolar, o de chat. La reacción de los cuatro al ver a un periodista es similar: entran en un cono de silencio. Temen que cualquier palabra salida de contexto resulte en un desvío de la causa al fuero federal. El último viernes recibieron una amable visita provincial advirtiéndoles que en boca cerrada no entran recusaciones.

Los que hablan encantados y con todo el mundo son los superespías de la SIDE K, que forma parte de una mesa de crisis en la fiscalía descentralizada, y juegan al buraco con los megaespías de la Federal. Cada vez que los fiscales citan a un testigo de identidad reservada, ellos aparecen silbando bajito alrededor, al punto que se presentó una queja pidiendo que se trasladaran a La Plata o Vicente López, pero todo quedó en la nada después de un llamado de Aníbal F.

La actividad de los espías no debe compararse a la de Kiefer Sutherland en un capítulo de 24: ellos sólo les cuentan a sus jefes lo que está pasando y acercan papelitos con nombres de miembros del PAUFE para pincharles los teléfonos. Todos menos uno: al día siguiente de la desaparición de Gerez, mientras los investigadores se encontraban en casa de Altamirano, un ignoto señor entró al domicilio de la esposa de Gerez en San Fernando: Mirta Praino trató de averiguar quién lo había enviado; los investigadores dijeron que ellos no, y la SIDE dijo que ellos tampoco. Cuando Prai-no volvió al living, el tipo había escapado con tanta astucia que olvidó su agenda, y alguien pudo anotar la chapa de su automóvil. Durante el fin de semana los peritos trabajaron en su agenda, y según pudo saberse a última hora del viernes, el auto pertenece a la Presidencia de la Nación.

¿PUEDEN VENIR A JUGAR MIS AMIGUITOS?

Las escuchas en el caso Gerez no representan un caso de hostigamiento al entorno de la víctima, son parte de los pasos automáticos que se realizan ante un secuestro: se intervienen los teléfonos a la espera de un pedido de rescate. Claro, los familiares y amigos desconocían este punto. La mayor parte del entorno del albañil se encuentra hoy investigada por “falso testimonio”. La pregunta es lógica: si mintieron en algo menor, ¿por qué no van a hacerlo en algo mayor? ¿Cuál es la utilidad o qué se oculta detrás de mentiras evidentes?

Estos son los actores de reparto:


Jorge de San Antonio Altamirano: amigo y compañero de militancia de Gerez, dueño de la casa donde iba a comerse el asado.


Mirta Praino: esposa de Gerez.

Orlando Ubiedo: titular de UATRE, gremio de los trabajadores rurales, y además, avicultor. Fue otro de los testigos contra Patti en el Congreso. Ex integrante de Montoneros y miembro de la JTP (Juventud Trabajadora Peronista). Tuvo trascendencia pública en los noventa, al denunciar el uso del pesticida Paration en los campos de floristas de la zona, causa que se tramitó en el juzgado de Roberto Marquevich y culminó con la detención de los quinteros. Años después, Ubiedo amenazó a otro grupo con una denuncia similar ofreciendo silencio a cambio de una coima, pero fue grabado y estaban marcados los billetes del “retorno”. Estuvo, por este hecho, preso cinco años en Olmos.
Fue precisamente Ubiedo quien, el año pasado, se acercó a la fiscalía para denunciar diversas amenazas contra su amigo Gerez: armas que le apuntaban, autos que se le cruzaban en plena calle. En su declaración, Ubiedo denunció a Patti vinculándolo con los hechos. La fiscal Molinari recibió la denuncia, instruyó a la DDI local para que investigara y citó a Gerez, quien no ratificó ninguno de los hechos denunciados por Ubiedo. La causa fue archivada.

Emilio Pérsico: su abuelo y su padre crearon los helados Pérsico y sus tíos inventaron la marca Freddo.

Comenzó a militar en Montoneros a los 14 años. El mismo se presenta como uno de los fundadores de Quebracho, aunque sus miembros lo repudian y aseguran que tuvo un “fugaz paso” entre 1996 y 1998, y es actualmente vicejefe de Gabinete de Felipe Solá, cargo al que llegó de la mano de Aníbal F. y sus aspiraciones a gobernador a.S. (antes de Scioli). Fuentes de la Provincia aseguraron a PERFIL que Pérsico fue, hace años, socio del propio Gerez en un taller mecánico en Don Torcuato.

Desde el sector de Patti denuncian que Pérsico, curiosamente, estuvo en Escobar un día antes y un día después del secuestro. Quien en efecto se trasladó hasta allí y lo hizo públicamente como muestra de preocupación del Gobierno fue el ministro del Interior, Aníbal F.

Alberto Fernández de Rosa, actor, protagonista entre otros filmes de Los bañeros más locos del mundo y de Chiquititas, miembro del PJ de Escobar y virtual vocero de Gerez durante todo el conflicto. “Les pido que no le pregunten por lo que le hace mal”, solicitó a cada periodista que se acercó a Gerez.

ABUELITA, QUE VOZ TAN GRAVE TIENES…
Estas fueron algunas de las frases dichas por teléfono en el entorno de Gerez:
“Buscá en los galpones con la SIDE, que eso nos pone bien con Kirchner” (de Pérsico a Gerez).

“Hay que atajar el gol, nos están por hacer el gol. No declares. No vayas” (Gerez).

“Hay que llenarle el casete a la fiscal general” (de Pérsico, cuando se enteraron de la existencia de las escuchas telefónicas).

Se le preguntó a Altamirano si entre los días 27 y 28 de diciembre abandonó Escobar, a lo que respondió que no. También dijo que sus teléfonos son de uso privado y nunca los presta a nadie. Investigaciones posteriores permitieron descubrir que Altamirano a la 0.23 del día 28 estaba en la localidad de Matheu, y en Garín –donde apareció Gerez– a las 3.10 del mismo día.
Testigo Domingo Rivainera: ¿Sabés qué? Recién me volvió a llamar la fiscalía. No sabés qué hinchapelotas…

Altamirano: Y… ya sabés lo que te van a preguntar, ¿no? A quién le avisaste primero, si me dijiste a mí que Luis había aparecido. Bueno, deciles que sí porque yo ya les dije que fuiste vos el que me avisó.

Rivaneira: Sí, sí… y yo te avisé por teléfono o ¿cómo?

Altamirano: Sí, vos me avisaste por teléfono.

“Che, hoy tenés una citación en la fiscalía, hoy a la 1. El tipo tiene orden de esperarte acá, así que no aparezcas hasta las cinco de la tarde” (De Gerez a su esposa, Mirta Praino).

Gerez: Che, ¿cómo sería el tema para poder evitar ir a declarar?

Dr. Capandegui: No, eso no se hace con el abogado, podemos pedir algún certificado médico, siempre es bueno tener algún médico conocido que nos pueda hacer un certificado, que la persona no puede declarar porque tiene presión alta, estrés, lo que sea. (Capandegui es abogado de la secretaria de Derechos Humanos de la Provincia.)

Y un último aporte de la SIDE, que pierde el pelo pero no las mañas: intentó acercar a la investigación a un testigo “fundamental”, ex agente de tránsito que estaba tomando mate en la calle, vio pasar un auto con vidrios polarizados a 90 kilómetros por hora, y a través del espejo creyó reconocer la nuca del chofer de Patti: la versión masculina de María Nicolasa Romero, la enfermera policial de la causa AMIA, única testigo que vio la Trafic.

