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Manifiesto fundamental de la "Cultura Blog"
Para entender los puntos que nos diferencian a los bloggeros con el resto del mundo, lean este post en el blog de Clarín.
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Fiesta del Sabado
Fiesta del Sábado:
Las fiestas, ese “gasto improductivo” y las esperanzas que pone cada organizador, cuando comprando los preparativos busca en la diversión ajena la satisfacción propia.
Ayer me tocó ir a una fiesta que no salió como la cumpleañera había imaginado. Entendiendo la decepción de no poder recibir a los invitados esperados, ni siquiera le quedó lugar para el disfrute personal.
Fiestas que fallan y amigos que no cumplen. Suma de razones que hacen a la depresión generalizada.
Por lo pronto y hablando de fiestas el primer poema publicado por Pablo Neruda:
“La Canción de la fiesta… Octubre,
premio
de la Primavera:
un Pierrot de voz ancha que desata
mi poesía sobre la locura
y yo, delgado filo
de espada negra entre jazmín y máscaras
andando aún ceñudamente solo,
cortando multitud con la melancolía
del viento Sur, bajo los cascabeles
y el desarrollo de las serpentinas”.
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Instrucciones para elegir compañeros en un picado.
Fernando me mandó este texto de Dolina. Recordé la primera vez que lo leí, cuando era un pibe y los picados eran comunes. Y cuando hacer amigos era bastante más facil que ahora.
Recuerden:
Instrucciones para elegir compañeros en un picado.
Cuando un grupo de amigos no enrolados en ningún equipo se reúnen para jugar, tiene lugar una emocionante ceremonia destinada a establecer quiénes integrarán los dos bandos. Generalmente dos jugadores se enfrentan en un sorteo o pisada y luego cada uno de ellos elige alternadamente a sus futuros compañeros. Se supone que los más diestros serán elegidos en los primeros
turnos, quedando para el final los troncos. Pocos han reparado en el contenido dramático de estos lances. El hombre que está esperando ser elegido vive una situación que rara vez se da en la vida.
Sabrá de un modo brutal y exacto en qué medida lo aceptan o lo rechazan. Sin eufemismos, conocerá su verdadera posición en el grupo. A lo largo de los años, muchos futbolistas advertirán su decadencia, conforme su elección sea cada vez más demorada.
Manuel Mandeb, que casi siempre oficiaba de elector, observó que sus decisiones no siempre recaían sobre los más hábiles. En un principio se creyó poseedor de vaya a saber qué sutilezas de orden técnico, que le hacían preferir compañeros que reunían ciertas cualidades.
Pero un día comprendió que lo que en verdad deseaba, era jugar con sus amigos mas queridos. Por eso elegía a los que estaban mas cerca de su corazón, aunque no fueran tan capaces.
El criterio de Mandeb parece apenas sentimental, pero es también estratégico.
Uno juega mejor con sus amigos. Ellos serán generosos, lo ayudaran, lo comprenderán, lo alentaran y lo perdonaran. Un equipo de hombres que se respetan y se quieren es invencible. Y si no lo es, más vale compartir la derrota con los amigos, que la victoria con los extraños o los indeseables.
Por Alejandro Dolina.


