¿Cómo duermen los turros?:

El fin de semana pasado conocí a Mabel y Miguel. Son un matrimonio que viven con sus dos hijos en Esperanza, Santa Fe. Son además, los padres de Verónica, fallecida de leucemina aguda hace 4 años (en realidad debo decir asesinada por la contaminación ambiental producida por la curtiembre SADESA S.A.).

Aún su muerte no tuvo justicia. Los inmorales siguen impunes, al igual que la corrupta clase política local, que los cubre vendiendo sus conciencias por dinero y apoyo para ganar elecciones. Son intendentes, senadores, concejales a costa de la sangre de sus vecinos.

Me pregunto como harán estos tipos para dormir. ¿Qué les dicen a sus hijos? ¿Qué van a hacer cuando los que se enfermen sean sus nietos? Me cuesta entender su malvada imbecilidad. Mientras yo pienso, en Esperanza, hay alguien que se está enfermando de cancer o incluso, muriendo.

Los occidentales y nuestra visión utilitarista no podemos entender nuestra comunión con el medio ambiente.

Despreciamos a nuestros indígenas, que comprendían mucho mejor la importancia de respetar a la naturaleza.

Para nosotros, todos son recursos para la producción: recursos hídricos, recursos químicos, recursos nucleares, recursos energéticos e incluso, rozando ya la irracionalidad total, recursos humanos.

Aceptamos todo con tal de aumentar la rentabilidad. Unos pocos, cada vez menos, cada día tienen más y gozan de más tecnología y confort mientras el resto pagan esos derroches con su sangre, dolor y sus vidas.

¿Cúando diremos basta? ¿Cúando nos resistiremos? ¿Es demasiado útopico pedir que se trate a los hombres como hombres? La naturaleza no es un recurso más. Las vidas no son desechables.

Para sus padres Miguel y Mabel, todos los millones del mundo no compensarían nunca la vida que una niña de 12 años tenía todo el derecho a vivir con plenitud y felicidado.

Para mí, tampoco.

¿Para vos?

Saludos,

Hernán Pablo Nadal (Tao)

msn: hernannadal@hotmail.com

Para más información pueden leer el libro “La Hermandad de Verónica” en donde se cuenta la historia pormenorizada de esta niña y el cúmulo de corrupción y contaminación que se vive en Esperanza.

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