Y COMIERON PERDICES


—Está todo bien. Está todo muy bien –el ministro Arslanian es optimista por naturaleza y obligación del cargo, pero en este caso el “todo bien” parecía tener un peso particular. Eran las 6 de la tarde del viernes y, de pronto, había decidido suspender sus vacaciones y volver al despacho.

—Esta tarde dijo que era optimista sobre lo de Gerez, queríamos saber si había alguna pista nueva –le preguntó un miembro de este equipo a una fuente de la Gobernación bonaerense.

Al rato, la misma fuente contestó: “Dice que está todo bien”.
Dos horas después, las cámaras de Canal 7 transmitían el discurso del Presidente: habló sobre la impunidad y pidió que el albañil apareciera. Dijo que no se iba a dejar extorsionar. Y Gerez apareció a la media hora. Un emotivo ejemplo del poder de la palabra.

INVESTIGACION: J L / ROMINA MANGUEL / JAVIER “DJ” ROMERO

Holocausto

Emotivos homenajes en Polonia y Alemania a las víctimas del Holocausto

La Asamblea General de la ONU condenó ayer “todo intento de negar los hechos históricos como el Holocausto”.
La moción había sido planteada por el representante norteamericano, que aprovechó así el flanco débil presentado por el gobierno iraní que recientemente organizó una conferencia para tratar de mostrar el asesinato de seis millones de judíos como una mentira.
El único de los 192 países miembro de las Naciones Unidas que votó en contra fue Irán. Los representantes de los países árabes, e inclusive un aliado de Irán como Venezuela, aprobaron la moción.
La resolución promueve también campañas de formación y prevención “que contrarresten todo intento de negar o quitarle relevancia al Holocausto”.


Reality Show

En Argentina seguimos con Gran Hermano, que ya va por su 5ta o 6ta versión.

Siempre el mismo embole.

Un grupo de imbeciles que estan al pedo todo el día hablando giladas hasta que les agarre un brote psicótico.
O sea, aburrimiento asegurado.

Sin embargo, el genero de los “Reality Show” no está muerto y puede seguir siendo explotado.
En EEUU, crearon el “Virgin Territory“, un nuevo reality show busca a personas dispuestas a perder su virginidad con estrellas porno.

Esto si que es innovación.

El cambio climático, más grave que el terrorismo

El científico británico Stephen Hawking, célebre por estar postrado en una silla de ruedas inmóvil desde hace treinta años y por haber escrito ese maravilloso best seller científico llamado “La Historia del Tiempo”, aseguró que el cambio climático es una amenaza para el planeta superior al terrorismo.

Su comentario se produjo mientras otros prominentes científicos adelantaban las manecillas del llamado Reloj del Juicio Final, para advertir al mundo que estamos más cerca de una hecatombe atómica o climática. Es la cuarta vez que los expertos de la revista Boletín de los Científicos Atómicos, patrocinada por Hawking, adelantan el gigantesco reloj, situado en la Universidad de Chicago.

Hawking advirtió que “como ciudadanos del mundo, tenemos el deber de alertar al público de los riesgos innecesarios con los que vivimos cada día, y de los peligros que prevemos si los gobiernos y las sociedades no actúan para inutilizar las armas nucleares y evitar un mayor cambio climático”.

Como científicos “comprendemos los peligros de las armas nucleares, pero estamos viendo cómo las tecnologías y actividades humanas están afectando al clima de forma que pueden cambiar para siempre la vida en la Tierra”, añadió.

El reloj fue adelantado dos minutos por los expertos del Boletín de los Científicos Atómicos, que deciden la posición de las agujas en consulta con su consejo de patrocinadores, del que forman parte 18 laureados con el premio Nobel. Antes marcaba las 23.53 y ahora pasó a las 23.55, lo que representa que estamos supuestos cinco minutos (en la medida del tiempo que se emplea como metáfora) de la hecatombe.

El anuncio del cambio de hora se efectuó en presencia de numerosos científicos ingleses y estadounidenses (justamente, este país tiene al presidente que más se opone a una política contra el calentamiento global, porque discute sus evidencias científicas). El presidente de la Royal Society de Londres y reconocido profesor de cosmología y astrofísica, Martin Rees, señaló que, aunque las armas nucleares siguen siendo “la amenaza más inmediata y catastrófica para la Humanidad”, el cambio climático “también tiene el potencial de acabar con la civilización tal y como la conocemos hoy”.

En términos similares se pronunció la directora del Boletín de los Científicos Atómicos, Kennette Benedic, al hacer un llamado a modificar la forma de pensar sobre el uso y el control de las nuevas tecnologías para “evitar una destrucción indescriptible y un mayor sufrimiento humano”.

El reloj, creado en 1947 por un grupo de científicos preocupado por el posible estallido de una guerra nuclear, del que formó parte Albert Einstein, marcaba inicialmente las 23.53 horas, a siete minutos de la medianoche del eventual día del Apocalipsis o del Juicio Final, y desde entonces se adelantaron o retrasaron 18 veces, incluida ésta.

El momento en que más cerca estuvieron las agujas del ‘desastre’ fue en 1953, cuando se colocaron a sólo dos minutos de las 00.00 horas tras la primera explosión de una bomba de hidrógeno por parte de EEUU.

Posteriormente, el reloj se retrasó a 12 minutos en 1972 después de firmarse el acuerdo de limitación de armas nucleares estratégicas (SALT), volvió a acercarse hasta los seis minutos en 1988 y dos años después se retrasó nuevamente a 10 ante los cambios en el Este de Europa.

La última ocasión en que se cambió fue en febrero de 2002, cuando se adelantaron las agujas dos minutos tras los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos. El denominador común de todos estos casos es evidente. Tras cada una de las acciones se encuentra la mano del hombre.

La Ley de Bosques se tratará en Extraordinarias

Por Miguel Jorquera

La casilla del correo electrónico de la Jefatura de Gabinete se atiborró con miles de e-mails enviados por ambientalistas que reclamaban la inclusión de la emergencia forestal entre las prioridades parlamentarias del Gobierno. Pero recién ayer, el ministerio que dirige Alberto Fernández y la propia secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, admitieron que la “ley de presupuestos mínimos para los bosques nativos” está incluida en la lista de temas que completan el decreto de convocatoria a sesiones extraordinarias que el Poder Ejecutivo enviará a fin de mes al Parlamento. Pero el proyecto original, impulsado por el diputado kirchnerista Miguel Bonasso, ya tiene la aprobación en general de la Cámara baja, aunque nunca avanzó en el tratamiento de sus artículos y lo dejó en un extraño estado legislativo a mitad de camino entre la sanción y el rechazo. Todo cruzado por una sórdida puja dentro del bloque oficialista.

La conferencia de prensa era para el anuncio de la reforma del sistema previsional, pero Alberto Fernández reconoció ahí la intensa campaña de los grupos ambientalistas que llenaron de correos electrónicos la página web de su ministerio. Luego, desde la Jefatura de Gabinete y la Secretaría de Medio Ambiente afirmaron que la emergencia forestal será parte de las sesiones extraordinarias del Congreso, previstas para comienzo de febrero. “Esperamos que sea sancionada, porque es muy importante para el presente y para el futuro y para cuidar el patrimonio de los argentinos”, señaló Picolotti con cierto optimismo porque la ley no vuelva a tener tropiezos legislativos que no pudo sortear el año pasado. “No se trata de volver intocable al bosque en el país”, afirmó la funcionaria. La emergencia sólo regulará los desmontes que se paralizarán hasta que un relevamiento nacional establezca la situación en cada lugar del país.

Pero estos mismos argumentos tampoco lograron torcerles el brazo a los propios legisladores del Frente para la Victoria que se oponían a la iniciativa. Todos ellos, abroquelados detrás de las políticas implementadas por los gobiernos de las provincias de Salta, Misiones y Formosa, y otras del nordeste argentino. Los gobernadores no quieren resignar la autoridad sobre los permisos para desmontes ni atarse a una legislación que le ponga límites.

Su férrea resistencia logró tachar dos veces la “emergencia forestal” del temario de las sesiones en la Cámara de Diputados y sólo aceptó su aprobación en general antes que la confrontación en el oficialismo estallara públicamente y después de introducir no pocas modificaciones al proyecto original. Entre ellas, la consulta obligatoria a las comunidades indígenas que habitan los bosques nativos antes de que sean talados.

En esa oportunidad, Bonasso prefirió exponer la confrontación legislativa en términos económicos y no políticos: “El estancamiento del tema es producto del lobby sojero”, dijo el diputado para graficar la expansión de ese cultivo sobre las tierras de los bosques nativos arrasados.

De acuerdo con un informe oficial elaborado en 2004, Argentina perdió en los últimos 70 años más del 70 por ciento de su patrimonio forestal nativo, ya que pasó de las 107 millones de hectáreas que ocupaban en 1935 a los sólo 33 millones que se conservan en la actualidad. “El problema es que desde que se conoció la ley se incrementó el proceso de entrega de permisos para desmonte, sobre todo en Salta, que por día entrega de 10 mil a 25 mil hectáreas”, denunció Hernán Giardini, de Greenpeace.

Novedosa alianza contra la deserción escolar


Fundación Cimientos y Fundación Agrupar acordaron promover la permanencia en la escuela de niños y jóvenes cuya situación socioeconómica los pone en riesgo de deserción escolar. Mediante una alianza que durará 3 años replicarán un Programa de Becas Escolares en la ciudad de Goya, Corrientes.


(INFOCIVICA, 22 de enero de 2007).- Fundación Cimientos y Fundación Agrupar firmaron un acuerdo para constituir una alianza a 3 años con el fin de replicar el Programa de Becas Escolares Cimientos en la ciudad de Goya, Corrientes.


Desde el año 1998 Cimientos implementa el Programa de Becas Escolares con el fin de promover la permanencia en la escuela de niños y jóvenes cuya situación socioeconómica los pone en riesgo de deserción escolar.

Los alumnos que participan del programa reciben una beca (asignación económica) para afrontar los gastos relacionados con su educación, un acompañamiento educativo cuyo fin es motivarlos y supervisarlos en sus estudios y participan de las Jornadas de Encuentros de Alumnos Becados donde conocen e intercambian experiencias con otros alumnos.


En esta alianza, la Fundación Agrupar será la responsable de la implementación directa del programa; mientras que Cimientos tendrá a cargo la capacitación, el acompañamiento y la evaluación para transferir los lineamientos, procesos y criterios que permitan llevar adelante el programa.


Durante el primer año participarán del programa 40 alumnos de bajos recursos socioeconómicos que se encontraban en riesgo de abandonar la escuela.


El Programa consiste en el apoyo económico y el acompañamiento a escuelas para la implementación de proyectos educativos que mejoren el proceso de enseñanza – aprendizaje. Durante el 2006 fueron financiados y acompañados 84 proyectos que alcanzaron a 23.473 alumnos.


Fundación Agrupar tiene como misión promover, facilitar, apoyar y desarrollar actividades tendientes a mejorar la calidad de vida de la comunidad. A través de diferentes programas busca fortalecer las organizaciones locales que trabajan en contextos de pobreza y brindar oportunidades educativas a los jóvenes de bajos recursos socioeconómicos.

Fundación Cimientos es una organización sin fines de lucro fundada a mediados de 1997 por un grupo de profesionales con la convicción de que la educación es la herramienta por excelencia para superar el círculo vicioso de la pobreza – falta de capacitación – exclusión social. Su misión es promover la igualdad de oportunidades educativas mediante programas que favorezcan la inclusión escolar y mejoren la calidad de la educación que reciben los niños y jóvenes provenientes de familias de bajos recursos socioeconómicos.


A comienzos del 2005 Cimientos desarrolló el Programa de Alianzas con el fin de llegar a más alumnos y promover el desarrollo local del programa, multiplicando la cantidad de ejecutores directos del mismo.


De esta manera se busca descentralizar y potenciar las acciones de Cimientos en pos de la igualdad de oportunidades educativas. Actualmente se están desarrollando 4 alianzas, con Anpuy, de Salta; con Brazos Abiertos, de Misiones; con Liga Solidaria Colón, de Córdoba y con Agrupar, de Corrientes.


Para mayor información comunicarse con Mercedes Tevere de la Fundación Cimientos al (011) 4322-0590 o a info@cimientos.org También puede visitar www.cimientos.org


Desnudo sangriento contra los abrigos de pieles en Barcelona

Cecilia, amiga entrañable y ex-Greenpeace me envía sus fotos de la protesta “Sin Piel España” en Barcelona.

La protesta en la que participó mi amiga fue organizada por “Anima Naturalis” y buscaba concienciar a los ciudadanos de que por cada abrigo de piel que se fabrica hay que matar a unas 100 chinchillas, algo que, a su juicio, no está justificado en ningún caso, pues hoy en día existen otros tipos de materiales que sirven de abrigo.


"Salir corriendo es el único acto valiente que nos queda por hacer" por Michael Moore

Les adjunto una carta que el realizador americano Michael Moore escribió en relación a la guerra de Irak y su postura favorable a abandonar ya mismo el país invadido por las tropas norteaméricanas. Si bien tiene un par de meses me parece interesante para compartirla.

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Amigos,

El lunes fue el día en que hemos estado más tiempo en Iraq del que nos llevó toda la Segunda Guerra Mundial.

Así es.

Pudimos vencer a la Alemania nazi, a Mussolini y al Imperio japonés en MENOS tiempo del que le ha tomado a la única superpotencia mundial el asegurar la carretera desde el aeropuerto hasta el centro de Bagdad. Y ni siquiera hemos podido hacer ESO.

Después de 1.347 días, en el mismo tiempo que nos llevó avanzar a través de África del Norte, irrumpir en las playas de Italia, conquistar el Pacífico Sur y liberar toda la Europa occidental, después de tres años y medio ni siquiera podemos omar una simple carretera y protegernos de un artefacto casero de 2 latitas ubicadas en un agujero.

Con razón la tarifa del taxi desde el aeropuerto hasta Bagdad anda ahora en torno a los 35.000 dólares por un viaje de 25 minutos. Y eso no incluye un puto casco. ¿Son culpables nuestras tropas de este fracaso absoluto? De ningún modo, éste se debe a que ninguna cantidad de tropas o helicópteros o democracia a cañonazos jamás “ganará” la guerra en Iraq.

Es una guerra perdida, perdida porque nunca tuvo el derecho a la victoria; perdida porque fue iniciada por hombres que nunca han estado en una guerra, por hombres que se esconden detrás de otros enviados para luchar y morir.

Escuchemos lo que dicen los iraquíes según una reciente encuesta realizada por la Universidad de Maryland:

– El 71% quieren que USA se vaya de Iraq.

– El 61% APOYAN los ataques de la resistencia contras las tropas usamericanas.

Si, la mayoría de los ciudadanos iraquíes opinan que nuestros soldados deberían ser asesinados y descuartizados! Entonces ¿qué demonios estamos haciendo todavía allí? ¡Menudas indirectas!

Hay muchas maneras de liberar un país. En general, los residentes de ese país se sublevan y se liberan ellos mismos. Así es como lo hicimos nosotros. También se puede hacer mediante la desobediencia civil pacífica. Así es como lo hizo India. También puede lograrse que el resto del mundo boicotee un régimen hasta que se encuentre tan aislado que deba rendirse. Así lo hizo Sudáfrica. O también se puede esperar hasta que, tarde o temprano, las legiones del rey simplemente se retiren (a veces sólo porque hace mucho frío). Así es como lo hizo Canadá.

La manera que NO funciona consiste en invadir un país y decirle a la gente, “estamos aquí para liberaros”, cuando ellos no han hecho nada para liberarse a sí mismos. ¿Dónde estaban esos suicidas con bombas cuando Sadam los oprimía? ¿Dónde estaba la resistencia que planta bombas a la vera de los caminos mientras pasaba el convoy de Sadam? Supongo que el viejo Sadam era un déspota cruel, pero no lo suficiente como para que miles arriesguen el pellejo.

“¡Oh, no, Mike, no podían hacerlo, Sadam los habría asesinado!” ¿En serio? ¿No crees que el rey George mandó a asesinar a los colonos sublevados? ¿No crees que Patrick Henry o Tom Paine tenían miedo? Pero eso no los detuvo. Cuando decenas de miles no están dispuestos a derramar su propia sangre para derrocar a un dictador, eso debería ser la primera pista de que no van a estar dispuestos a participar cuando uno decide que va a liberarlos.

Un país puede AYUDAR a otro a derrocar a un tirano (eso es lo que los franceses hicieron por nosotros en nuestra revolución), pero después de ayudar uno, se va. Los franceses no se quedaron para decirnos cómo debíamos establecer nuestro gobierno. No dijeron, “nos quedamos porque queremos sus recursos naturales”. Nos dejaron con nuestros propios medios y nos tomó seis años antes de celebrar unas elecciones. Luego sufrimos una sangrienta guerra civil. Eso es lo que ocurre y la historia está llena de ejemplos así. Los franceses no dijeron, “ ¡Oh, deberíamos quedarnos en USA porque si no se van a matar entre ellos debido a ese asunto de la esclavitud!”

La única manera de que una guerra de liberación tenga posibilidades de éxito es que los oprimidos cuenten con el apoyo de sus propios ciudadanos – y con un grupo de Washingtons, Jeffersons, Franklins, Gandhis y Mandelas que los guíen. ¿Dónde están estos bastiones de la libertad en Iraq?

Esto es una broma y lo ha sido desde el principio. Sí, la broma ha sido para nosotros… pero con 655.000 iraquíes muertos como resultado de nuestra invasión (véase Johns Hopkins University).

Supongo que para ellos la broma es cruel. Al menos están liberados… para siempre. Así que no quiero escuchar ni una palabra más sobre seguir enviando tropas (despierta, USA, que John McCain está chiflado) ni sobre “redesplegarlas” ni sobre esperar cuatro meses para una “retirada progresiva”.

Sólo hay una solución para esto y es la siguiente: irnos. Ahora. Empiecen esta noche. Salgan de ahí lo más rápido posible. Aunque mucha gente con conciencia y buen corazón no quiera creerlo, aunque nos duela aceptar la derrota, no hay nada que podamos hacer para deshacer el daño que ya hemos causado. Lo pasado, pasado está. Si uno manejara ebrio en una carretera y matase a un niño, no podría hacer nada para revivirlo. Si uno invade y destruye un país, empujándolo a una guerra civil, no hay mucho que pueda hacer hasta que el humo se apague y la sangre se limpie. Luego, tal vez podamos enmendarnos por las atrocidades cometidas y ayudar a los supervivientes a regresar a una vida mejor.

La Unión Soviética abandonó Afganistán en 36 semanas. Así lo hicieron y apenas sufrieron algunas bajas mientras se iban. Se dieron cuenta del error que habían cometido y sacaron sus tropas. Siguió una guerra civil. Los malos ganaron, nosotros derrocamos a los malos y todo el mundo vivió feliz para siempre. ¡Ven! ¡Al final todo se soluciona!

La responsabilidad para terminar esta guerra recae ahora en los demócratas. El Congreso controla los hilos de la función y la constitución dice que sólo el Congreso puede declarar una guerra. Reid y Pelosi tienen ahora el poder para acabar con esta locura. Si no lo hacen, los votantes se pondrán furiosos. No estamos bromeando, demócratas, y si no nos creen, continúen la guerra sólo otro mes. Lucharemos contra ustedes más duro que cuando lo hicimos contra los republicanos.

La página inicial de mi sitio web tiene una foto de Nancy Pelosi y de Harry Reid, cada una de ellas hecha con un collage de fotos de los soldados usamericanos que han muerto en la guerra de Bush. Pero ahora está a punto de convertirse en la guerra de Bush y de los demócratas, a menos que haya cambios.

Esto es lo que exigimos:

1. Tráiganse las tropas a casa, ahora. No dentro de seis meses. AHORA. Desistan de buscar una forma de ganar. No podemos ganar. Hemos perdido. A veces se pierde. Ésta es una de esas veces. Sean valientes y admítanlo.

2. Discúlpense con nuestros soldados y enmiéndense. Díganles que lo sentimos que hayan tenido que luchar en una guerra que no tiene NADA que ver con nuestra seguridad nacional. Debemos comprometernos a cuidarlos de tal manera que sufran lo menos posible. Los que estén heridos física y mentalmente tienen que ser cuidados de la mejora manera y recibir una compensación económica significativa. Las familias de los caídos se merecen la mejor disculpa y será necesario sostenerlas durante el resto de sus vidas.

3. Debemos enmendarnos por la atrocidad que hemos perpetuado en contra de la población iraquí. Hay pocas maldades peores que iniciar una guerra basada en una mentira, que invadir otro país porque uno quiere lo que está enterrado bajo su territorio. Ahora muchos más morirán. Su sangre mancha nuestras manos, con independencia de por quién hayamos votado. Si uno paga impuestos, ha contribuido a los tres billones de dólares por semana que se gastan actualmente para llevar a Iraq al infierno en que se ha convertido. Cuando se acabe la guerra civil tendremos que ayudar a reconstruir Iraq. No seremos redimidos hasta que nos hayamos enmendado.

Para terminar, hay otro asunto que sé. Nosotros, los usamericanos, somos mejores de lo que se ha hecho en nuestro nombre. Una mayoría de nosotros estábamos enojados y molestos después del 11/9 y perdimos la cabeza. No pensamos con claridad y nunca miramos un mapa, ya que nos mantienen en la estupidez con nuestro patético sistema educativo y nuestros babosos medios de información.

No sabíamos que NOSOTROS éramos quienes estuvieron financiando y armando a Sadam durante muchos años, incluidos aquellos años en que masacró a los kurdos. Él era uno de los nuestros. No sabíamos lo que era un suní o un chiíta, ni siquiera habíamos escuchado esas palabras.

El ochenta por ciento de jóvenes (según la National Geographic) no son capaces de encontrar Iraq en el mapa. Nuestros líderes se aprovecharon de nuestra estupidez, nos manipularon con mentiras y nos asustaron mucho. Pero en el fondo somos buenas personas. Puede ser que seamos lentos para aprender, pero esa propaganda de “misión cumplida” nos sonó rara y pronto empezamos a hacer preguntas. Entonces empezamos a ser más listos.

Cuando llegó el pasado 7 de noviembre, nos enojamos y tratamos de corregir nuestros errores. Ahora la mayoría sabe la verdad. Ahora la mayoría siente una tristeza y una culpa profunda y espera que de alguna forma podamos deshacer el entuerto.

Por desgracia no podemos. Así que aceptaremos las consecuencias de nuestras acciones y haremos lo posible para no defraudar a los iraquíes si alguna vez deciden pedirnos ayuda en el futuro. Les pedimos perdón. Exigimos a los demócratas que nos escuchen y que salgan de Iraq ahora mismo.

Atentamente:
Michael Moore
www.michaelmoore.com
m
mflint@aol.com

29 de noviembre de 2006

¿Por que no hay que trepar las rejas del Zoo?

Otra muestra más de la innovación en distintos aspectos de la vida.

En este caso, un zoologico tenía el problema que muchos de sus visitantes trepaban las rejas de las jaulas de los animales con el peligro que eso acarreaba.

Como los carteles tradicionales de advertencia no daban resultado intentaron con una variante humoristica.

No sabemos si dió mas resultado, pero al menos muchos se mataron de risa al leerlo.


Traducción: “Por favor mantengase seguro. No se pare, siente o trepe sobre las rejas de los animales. Si se cae, los animales pueden comerlo y eso puede hacer que se enfermen. Gracias.”


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Kaapital: Los signos de la ciudad

Kapitaal es un multipremiado cortometraje que, a la inversa del proyecto Delettering, revela la influencia del diseño gráfico a través de un paseo por una ciudad holandesa de la que se ha borrado la arquitectura y los ciudadanos, dejando unicamente como referencia las señales urbanas, la publicidad, las marcas y elementos gráficos de diferentes sistemas visuales. Realizado por el estudio Smack de los diseñadores gráficos Ton Meijdam, Béla Zsigmond y el animador Thom Snels, fue financiado por el museo de diseño gráfico De Beyerd, en Breda, Holanda.

“Kapitaal es una animación tipográfica sobre la lectura de signos en la ciudad, es una impresión de la enorme cantidad de estímulos visuales a la que estamos sometidos cada día. La cantidad es tan grande que su efectividad comercial se ha vuelto totalmente dudosa”. Ton Meijdam


Las mejores oportunidades del mercado global de la contaminación

Las desesperadas prédicas de los ecologistas y las mediáticas acciones de Greenpeace no han logrado detener la contaminación industrial. ¿Pueden los fríos incentivos de mercado ser la solución?

El Protocolo de Kyoto ha quedado en la historia por la fenomenal polémica en que se vio envuelto. Entre tanto bullicio, pocos repararon en los mecanismos surgidos a su sombra para luchar contra la contaminación. En efecto, Kyoto apañó el nacimiento de un auténtico mercado donde se trafican “derechos para contaminar” a través de un aceitado mecanismo.

Si usted es dueño de una fábrica en un país desarrollado, tiene derecho a emitir una cantidad X de gases. Superar el límite implica pagar una fuerte multa (o hasta enfrentar la clausura).

Ahora supongamos que usted es el manager de una “industria limpia” (es decir, una industria que no alcanza a cubrir su cuota “legal” de contaminación). En ese caso, usted recibe una cierta cantidad de “créditos de contaminación” que, a través de un broker, puede vender a las empresas que contaminan.

De esta forma, Kyoto pretende establecer incentivos de mercado para estabilizar las emisiones de gases a través del fomento de técnicas limpias de producción. Las fábricas contaminantes deben enfrentar el costo de comprar los créditos de contaminación para evitar la clausura. Así, las industrias limpias (vendedoras de créditos) obtienen un ingreso extra que pagan las empresas contaminantes.

Y estos créditos cotizan al alza. Según Ecosystem Marketplace, algunos expertos creen que los créditos para la emisión de dióxido de carbono valdrán unos 40 mil millones de dólares en el 2010 y llegarán a 200 mil millones en años posteriores.

¿Está usted de acuerdo con este sistema? ¿Puede ponerse un precio al aire puro y el agua potable? En general, los grupos acusan al enfoque de reduccionista.

Sin embargo, según la investigación Unrecognized Assets, realizada en conjunto entre Strategy+business y Booz Allen, muchas compañías ya están poniendo en marcha políticas de management ambiental para aprovechar las nuevas oportunidades.

British Petroleum, por ejemplo, está invirtiendo mil millones de dólares en remodelar su antigua refinería de Los Angeles para transformarla en una moderna y limpia central eléctrica que brinde energía a medio millón de hogares. Así, convertirá una usina altamente contaminante (y deficitaria en créditos) en una industria limpia (superavitaria en créditos que le permitirá subsidiar sus actividades contaminantes en otros rincones del planeta).

La energética AES Corporation también se sumó al mercado global de Kyoto. En un plazo de tres años, gastará mil millones de dólares en generar créditos de emisión de gases. El plan prevé la reforestación de miles de hectáreas en Brasil, que le valdrá créditos para la emisión de entre 100.000 y 150.000 toneladas de dióxido de carbono. Hoy, esos créditos cotizan alrededor de los 20 dólares por tonelada. Pero se estima que su precio se multiplicará en el futuro.

Más allá de que muchos estén disconformes con este sistema, lo cierto es que existe. Y las empresas más visionarias están comenzando a operar en el mercado de la ecología. Las más avanzadas, están empezando a cuantificar sus activos ambientales y evaluar el retorno de la inversión ecológica en el mercado de los créditos.

Fuente: Materiabiz

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Informe de LE MONDE Diplomatique.

Ruptura de relaciones entre Ruanda y Francia

SOSPECHOSAS ACUSACIONES CONTRA EL RÉGIMEN DE KIGALI

Los pedidos de captura lanzados por un juez francés contra personalidades ligadas al poder ruandés -acusados de haber desencadenado el genocidio de 1994- provocaron la ruptura de relaciones entre París y Kigali. Ruanda se escuda en una historia oficial y Francia busca hacer olvidar sus lazos con el régimen racista del ex presidente Juvénal Habyarimana

Por Colette Braeckman
Periodista, Le Soir (Bruselas).

Kigali se atrevió. Después de doce años de moderación, durante los que disimulaba mal la desconfianza, si no el aborrecimiento, a mediados de noviembre de 2006 el gobierno ruandés rompió relaciones diplomáticas con París.

Fueron retirados los embajadores, el centro cultural francés quedó clausurado y la escuela francesa cerró. La prensa local tradujo los sentimientos oficiales, en los cuales el rencor rivaliza con la indignación. El motivo de la ruptura es la orden del juez antiterrorista Jean-Louis Bruguière, transmitida al ministerio público de París el 17 de noviembre, donde le pide emitir nueve órdenes de captura internacional contra miembros del entorno del presidente ruandés Paul Kagame.

Hasta el momento, París se ha contentado con notificarse de la ruptura, recordando el principio de separación entre el poder político y el poder judicial. Sin embargo, en este caso, tanto en Ruanda como en Francia, cabe dudar de la realidad de esa separación.

Entre las personalidades a las que apunta el juez Bruguière se encuentra el general James Kabarebe, jefe de estado mayor del ejército, Faustin Nyamwasa Kayumba, embajador de Ruanda en India, Charles Kayonga, jefe de estado mayor del ejército de tierra y varios militares y altos funcionarios. Aunque las autoridades judiciales no han discutido la decisión del juez, se han negado a emprender acciones contra el propio jefe de Estado ruandés. A los “inculpados” se les impondrán restricciones para su desplazamiento al extranjero y particularmente a los países europeos.

Desde 1998, a pedido de las familias de los tres miembros de la tripulación francesa, el juez antiterrorista está a cargo de una instrucción sobre el atentado contra el avión del presidente ruandés Juvénal Habyarimana, derribado el 6 de abril de 1994, a las 20 horas treinta minutos, cuando a su retorno de Dar es Salaam (Tanzania), estaba en la fase de aproximación al aeropuerto de Kanombe (Kigali). En las semanas siguientes, fueron masacrados un millón de tutsis y de hutus moderados que se oponían al genocidio.

En ocho años el juez procedió a cincuenta audiencias cuya síntesis entrega en una resolución de 64 páginas, donde se concluye en la posible complicidad de Paul Kagame. A la cabeza del Frente Patriótico Ruandés (FPR), en esa época Kagame dirigía la oposición armada al régimen de Habyarimana. Yendo más allá del simple enunciado de los hechos, el juez emite una consideración muy política: estima que el general Kagame, al elegir la opción del atentado, “optó deliberadamente por un modus operandi que, en el contexto particularmente tenso de Ruanda, no podía sino acarrear, como reacción, represalias sangrientas”.

En otras palabras, el razonamiento del magistrado francés, ya desarrollado en ocasión de “filtraciones” con las que se había beneficiado el periodista Stephen Smith (en marzo de 2004) y el escritor Pierre Péan (en 2005) (1) se sostiene en tres puntos: 1) a la cabeza del FPR, compuesto de exilados tutsis que operaban desde Uganda, el general Kagame dio la orden de derribar el avión de su enemigo; 2) este atentado fue la señal para el inicio del genocidio; 3) su intención era tomar el poder a cualquier precio, aun cuando sabía que los tutsis que vivían en el interior de Ruanda corrían el riesgo de ser víctimas de matanzas.

En definitiva, y como conclusión, Kagame y los suyos son los verdaderos responsables del genocidio de los tutsis. Lo que había que demostrar.

No es de extrañar que este silogismo haya provocado la indignación de Kigali. Si se aceptara la tesis del juez Bruguière, podría alimentar el resentimiento de los supervivientes, ya que daría a entender que los tutsis que vivían en Ruanda antes de la toma del poder por el FPR habrían sido sacrificados deliberadamente.

Esta tesis atenta también contra los propios fundamentos del régimen: recordando sistemáticamente su rechazo a la intervención de la “comunidad internacional” en 1994, el FPR invoca haber puesto fin al genocidio y haber derrotado militarmente a las fuerzas que lo habían desatado.

También reivindica haber eliminado de la nueva Constitución ruandesa las referencias étnicas, calificadas como “divisionistas”.

Además, la voluntad de garantizar a cualquier precio la seguridad de los ciudadanos ruandeses y de impedir cualquier retorno ofensivo de las “fuerzas genocidas” es lo que incitó al ejército ruandés a llevar la guerra a la República Democrática de Congo (RDC), un país vecino, y a ocupar durante varios años amplias porciones de su territorio.

Estimando que los tribunales militares nacionales, que ya sancionaron crímenes cometidos por soldados y oficiales del FPR, representan una instancia suficiente, y negándose a poner en un mismo plano los actos de genocidio y de guerra, Kigali rechazó siempre que el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) instalado en Arusha (Tanzania) se hiciera cargo de las exacciones y matanzas cometidas por las tropas del FPR en 1994 o durante la guerra en la RDC, y nunca dudó en ejercer presiones sobre la justicia internacional, reteniendo, por ejemplo, a testigos llamados a Arusha.

Kigali se niega a considerar la acción del juez Bruguière como una iniciativa judicial aislada. A pesar de los esfuerzos de acercamiento desplegados por el último embajador de Francia en Kigali, Dominique Decherf, en acuerdo con el ministro francés de Relaciones Exteriores, Ruanda piensa que desde hace doce años Francia no sólo mantiene su cooperación en un nivel mínimo (2 millones de euros) sino que trata de sabotear al nuevo régimen denigrándolo, entre otras cosas, ante las instituciones financieras internacionales y rechazando numerosas ofertas africanas de mediación.

Desde el punto de vista francés, es evidente que Ruanda sigue siendo un desafío arduo. La polémica en torno al atentado contra el avión presidencial, que tuvo repercusiones extravagantes, como el descubrimiento (luego desmentido) de la caja negra del avión en un placard del edificio de Naciones Unidas en Nueva York, tiende a veces a ocultar una cuestión mucho más fundamental: el apoyo del ejército francés a las fuerzas que cometieron el genocidio.

Según Gabriel Périès y Davis Servenay (2), este apoyo se intensificó después de que se desencadenara la guerra de 1990, pero estuvo precedido por una preparación ideológica durante la cual quienes llevaron a cabo el genocidio, como el coronel Théoneste Bagasora, habían estudiado en París los mecanismos de la lucha antisubversiva.

Parece que durante la guerra (1990-1994) llevada a cabo por el FPR contra el régimen de Hagyarimana, militares franceses armaron y entrenaron a las fuerzas gubernamentales y que, a pesar de los acuerdos de Arusha, de agosto de 1993, “cooperantes militares franceses” se quedaron en el país. En 1998, una misión de Información Parlamentaria dirigida por Paul Quilès liberó ampliamente a París de las acusaciones de apoyo a las fuerzas genocidas, sin que por eso se extinguiera la polémica.

Existe el riesgo de que la polémica sea reactivada por nuevas revelaciones de testigos ruandeses ante la Comisión de Investigación Nacional encargada, según el título oficial (y sin equívoco sobre las intenciones de los investigadores) “de determinar el involucramiento de Francia en el genocidio”.

Durante las sesiones públicas que se desarrollaron en Kigali en diciembre 2006, ex miembros de las fuerzas gubernamentales y milicianos que participaron en el genocidio, declararon que “instructores franceses” los habían formado en el manejo de armas tales como morteros, y también en el combate cuerpo a cuerpo o con armas blancas. Aseguraron, apoyándose en ejemplos, que las entregas de material militar traído de Francia continuaron durante el genocidio, a través de la ciudad congoleña de Goma, y explicaron largamente las ambigüedades de la Operación Turquesa (3), durante la cual prosiguieron las matanzas en varios lugares, como, por ejemplo, en la colina de Bisesero.

Una sóla hipótesis

Varios libros y documentales, entre ellos Tuez les tous (4) (Mátenlos a todos), realizado en 2005, así como una Comisión de investigación de ciudadanos, mencionaron esta participación francesa, suscitando en Francia la indignación de miles de militares y del sistema de informaciones. La decisión del juez Bruguière representa entonces el punto culminante de una dolorosa polémica, y plantea varias preguntas.

La primera se refiere, evidentemente, a la eventual parcialidad de la instrucción del magistrado francés.

De las cinco hipótesis que se le ofrecían, él sólo eligió una: demostrar la responsabilidad del FPR en el atentado. Para lo cual, desde su oficina parisina, el juez privilegió a los testigos que corroboraban su tesis: 1) oficiales del ex ejército ruandés que en esos días comparecían ante el TPIR, donde eran acusados de genocidio; 2) el capitán Paul Barril, ex dirigente del Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional (GIGN) que en mayo de 1994 estuvo destacado en misión en Ruanda por cuenta de la viuda de Habyarimana; pero que, según sus propios dichos, habría estado también en Kigali en abril, en el momento del genocidio; y 3) tránsfugas del Frente Patriótico Ruandés refugiados en Europa y Estados Unidos.

Considerado por el juez como testigo principal, el más locuaz de esos tránsfugas es el mayor Abdul Ruzibiza, al que ya habíamos encontrado en Kampala (Uganda) en junio de 2003. Presentado a la Dirección General del Servicio Exterior (DGSE, servicio de información francés) por los servicios de seguridad de Uganda, fue llevado a París, dio su testimonio al juez Bruguière y luego recibió asilo político en Noruega, donde sigue residiendo.

Sus superiores jerárquicos en el ejército ruandés, entre quienes se cuenta el general James Kabarebe, aseguran que Ruzibiza, un auxiliar de enfermería formado en el puesto de trabajo, se encontraba en abril de 1994 en Byumba, en el norte del país, y que dado su rango jerárquico, queda excluida la posibilidad de que haya participado jamás en una reunión del Estado Mayor del FPR.
Pero sobre todo, Ruzibiza no teme contradecirse: aun cuando había asegurado inicialmente haber formado parte del “network commando”, autor del atentado, hoy afirma que no era más que un técnico infiltrado, encargado de efectuar patrullajes de reconocimiento en la colina de Masaka, desde donde se efectuó el disparo contra el avión (5).

Reconoce no haber estado más de una hora con el juez de instrucción francés. Otro testigo, Emmanuel Ruzigana, se excusó. Después de la publicación de la decisión judicial, le escribió al magistrado para precisar: “Usted me atribuye falsamente la pertenencia a ese network commando, un grupo cuya existencia yo había negado”.

Sin embargo, las exposiciones de estos dos testigos clave fueron las que le permitieron al magistrado concluir que un comando del FPR, entre los cuales había dos tiradores, abandonó la sede del Parlamento ruandés donde estaba acantonado un destacamiento de 600 hombres del FPR, y tomó posición en la colina de Masaka para vigilar la llegada del avión presidencial y luego, una vez terminado el operativo, volvió a su base en taxi. No sin haber dejado en el lugar del crimen dos lanzadores que luego permitieron identificar los misiles utilizados, dos Sam-16 de origen ruso, que habrían sido puestos a disposición del FPR por su aliado ugandés.

Si el juez francés se hubiera desplazado en comisión rogatoria al terreno de los hechos, habría descubierto que la colina de Masaka se encuentra en una prolongación de la pista del aeropuerto y del campo militar de Kanombe, y que en esa época era un feudo de la guardia presidencial de Habyarimana, compuesta por los más duros del régimen. Hubiera encontrado en el lugar testigos que le hubieran señalado que en el momento de los hechos, en los pocos kilómetros que separan el Parlamento del lugar desde donde presuntamente partió el disparo, se habían erigido no menos de siete barreras, en las cuales esta guardia presidencial, en alerta máxima, controlaba severamente las identidades de las personas que transitaban y el paso de vehículos.

¿Cómo los tutsis, físicamente muy reconocibles, habrían podido abandonar primero sin dificultades el recinto del Parlamento ruandés, custodiado por los Cascos Azules de la Misión de Naciones Unidas para la Asistencia a Ruanda (Minuar), y luego franquear todos los puestos de control custodiados por sus peores enemigos?

Suponiendo que hubieran llegado vivos a Masaka, habrían tenido que disimularse entre el orfanato Sainte Agathe -que alojaba a los protegidos de la esposa del presidente y era defendido por la Guardia Presidencial- y el lugar denominado “la Ferme” (la chacra), un dominio que también pertenecía al jefe de Estado y al cual sólo tenían acceso la guardia presidencial y los militares franceses. Las dos vías de acceso a Masaka (la ruta Kigali-Kibungo y un camino adyacente), erizados de retenes de control, se extienden a lo largo de dos pantanos imposibles de atravesar en automóvil.

El origen presunto de los misiles es otro tema polémico. El juez, que viajó en comisión rogatoria a Moscú, asegura haber podido identificar un lote de 40 misiles fabricados en la ex-URSS y entregados a Uganda. El presidente ugandés Yoweri Museveni los habría cedido enseguida al FPR.

El informe de identificación y las fotos de esos lanzamisiles están tomados de documentos elaborados por la Misión de Información del Parlamento francés. La dificultad consiste en que después de haber hecho pericias de esas fotos y constatado que los misiles se encontraban todavía en los lanzadores y, por lo tanto, no habían sido disparados, la Misión concluyó que hubo una probable manipulación.

Además, estas conclusiones no tienen en cuenta informaciones que fueron comunicadas al tribunal de Arusha durante el proceso del coronel Théneste Bagosora, considerado como el “cerebro del genocidio”.

Documentos producidos en esa ocasión demuestran que desde 1992, el ejército gubernamental ruandés, temiendo un ataque aéreo proveniente de Uganda, trataba desesperadamente de adquirir misiles tierra-aire y había contactado a varios proveedores.

Una oferta detallada, producida en Arusha y que provenía del Ministerio de Defensa de Egipto, ofrecía un lote de 100 misiles y de 20 lanzadores, provenientes de la ex-URSS y de Bulgaria. Aunque siempre se dijo que las fuerzas gubernamentales no poseían misiles y no habían aprendido a usarlos, desde entonces quedó establecido que trataron por todos los medios de procurárselos.

Por otra parte, en una conferencia de prensa celebrada el 31 de noviembre de 2006, el portavoz del TPIR, Everard O’Donnell, parece asestar una áspera desmentida a la decisión del juez Bruguière. Recordando todos los juicios ya realizados por el TPIR, señala que en cada oportunidad los jueces concluyeron en la realidad de “una conspiración planificada y sistemáticamente organizada con el propósito de cometer un genocidio”. Los asesinatos y luego las matanzas, que en algunos lugares habían comenzado antes del 6 de abril, no pueden ser considerados como “una reacción espontánea” por la muerte del presidente Habyarimana.

El portavoz del TPIR recuerda también que la colina de Masaka y el lugar del derribamiento del avión estaban en ese momento controlados por la guardia presidencial, y que ésta le impidió a todo el mundo, incluyendo a los Cascos Azules belgas, acceder a los restos del avión. El portavoz señala también que una vez hallados los lanzadores de misiles, fueron confiados al Ministerio de Defensa del gobierno interino, bajo la autoridad del coronel Bagosora, que los envió a Gisenyi, en la frontera congolesa.

De estos diversos testimonios puede concluirse que si el FPR podía efectivamente haber tenido misiles en su poder, las fuerzas gubernamentales también podrían haberlos adquirido. Y que, aunque se había establecido que no disponían de tiradores de elite en sus filas, habrían podido recibir la ayuda técnica de expertos extranjeros. Este es, precisamente, el testimonio que, desde hace doce años, repite el belga Paul Henrion.

Ex militar, reciclado en realizador de obras públicas, este hombre que vivió más de treinta años en Ruanda, mantuvo su entrada al ámbito presidencial y recuerda que pasando por Masaka, el 6 de abril por la mañana, notó que había militares que habían tomado posiciones, dotados de un cañón anti carros de asalto.

Al volver a pasar por el lugar a la tarde, observó que esos hombres seguían allí, observando el cielo. Notó entonces un detalle que ya lo había sorprendido a la mañana: esos hombres, con uniforme de la guardia presidencial, llevaban sin embargo su gorra de una manera no habitual, inclinada hacia la derecha, como suelen hacerlo las fuerzas francesas, mientras los belgas y los ruandeses la inclinan hacia la izquierda. Desde ese momento, se plantea la pregunta de si algunos extranjeros se habrían disimulado entre las filas de la guardia presidencial (6).

Al leer la decisión del juez Bruguière, también impacta constatar que este texto, fruto de ocho años de trabajo, tiene numerosos errores, menores tal vez, pero que indican una cierta ligereza en su elaboración: la sigla de la Radio Televisión de las Mil Colinas, que alentaba a matar, no está escrita correctamente; y los milicianos hutus interahamwe se convierten en “interahawe”, mientras que la mayoría de los acusados, altos dignatarios del régimen ruandés, son presentados como de “nacionalidad desconocida”.

¿Por qué el juez Bruguière eligió publicar en noviembre de 2006 una investigación cerrada desde hacía dos años, ya ampliamente mediatizada, violando el secreto de la instrucción, y no la modificó teniendo en cuenta las nuevas informaciones provenientes de Arusha? ¿Por qué el magistrado, que se prepara para dejar la carrera judicial, y que está considerando presentarse en las próximas elecciones legislativas francesas del 10 y 17 de junio de 2007 en las listas de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), habría decidido cerrar todas sus actuaciones, entre las cuales está la investigación ruandesa?

Denuncias admisibles

Es forzoso constatar que esa piedra en el agua, cuyas consecuencias parecen haber consternado al Quai d’Orsay, fue saludada con entusiasmo en los medios militares franceses.

En efecto, están en curso varios procesos engorrosos. Desde hace dos años, están radicadas en el Tribunal Militar denuncias presentadas por seis víctimas del genocidio, en contra de militares franceses que participaron en la Operación Turquesa. Cuatro de esas denuncias fueron juzgadas admisibles.

Uno de los denunciantes, el ex seminarista Bernard Kayumwa, que estuvo refugiado en la colina de Bisesero, le reprocha a los franceses haber descubierto, el 27 de junio de 1994, a su grupo de tutsis sobreviviente y prometido enviar ayuda. En realidad, “después de su partida, la población convergió hacia nosotros con machetes, y los gritos y las explosiones debían oírse hasta Kibuye. Muy debilitados, perdimos más gente todavía . Cuando los franceses volvieron el 30 de junio, nos quitaron nuestras armas tradicionales y nos llevaron hacia Kibuye. Pero a los Interahamwe los dejaron dirigirse hacia el bosque con sus armas.”.

Aun cuando París recuerda que lo judicial y lo político están separados, eso no impide que, en dos oportunidades, el Magisterio Público se haya opuesto a que el Tribunal Militar llevara la investigación sobre el terreno.

El efecto colateral de la ruptura de las relaciones diplomáticas, consecutivo a la ordenanza del juez Bruguière, es que ahora cualquier investigación será imposible en Ruanda.

El segundo procedimiento que puede inquietar a Francia se desarrolla en Ruanda, y la crisis actual sólo puede estimular el celo de la Comisión de Investigación Nacional, que obtuvo el acceso a los archivos de los ministerios ruandeses de Relaciones Exteriores y de Defensa, y que recibe declaraciones de numerosos testigos.

La síntesis de los trabajos de la comisión ruandesa debería apoyar las acusaciones ya realizadas en Kigali y esto representará un nuevo episodio de la guerra de palabras a que se han entregado en este momento Francia y Ruanda.
Más allá de las acusaciones cruzadas, el problema entre ambos países es también de orden psicológico, ya que el ejército francés no soportaría haber fracasado ante el FPR, que en julio de 1994 se apoderó del poder en Kigali sin haber consentido negociar con los aliados de París.

Y desde el punto de vista ruandés, no sólo se le reprocha a Francia el apoyo que le diera a las fuerzas genocidas en un pasado no tan lejano, sino también el hecho de que las autoridades francesas, a diferencia del primer ministro belga Guy Verhofstadt, del presidente estadounidense William Clinton, y del secretario general de la ONU Kofi Annan, no hayan hecho nunca un acto de contrición. Esto es percibido como una perseverancia en el error.

Notas:

1 Le Monde, París, 28-3-04; Pierre Péan, Noires Fureurs Blanc Menteurs, L’Esprit Frappeur, París, noviembre de 2005.

2 Gabriel Périès y David Servenay, Une guerre noire. Enquète sur les origines du genocide rwandais (1959-1994), La Decouverte, a publicarse el 25-1-07.

3 Oficialmente la Operación Turquesa decidida con el aval de la ONU en julio de 1994 tenía un objetivo humanitario. Sin embargo, la acción del ejército francés siempre fue cuestionada: en realidad habría demorado la marcha del FPR que ponía fin militarmente a las matanzas, y permitido la evacuación de los criminales.

4 Raphaël Glucksmann, David Hazan y Pierre Mezerette, Tuez les tous, Dum Dum Films y La Classe Americaine, 2004.

5 Libération, París, 28-11-06.

6 El supuesto móvil de los franceses es el siguiente: el presidente Habyarimana, bajo la presión internacional, había terminado por aceptar que se constituyera un gobierno de transición. Lo compondrían ministros surgidos del FPR. Pero este acuerdo sobre todo hubiera abierto el camino a la reforma del ejército, el 40% de cuyos efectivos, soldados pero sobre todo oficiales, provendrían del FRP. Más jóvenes, mejor formados, más combativos, rápidamente podrían suplantar a oficiales como Bagosora y otros y sobre todo su presencia habría impedido algunos tráficos realizados por el clan presidencial y sellado la partida definitiva de los colaboradores militares franceses, que habían terminado por abrazar la causa ruandesa. En Kigali, en vísperas del 6 de abril, muchos observadores presentían la “rendición” de Habyarimana y temían que sus días estuvieran contados. Es lo que explica que la responsabilidad del atentado haya sido atribuida a los extremistas Hutus, que liquidaron rápidamente a todos los Hutus moderados que hubieran podido aplicar los acuerdos.

C.B.

Fuga de Cerebros

Muchas veces se ha hablado de que este país ha sufrido una fuga de cerebros.
Eso es innegable.
Muchas veces, la falta de RRHH se soluciona con picardía criolla.
En este ejemplo, vemos una exposición clara de la chantada argentina.

– “Che, necesitamos una traductora”
– Ah yo tengo una prima que habla inglés.
– Traela que le pagamos dos mangos…

Y así, pasan estas cosas…

Campaña de contra el hambre en Carritos de Supermercado

La agencia Zapping de Madrid diseñó esta campaña donde la cara de un niño (asiático, africano o indio) tiene una apertura en la boca, donde se coloca la moneda para alquilar el carrito de supermercado con la leyenda “Puedes alimentar a un niño dos días con lo que gastaste en alquilar este carro”.

Fuente: http://www.thecoolhunter.net/